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La lección del último derbi

Ancelotti cree que la derrota de septiembre demostró que a Illarra e Isco les falta recorrido para sostener el medio campo blanco, su principal preocupación

Carlo Ancelotti dictaminó que en el último derbi, el 28 de septiembre en el Bernabéu (0-1), el Real Madrid se quebró porque primero perdió la pelota y después perdió el centro del campo. Ahora, el técnico italiano cree que ya conoce con certeza el origen de los problemas que desembocaron en aquella derrota. No olvida que se gestó con un esquema de 4-2-3-1, con Khedira e Illarra en el eje, y con Isco en la media punta, triángulo incapaz de sostener el peso de un equipo con tendencia a partirse. Gabi, Tiago, Koke y Arda los rodearon como la caballería sármata en uno de los episodios que, a ojos del entrenador, más desacreditaron a Isco e Illarra como volantes en un contexto en el que deben abastecer a tres atacantes. Ancelotti advierte que la plantilla no le ofrece mejor instrumento para replicar al Atlético que el 4-3-3 con Modric, Alonso y Di María en el medio.

La estrategia deportiva que el Madrid señaló a Ancelotti en el verano indicó que por principio debía alinear a tres delanteros, Cristiano, Bale y Benzema. Los dos primeros son los dos futbolistas más caros de la historia y el tercero es el mejor nueve de la plantilla, hombre amparado por el presidente, Florentino Pérez, y jugador de cualidades irreemplazables para el entrenador. Pero, puesto que los tres atacantes tienen tendencia a permanecer descolgados, la tarea que más preocupó a Ancelotti desde el verano fue cubrir el espacio que se abría en el centro del campo para evitar que el equipo perdiera cohesión. Dicen en Valdebebas que el técnico informó al club de que Arturo Vidal, el chileno del Juventus, sería el hombre indicado para recorrer, en compañía de Alonso, la gran pradera que se abriría a espaldas de los goleadores.

El técnico no logró el fichaje de Vidal y opta por un 4-3-3 con Modric, Xabi y Di María

Ancelotti suele repetir que en el 4-3-3 del Madrid los centrocampistas deben cubrir un espacio de 50x70 metros, y que el volante juventino, tan atlético como Khedira pero con más sensibilidad en los pies, es ideal para la tarea. Al parecer, el club desestimó esta propuesta ya que Florentino Pérez había fichado en junio a Illarra y a Isco en la creencia de que el medio campo debía estar compuesto por futbolistas ligeros de mucho toque. Con el paso del tiempo ha sido Di María quien ha ocupado el puesto que Ancelotti soñó para Vidal.

En el último derbi, el entrenador italiano verificó sobre el terreno la incapacidad de Isco e Illara para cubrir esos 50x70 metros sin agotarse. Aflojaron la presión y permitieron que el Atlético moviera la pelota holgadamente, circunstancia que, en opinión del técnico, es fatal. Esos segundos que el Madrid pierde el balón son especialmente dañinos puesto que sus jugadores, por sus condiciones, experimentan la falta de contacto con la pelota como un enfriamiento que los desconecta de los partidos. El ingreso de Modric y Di María en la escolta de Alonso es lo mejor que se le ocurrió a Ancelotti para tapar la hemorragia. Ayer abrió el entrenamiento y repartió los petos de los titulares como si no tuviera nada que ocultar. Luego se presentó en la sala de conferencias con aire sereno y firme. “Vamos a jugar diferente al último partido que hicimos contra el Atlético”, sentenció. “Entonces merecimos perder. Pero mañana vamos a jugar distinto. Hemos cambiado mucho. Ahora jugamos con más naturalidad, con más confianza y con más solidez. Estamos equilibrados y hemos ganado muchos partidos sin asumir riesgos. Es verdad que podemos mejorar, porque no siempre tenemos el control total del juego, pero estoy satisfecho”.

“Ahora jugamos con más naturalidad, con más confianza y con más solidez”, advierte

El aparente optimismo que muestra en público el italiano contrasta con sus reflexiones en privado. Ahí admite que Alonso es fundamental por su inteligencia táctica pero atraviesa un inquietante valle en su estado físico. También ve que Di María y Modric, con todo su esfuerzo y dedicación, son trescuartistas sin oficio de volantes centrales. De ahí el partido de San Mamés, en donde se hizo evidente que les costaba trabajo situarse. Ancelotti cree que el Madrid puede sufrir mucho el día que se cruce con un rival que, a la pujanza del Athletic, le sume buen manejo de balón. De momento, espera que ese día sea un día lejano y que ese rival no sea el Atlético.

El reparto de petos del último entrenamiento asignó la titularidad a Casillas, Arbeloa, Pepe, Ramos, Coentrão, Modric, Alonso, Di María, Bale, Cristiano y Benzema. En principio, Marcelo y Jesé irán al banquillo.

Por otra parte, en el club se confía en que el Comité de Competición no imponga una sanción grave a Cristiano tras su expulsión en San Mamés. Si le condenan por un hecho grave a cuatro encuentros ya no podría medirse hoy al equipo de Simeone (20.00, Canal +1).

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