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El Betis incendia el Pizjuán

Los de Calderón someten a un Sevilla que puso el fútbol pero fue débil en defensa

Los jugadores del Betis saludan a sus aficionados
Los jugadores del Betis saludan a sus aficionados

Acostumbrado a sufrir en una temporada horrorosa, el Betis ha encontrado la felicidad en Europa. Un goce tan inesperado como intenso, que tomó forma de la manera más agradable para su parroquia. El Betis, colista, tomó Nervión en el primer derbi europeo de su historia, golpeando cuando pudo, noqueando a un Sevilla sin brújula, aceptable en el primer tiempo e irreconocible en el segundo. Cierto es que los de Emery merecieron mucho más, pero desaprovecharon una gran cantidad de ocasiones. Ahí emergió Adán, sobre todo en el primer tiempo. También Gameiro, que falló un gol increíble con el 0-1 en el marcador. Ganó el Betis cuando nadie lo esperaba, un canto a su carácter tan peculiar, un acto más de fe de un equipo desconcertante. Se va a Segunda y tiene cerca los cuartos de final de la Liga Europa. Realmente, no hay quien entienda a este Betis.

SEVILLA, 0 - BETIS, 2

Sevilla: Beto; Coke (Diogo, m. 46), Fazio, Fernando Navarro, Alberto Moreno; Iborra, Cristóforo (Gameiro, m. 46); Reyes, Rakitic, Vitolo (Marin, m. 66); y Bacca. No utilizados: Varas; Luismi, Trochowski y Carlos Fernández.

Betis: Adán; Caro, Perquis, Jordi, Dídac; Juanfran, N'Diaye, Lolo Reyes (Amaya, m. 79), Cedrick (Vadillo, m. 74); Leo Baptistao y Rubén Castro (Salva Sevilla, m. 67). No utilizados: Sara; Paulao, Amaya, Braian Rodríguez y Jorge Molina.

Goles: 0-1. M. 15. Leo Baptistao. 0-2. M. 77. Salva Sevilla.

Árbitro: Cuneyt Cakir. Amonestó a Cedrick, Iborra, Caro, Adán y Leo Baptistao.

Ramón Sánchez Pizjuán. Unos 40.000 espectadores.

El partido, además, deja retratado a Emery, incapaz en los duelos importantes. La fragilidad defensiva de su equipo fue impresionante y su forma de desnudar al grupo en el segundo tiempo le pasó factura. No se entendieron sus cambios, así como que encarara el partido con un solo punta, con un enfoque demasiado conservador. Lo condena perder 0-2 ante el peor Betis de la historia, aunque le queda la vuelta.

De este triunfo emerge Calderón, un hombre tranquilo, que ha mejorado al Betis y que sale muy reforzado de este derbi. Todo le salió bien al argentino, que cambió a su mujer hombre, Rubén Castro, ante el asombro de los suyos. Rubén se enfadó mucho, pero su sustituto, Salva Sevilla, hizo el segundo gol del partido, elevando hasta el paroxismo la alegría de los suyos. No obstante, bien haría el conjunto verdiblanco en no fiarse, puesto que sufrió mucho ante el empuje del Sevilla. Ahora, el conjunto heliopolitano tiene una auténtica final en Elche, donde se juega su futuro liguero. Eso sí, la noche de felicidad que se pega su afición es indescriptible, pues ganó donde mejor le sabe, saciando su eterno deseo de venganza frente al gran rival de su historia.

Adán, impresionante bajo los palos, N’Diaye y Baptistao sostuvieron al equipo verdiblanco

Que el Sevilla es mejor que el Betis no solo lo demuestra la regularidad que marca la Liga, especialmente la facilidad con la que los jugadores de Emery destrozaron, una y otra vez, la escasa capacidad defensiva de un equipo bético nervioso. Que el fútbol tiene caminos complicados, difíciles de descifrar, lo muestra el hecho que el Betis concediera un gol a los 10 segundos que salvó Adán ante Bacca, que luego marcara en su primera aproximación a la meta de Beto y que fuera capaz de llegar al descanso con ventaja. Este juego tiene estas cosas.

Al Betis le sonrió el acierto de Leo y la pujante figura de Adán, un portero que se está convirtiendo en el sostén de su equipo. También convendría destacar que el Sevilla, cuando Rakitic no aparece, sufre una barbaridad a la hora de jugar el balón. Cristóforo e Iborra no nacieron para ese destino. Mientras sus compañeros tienen la vista nublada, fue Rakitic, como siempre, el que iluminó a su equipo.

No fue un mal Sevilla, pero se topó con Adán mientras el Betis, con 0-1 a favor, era cogido al contragolpe. Al equipo lo mantenía N'Diaye, que se permitió el lujo de ofrecer un enorme segundo tiempo. Su físico, a veces con demasiado atropello, se impuso en numerosas ocasiones en un centro del campo que Emery despobló. El Betis metió un buen gol a los 15 minutos y, luego, hizo lo que pudo, salvado por la exhibición de Adán en remates francos ante Reyes y Bacca. Emery movió ficha y cayó en el defecto que ha lastrado a su equipo en algunos partidos de la Liga. El Sevilla se quedó sin centro del campo y acumuló hombres en defensa

Contra todo pronóstico, el conjunto verdiblanco se creció en la segunda mitad a medida que el Sevilla, de forma inexplicable, se venía abajo. Gameiro falló un gol increíble, bajo palos, y Emery se le jugó con una gran cantidad de jugadores en ataque. Salva Sevilla, en otro robo de balón de Lolo Reyes, hizo el segundo tanto, que pone muy cerca del equipo verdiblanco los cuartos de final de la Liga Europa. Un lujo para el colista, con un pie en Segunda. Una noche de felicidad para su afición, que vivió una noche mágica en medio de una temporada llena de tristezas y lágrimas. En Europa, el Betis es feliz, mientras que el Sevilla, más equipo, debe ir a muerte en el Villamarín.

 

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