Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

“¿Para qué cambiar de estilo?”

Del Bosque valora la “gran prueba de madurez” de los jugadores y se reconoce feliz: “Por ganar como lo hicimos, de la manera más ortodoxa que sabemos, fieles a la idea”

Del Bosque da instrucciones en Saint Denis Ampliar foto
Del Bosque da instrucciones en Saint Denis Getty Images

A Vicente Del Bosque se le achinan los ojos cuando está contento y ayer en su cara había dos navajazos. Normal. Desde el viernes escuchó demasiadas críticas en torno al juego de la selección tras el empate de Gijón contra Finlandia, que exigía la victoria en París de manera rotunda. Ganó España y lo hizo jugando al toque, con la idea habitual desde que La Roja es La Roja es decir, desde que es campeona de todo. “Lo importante eran los tres puntos”, admitió de entrada, un resultado que le permite volver a casa “contento”, pero apuntó algo más que le permitió salir del campo, mientras los futbolistas aún se abrazaban, especialmente satisfecho. “Han sido días incómodos, difíciles, y los jugadores han dado una gran prueba de madurez. Llegamos a París conscientes de que una derrota nos dejaba a cinco puntos y nos complicaba la clasificación pero no se han impacientado en ningún momento y han jugado de la manera más ortodoxa posible, siendo fieles a la idea y al estilo”.

En ese punto incidió Villa. “Más que el resultado, ha sido importante la actitud. Hay que ser conscientes de que veníamos con una urgencia impresionante. Y sin embargo, hemos jugado sin precipitarnos. Más que el resultado, lo importante ha sido cómo hemos jugado”, señaló el asturiano. Iniesta resumió: “El empate en Finlandia dolió, pero nos hemos recuperado. Si se generó alguna duda, fue fuera. El equipo ha dado un paso adelante”.

Iniesta: “Si se generó alguna duda, fue fuera. El equipo ha dado un paso adelante”

Del Bosque reconoció que el equipo supo “sufrir y trabajar hasta el final” antes de responder a quienes critican el juego de La Roja: “Tenemos un estilo, ¿para qué vamos a cambiar si nos va bien?”. Celebró especialmente que puedan variar las fichas pero no se resienta el juego. “Ese es muchas veces mi mayor problema, decidir a quién dejo fuera, dar cabida a todos los que lo merecen porque hay mucho donde escoger, afortunadamente”. El mejor ejemplo es Víctor Valdés, suplente hasta el hartazgo de Iker Casillas, y que esta vez salvó a España en un mano a mano con Ribéry, en la única contra que le sacó Francia a España. “Ha estado muy bien, muy tranquilo. Es un portero de experiencia”, le elogió Del Bosque, que también alabó a Arbeloa: “Ha jugado muy bien. Ha estado fantástico contra Ribéry, que era una de las amenazas más importantes que teníamos”.

A su criterio, el partido se ganó en el centro del campo. “Ha habido batalla porque ellos son fuertes, dinámicos y tienen calidad”, apuntó del Bosque, y elogió a los centrocampistas de su equipo. “Han estado muy seguros con la pelota, buscando pases intermedios, y también profundos”. Por eso, dice el seleccionador, sacó a Villa por Cesc. “Queríamos estirar el campo por el centro, para que Pedro e Iniesta tuvieran posibilidad de encarar mejor. A diferencia del día de Finlandia hemos encontrado mejor a los delanteros”, aseguró. Y argumentó: “Francia ha cerrado espacios, pero del centro del campo para atrás, no con diez jugadores en la frontal del área”.

El seleccionador no valoró la actuación del colegiado y tampoco si hubo o no penalti a Pedro: “Imposible que pueda juzgar desde el banquillo porque no se ve nada”. Lo es que se ve más cerca el billete para el Mundial —quedan tres jornadas, en Finlandia y en casa contra Bielorrusia y Georgia—, pero Del Bosque es cauto. “Francia llegó a este partido en una situación muy ventajosa y ganamos. Quedan tres jornadas y pueden pasar muchas cosas”.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información