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Orgullo de un país en guerra

Ucrania no ha parado su liga, pero varios equipos están exiliados

España - Ucrania Ampliar foto
Yarmolenko, en un partido de Ucrania. REUTERS

El estadio Donbass Arena de Donetsk costó 350 millones de euros y fue uno de los emblemas de la Eurocopa 2012 disputada en Ucrania. Dos años y ocho meses después, la joya arquitectónica del fútbol ucranio ha sido pasto de los bombardeos como consecuencia de la guerra que azota el este del país. Justo en Donetsk, la capital de la zona separatista, juega el Shakhtar, el gran dominador del fútbol ucranio, ganador de las últimas cinco Ligas.

El fútbol no ha parado en Ucrania a pesar del conflicto bélico que se ha cobrado la vida de cerca de 7.000 personas según las últimas estimaciones. Es más, se ha convertido en un motivo de orgullo para un país que ve en los éxitos de sus equipos en la Liga Europa (Dinamo de Kiev y Dnipro están en los cuartos de final) y la pelea de su selección con España por la clasificación para la Eurocopa, motivos de indudable alegría.

La guerra ha motivado algunas alteraciones evidentes en el desarrollo de la competición. Los tres clubes de Donetsk, el Shakhtar, el Metalurg y el Olimpik, han huido de la capital del este. El Shakhtar trasladó todo su operativo (jugadores, técnicos, material y oficinas) a los alrededores de la capital, Kiev, mientras disputa sus encuentros de Liga y de Liga de Campeones todavía más al este, en la localidad de Lviv, cerca de la frontera polaca y a 1.236 kilómetros de Donetsk.

En plena fase intensa del conflicto, en el verano, algunos brasileños del Shakhtar —Azevedo, Fred, Bernard, Alex Teixeira, Ismaily, Luiz Adriano y Taison— se negaron a incorporarse a la disciplina del equipo hasta que el club les aseguró que no corrían ningún peligro en Ucrania. En Lviv, por ejemplo, el Shakhtar recibió al Athletic y al Bayern de Múnich en la Liga de Campeones. El Metalurg también juega en Lviv, mientras que el Olimpik lo hace en Kiev. En la propia capital juega la selección de Ucrania, donde España debe rendir visita el 12 de octubre de 2015. La UEFA prohíbe que equipos rusos y ucranianos se enfrenten en competiciones europeas y la Federación de Ucrania ha invitado al encuentro de Sevilla a cinco soldados heridos en el conflicto. “Ucrania es un rival muy peligroso, que nos planteará dificultades”, destacó Vicente del Bosque, que citó a los dos jugadores más determinantes del equipo rival, Yarmolenko y Konoplyanka. El primero es un extremo potente y goleador del Dinamo de Kiev, que lleva 15 tantos anotados entre la liga ucrania y la Liga Europa. Además, es el máximo goleador de Ucrania en la fase de clasificación, con tres dianas en cuatro partidos disputados.

Konoplyanka es un centrocampista con descarada vocación ofensiva, que suele partir desde la banda izquierda para sorprender con fuerte disparo a puerta. Es la figura del Dnipro y llama la atención que todavía no haya emprendido la salida del fútbol ucranio. En la actual temporada, Konoplyanka lleva jugados 26 partidos entre competición europea y doméstica y ha anotado seis goles.

Otro futbolista a tener en cuenta, aunque ya muy veterano, es Tymoshchuk, actualmente en el Zenit ruso, aunque a sus 35 años y 137 internacionalidades absolutas presenta una dilatada carrera en equipos como el Bayern de Múnich (de 2009 a 2013) o el Shakhtar (de 2000 a 2007).

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