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Unas firmas de lo más caras en la carrera electoral del Barcelona

Los precandidatos pagan 1.000 euros por cada caseta instalada en los alrededores del Camp Nou

Una de las casetas de la candidatura de Joan Laporta. Ampliar foto
Una de las casetas de la candidatura de Joan Laporta.

Al contrario que en otras ocasiones, en esta temporada no hay un partido de fútbol que concentre a los socios del Barça para poder expresar con firmas su apoyo a las diferentes candidaturas en las elecciones presidenciales. El curso de fútbol, sellado con el triplete, se ha terminado. Pero ayer, en el marco del tercer partido de la final de la liga Endesa de baloncesto, los precandidatos sí pudieron atender a los socios en unas casetas ubicadas en las instalaciones del Camp Nou y el Palau. Pero la recolecta de firmas era bien cara porque cada stand(todos tenían cinco menos Freixa, que se quedó en tres) costaba 1.000 euros más el 21% de IVA. Y el que no hubiera pagado antes de las 19.00 horas del martes, no tenía carpa.

“No tiene ningún sentido que nos cobren por esto”, señalaba Agustí Benedito. “La posibilidad de ofrecer al socio nuestro plan de acción debería ser sin coste”, se quejaba Josep Cubells, de la candidatura de Joan Laporta, el único ausente en el Palau. “Es un buen palo y es muy injusto porque hay gente que no lo podía pagar [Seguiment FCB, que se movieron por el complejo sin caseta alguna]”, abundó Jordi Farré, otro precandidato. “Es impresentable”, resolvieron desde el bando de Toni Freixa, que llegó por los pelos. Recogió el testigo el hasta ahora presidente Josep Maria Bartomeu: “La decisión no la toma el club, sino la comisión gestora. No me gusta que tengamos que pagar, pero no nos queda otra que aceptarlo”. Y se sumó Jordi Majó, que estaba desde el principio (los 1.000 euros alcanzaban para estar desde dos horas antes del encuentro hasta una después): “No sólo es este coste, sino que también debemos pagar nueve céntimos por cada papeleta de más que pidamos una vez superemos las 5.068”.

“No tiene ningún sentido que nos cobren por esto”, señalaba Agustí Benedito

Cada caseta tenía su reclamo. Farré, que contaba con unos 40 trabajadores, regalaba globos, bolígrafos y bolsas del Barça; Laporta, que alcanzaba los 50 trabajadores, daba caramelos; Freixa, con 12 ayudantes, repartía un tríptico con sus 11 puntos claves para las elecciones; Benedito, que iba junto a otras 15 personas, puso una réplica de la Copa de la Euroliga de baloncesto; y Majó, con 20 operarios, decidió simplemente estar presente para poder charlar con quien quisiera, al igual que hizo Bartomeu, que contaba con unos 40 voluntarios.

“Quizá no es el mejor día para conseguir firmas”, señalaba Majó, que entiende “la honestidad como la base para luchar contra el juego sucio que hacen otros”. “Pero cada firma cuenta”, exponía Benedito, confiado en pasar el corte y también en que no existe un bipartidismo como anunciaba Laporta, porque “estas elecciones se pueden ganar con 15.000 votos”. Intervino Bartomeu: “Vamos paso a paso, esto es largo”. “Guardiola nos dijo un día que cada día era un partido y así nos lo tomamos para conseguir las firmas y llegar de nuevo a la presidencia”, aseguraba con optimismo Rafa Yuste, de la candidatura de Laporta, que confía en contar con más exjugadores del club como Abidal (su propuesta como director deportivo), Masip, Alexanko… “Llegaremos a las 2.534 firmas —la fecha límite para presentarlas es el 4 de julio— y podremos expresarnos con los debates”, anunciaban desde la caseta de Freixa. “Sí, nosotros también vamos mejor de lo que nos pensábamos”, apostilló Farré; “estamos muy contentos”. Siete candidaturas, siete estilos y un único ganador.

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