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Mundial de motoclicismo 2013

Lorenzo ‘juega’ con Márquez

El balear da un toque a Marc y dice que es una broma. El debutante lo tiene claro: “Quiere meterme presión para que falle”

Jorge Lorenzo mira a Marc Márquez, en el circuito de Cheste.
Jorge Lorenzo mira a Marc Márquez, en el circuito de Cheste. afp

“Nunca dejamos de ser niños”, se excusa Jorge Lorenzo. Cuentan sus amigos que le encanta, con su cochazo, pegar un golpecito por detrás a alguno de ellos cuando viajan juntos. “Siempre le ha hecho mucha gracia eso de darle al que tiene delante”, certifican en su entorno mientras el campeón del mundo se come un plato de pasta, sin aditivos, y deja escapar una sonrisa ladeada. Ayer no iba en coche, sino en moto, pero en cuanto llegó a la recta en la que un puñado de pilotos se preparaba para ensayar la salida, vislumbró a Marc Márquez, se colocó tras él y le dio un toquecito. Aquel se giró, lo vio, volvió la vista al frente y negó. Dice el debutante, líder del Mundial, que reía oculto tras la visera de su casco. “Ha sido una broma, una tontería. Ya se lo hice a Colin Edwards en Mugello hace dos años”, explica el de Yamaha, 13 puntos por detrás en el campeonato, que utiliza todas las armas a su alcance para aprovechar la última oportunidad que le ha dado este campeonato, en este Gran Premio de Valencia.

A Márquez le pareció algo más que una broma: “Lo he interpretado como un gesto para poner presión. En ese momento iba a saludar al público y, pam, me han dado por detrás. Me lo esperaba de cualquiera menos de Jorge, cuando lo he visto me he sorprendido”. Aunque el chico, que siempre ríe, le quita, rápido, hierro al asunto: “Ha sido divertido. Jorge intenta utilizar su experiencia, es normal que quiera meterme presión para que falle. Pero para mí es una motivación más”.

El campeón sufrió al peor rival dentro y fuera de la pista, Valentino Rossi

Dice el mallorquín, él que sufrió al peor rival dentro y fuera de la pista, Valentino Rossi, que plantó un muro en medio del taller de Yamaha e intentó por todos los medios hundirle la moral a un entonces jovencísimo Lorenzo, que las guerras psicológicas no sirven de nada. “Si hubo guerra psicológica por parte de Valentino a mí no me afectó. Y en el caso de que lo mío no fuese una broma, esa tontería del toque no va a afectar a Marc. Yo no uso ese tipo de guerras. Me dedico a ir muy rápido en pista”, indica. Claro que aprendió de Il Dottore. Y sabe que cualquier distracción que trastorne la deseada normalidad de Márquez en un fin de semana tan importante no puede más que sumar a su favor.

De momento ha servido de poco. Ya avisó el de Honda tras ser criticado por su agresividad: “Yo respondo en la pista”. Y ayer lo hizo: firmó el mejor tiempo de las dos primeras sesiones libres del fin de semana. “Era importante para mí en este fin de semana, en el que la presión se siente, salir y centrarme igual que siempre. La mejor manera de hacerlo es demostrando que vas rápido”, explica.

Momento en el que Lorenzo da por detrás a Márquez. ampliar foto
Momento en el que Lorenzo da por detrás a Márquez.

Para ganar el título Márquez depende de sí mismo. Le bastaría, en cualquier caso, con un cuarto puesto. En todo el año no se ha bajado del podio más que en las dos ocasiones en las que no ha terminado la carrera: en Mugello por una caída y en Phillip Island tras ser descalificado. Siempre ha salido en busca de la victoria. Y podría volver a hacerlo: “No descarto nada. Si me encuentro bien encima de la moto, ¿por qué no? El problema de estas motos es que cuando quieres ir a asegurar, no calientas bien los neumáticos, no haces trabajar bien la suspensión, haces que la electrónica funcione distinto, y es mucho peor. La poca experiencia que tengo con esta moto me dice que tengo que pilotar igual que siempre”.

“No descarto nada. Tengo que pilotar igual que siempre”, asegura el novato

Quienes le conocen le creen capaz de soportar la presión de este fin de semana. “Está claro que esta es una carrera que no debe querer ganar a toda costa. Pero ya ha demostrado este año que cuando debe contentarse con menos, lo hace. Lo hizo en Japón y en Sepang, por ejemplo. Él es un chico inteligente y sabe que lo más importante es no cometer errores. Con la experiencia que tiene, por joven que sea, sabrá gestionarlo”, advierte el director del equipo Honda, Livio Suppo. “Soportará bien la presión”, augura Aki Ajo, director del equipo oficial de KTM en Moto3, y el hombre que le guió, junto a Emilio Alzamora, hacia su primer título, el de 125cc en 2010.

El chico de Cervera lo ganó en la última carrera, también en Valencia, y con un cuarto puesto. Ajo lo recuerda: “Marc fue muy listo. Entendió qué tipo de carrera debía hacer y se las apañó para que todo saliera como habíamos planeado. Entendió cuándo era suficiente. Sé que él a veces es de sangre caliente y siempre quiere ganar la carrera, algo que se le pasó por la cabeza. Pero al final, fue muy inteligente, como es él. Comprendió que un cuarto puesto era bastante”. Lo mismo que debe comprender esta vez si quiere convertirse, con 20 años, en el campeón mundial más joven de la historia en la categoría reina.

La calculadora

-Marc Márquez tiene todo a su favor para ser campeón mundial en Valencia. Estos son los cálculos que el joven piloto tendrá en mente durante la carrera en Cheste:

-A Márquez le basta ser cuarto, en caso de que Lorenzo gane, para asegurarse el Mundial.

-Si Lorenzo es segundo, a Márquez le basta ser octavo.

-Si Lorenzo es tercero, a Márquez le basta ser 12º.

-Si Lorenzo es cuarto, a Márquez le vale ser 15º.

-Si Lorenzo no acaba entre los cuatro primeros, Márquez será campeón sea cual sea su resultado.

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