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Un central de raza para huir del fango

La nueva junta directiva agrupa a peñas, veteranos del club y socios minoritarios

El nuevo presidente del Racing, Juan Antonio Sañudo junto al administrador judicial de la empresa Western Gulf Advisory (WGA) Sport Holding, Onur Arslan Ampliar foto
El nuevo presidente del Racing, Juan Antonio Sañudo junto al administrador judicial de la empresa Western Gulf Advisory (WGA) Sport Holding, Onur Arslan EFE

Un excentral tosco, curtido en el barro es el nuevo presidente del Racing más enfangado, un club en Segunda B, en concurso de acreedores, con una deuda estimada de 50 millones. Sañudo, Tuto,porque incluso a él le cuesta decir su nombre, Juan Antonio, será la cabeza visible de un consejo soñado, por lo quimérico que resultaba ver fuera del Sardinero a Ángel Lavín y a Francisco Pernía, y que pese a ello, nace con dudas.

En la nueva directiva están presentes los tres grupos que más han trabajado por liberar al Racing: las peñas, los socios minoritarios y los veteranos del club.

Junto a Sañudo trabajará como vicepresidente el presentador y humorista Félix Álvarez, Felisuco. El resto de la directiva la forman los exjugadores Paco Liaño y Pedro Alba, y Juan Rebanal, David Bárcena, Raúl Serrano y Marcos Rivas.

El nombramiento de Álvarez suscitó mucho recelo. Entre pitos y abucheos, los accionistas y seguidores sin títulos a los que se les permitió el acceso a la junta recordaban su posicionamiento por la refundación del club los últimos meses y una polémica que mantuvo con Pedro Munitis, santo y seña de la historia reciente del Racing. Tanto jaleo extrañó incluso al gestor del paquete mayoritario de acciones Onur Arslan, que preguntaba a su traductor el motivo de las críticas.

Es el grupo de los exjugadores, compuesto por una veintena, quien menos satisfecho estaba ayer tras la junta. Según varias fuentes, no terminaban de entender la presencia de Álvarez, menos con el cargo de vicepresidente. Además, su candidato a la presidencia era Pedro Alba, aunque él no quiso entrar a comentar ese aspecto.

“La mejor valoración que debemos hacer es que se han marchado, yo solo puedo prometer trabajo, tirar para adelante para que el Racing no se muera”, aseguraba el exportero, “padre profesional” del actual capitán del equipo, el meta Mario, que ayer confesó haber “llorado como niño de alegría” en cuanto se enteró del resultado de la junta.

En lo que sí coincidían todos los nuevos directivos y sus apoyos era en la necesidad de ponerse a trabajar rápido para lograr un cambio de rumbo en el Racing. Sin aparente respaldo económico, el trabajo inminente en los despachos se centrará en negociar el pago de la deuda con los acreedores. El ascenso a Segunda —el Racing va líder en su grupo— es el objetivo en el campo. “Y por ahí pasan casi todas las opciones de continuidad”, aseguró Paco Liaño.

 

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