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“Ser subcampeón es un reto personal”

Yamaha se rinde a la entrega de Valentino Rossi, capaz de reinventarse para volver a ganar

Valentino Rossi, en la conferencia de prensa de este jueves en Sepang. Ampliar foto
Valentino Rossi, en la conferencia de prensa de este jueves en Sepang. Getty Images

Admite Valentino Rossi que la pelea por la segunda posición del campeonato del mundo puede ser “un poco frustrante”. Le pasó a Randy Mamola, el eterno segundo, el rival insaciable, cuatro veces subcampeón de 500cc. Le ocurre a Dani Pedrosa, el piloto sin título pero con más victorias en la categoría reina. Sin embargo, a Rossi se le ilumina la mirada estos días. Es segundo en la general y, con el Mundial ya en manos de Márquez, la puja por la segunda plaza tiene todos los alicientes imaginables. “Nuestro caso es diferente”, dice en referencia a él y a su compañero de equipo, Jorge Lorenzo, tercero. Y sigue: “Nosotros dos ya hemos ganado otros mundiales. Y es un reto personal esto de ganar el subcampeonato y hacerlo por delante de Lorenzo, que lleva la misma moto que yo”, apunta. Sabe, y también lo sabe la fábrica, que Yamaha perdió el título en las primeras carreras de la temporada. “Perdimos el tiempo. Hasta Brno no tuvimos un moto lo suficientemente competitiva. Ahora sí estamos en igualdad de condiciones con Honda”, admite Massimo Meregalli, director deportivo de Yamaha.

La medalla de plata –le quedan dos carreras para ganarles la batalla a Lorenzo, con ocho puntos menos, y Pedrosa, a 25– sería para Rossi un reconocimiento al esfuerzo de sus últimos meses, una manera de autoconvencerse, de decirse a sí mismo que tenía razón, que las decisiones que ha tomado en los últimos años, desde que decidió dejar Ducati, no iban tan mal encaminadas. “Volvió a Yamaha hace dos años porque creía que podía ser todavía muy rápido, que llegaría a estar delante, pero no se lo dijo a nadie. Ahora que lleva una moto que le gusta está marcando la diferencia. Está haciendo más de lo que nos podíamos haber imaginado”, dice Meregalli.

El camino no ha sido fácil. A finales del año pasado, tras unos resultados algo mediocres, dijo a su entorno más cercano que se pondría este curso como prueba: si no se sentía competitivo, lo dejaría. “Cuando llegó a Yamaha, después de los dos años en Ducati, había perdido totalmente las sensaciones con la moto. Y le costó mucho recuperarlas”, cuenta Meregalli. Pero Rossi llegó a Qatar y compitió cara a cara con Márquez. Y logró una victoria maravillosa en Misano, sin peros, sin dudas. Ahora quiere ser subcampeón en una temporada con mucha y buena competencia.

Ahora que lleva una moto que le gusta está marcando la diferencia. Está haciendo más de lo que podíamos imaginar”

Massimo Meregalli, director deportivo de Yamaha

“Este año la M1 se adapta más a su estilo que cuando llegó. El primer año se tuvo que adaptar él a la moto; este invierno los japoneses prepararon, siguiendo sus indicaciones, una moto con un mejor freno motor, con unas geometrías diferentes... Ahora la moto le permite hacer una serie de cosas que antes le costaban mucho y que para Jorge eran normales, como el uso del embrague en frenada, por ejemplo. Le costaba mucho parar la moto; ahora, con la electrónica, se ha solucionado el problema”.

Lo corrobora el mismo Valentino: “La moto del año pasado se hizo según las indicaciones de Jorge, pero este curso la fábrica nos ha tratado por igual”. Y añade Meregalli: “Valentino se está descubriendo, todavía, como un piloto extraordinario. Tiene 35 años y sigue juzgándose a sí mismo cada día para mejorar: ha cambiado su estilo de pilotaje, cambió a su jefe de mecánicos porque sentía que le faltaba algo y el cambio le ha dado la razón. Tiene una pasión enorme por las motos, mayor que la de todos los demás aquí dentro”.

Rossi es hoy un piloto diferente. No tanto por ese cambio impuesto en su estilo –ahora, siguiendo la tendencia, sacrifica el paso por curva para levantar más rápido la moto y lograr el tiempo a la salida– sino porque los años le han restado facultades que él suple con una enorme experiencia y más empeño. Lo explica Meregalli: “Con 20 años no piensas demasiado encima de la moto. Con 35, ya con 30, empiezas a pensar en los riesgos de un deporte así. Además, a medida que te vas haciendo mayor necesitas que todo esté en su sitio, cada detalle cuenta”. Es también la edad lo que frena a Rossi en las clasificaciones. Con este nuevo modelo de 15 minutos, al haber perdido explosividad, le cuesta más hacer una vuelta rápida. “Pero él siempre ha sido más un piloto de carreras que de clasificación”, le excusa el director del equipo. Nada como revisar su fecha de nacimiento y su palmarés para rendirse ante Il Dottore, empeñado en darlo todo por el subcampeonato.

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