“Haré una foto a la clasificación para colgarla en mi cuarto”

Rossi, que no recordaba la última vez que terminó primero en la tabla, cree que aún debe mejorar su pilotaje con la Yamaha

Rossi, durante los entrenamientos.
Rossi, durante los entrenamientos.Mirco Lazzari (Getty)

Hace unos días, en la presentación de las Yamaha que este curso pelearán por revalidar el título de MotoGP, Kouji Tsuja, el japonés que ha ideado la nueva M1, apuntó que la mayor diferencia entre la máquina del año pasado y esta radica en el comportamiento del motor en aceleración, además del nuevo chasis y el sistema electrónico, que también incorpora novedades. “No explicaré los detalles porque Tsuji-san me lo prohibió. Es top secret”, concluyó entre risas. Y aunque Jorge Lorenzo sigue repitiendo como una cantinela de la que no logra deshacerse que quiere que mejore el motor de su moto y la aceleración -“Él siempre quiere más”, apuntan risueños en su entorno-, consciente de que esos son los puntos fuertes del rival, Honda, parece que Tsuja tenía razón. “Esta moto ha mejorado mucho desde 2010, es muy fácil de pilotar. Funciona mucho mejor en aceleración”, advertía también Valentino Rossi, de regreso a la que fue su casa.

Este domingo, tras concluir en primer lugar en la primera jornada que puede disputarse en seco en los entrenamientos de Jerez, el italiano insistió: “Lo noté cuando probé la moto por primera vez: el sistema electrónico en aceleración permite salir más rápido de las curvas”. Siempre fue estable la Yamaha, la que más, la mejor en la entrada a las curvas; ahora, al parecer, también es muy buena en las salidas. Además, no solo fueron sus tiempos lo que alegraron la jornada a los ideólogos de la casa de los diapasones: segundo fue Lorenzo, a solo 15 milésimas de su compañero, que mejoró con un crono que se paró en 1m,39'525s la pole del mallorquín en 2012: 1m,39'523; y tercero, Cal Crutchlow, a 49 milésimas de Rossi.

Estaba feliz el italiano, “satisfecho”, dijo: “Es un gran placer terminar primero, aunque lo realmente importante es estar cerca de los mejores. Y lo que más contento me pone es comprobar que hemos tenido una idea, hemos hecho una apuesta técnica al cambiar drásticamente los reglajes y ha dado resultado de manera inmediata. Esto no nos había pasado en los últimos dos años”, señaló, en referencia a su paso por Ducati, cuya moto nunca logró entender.

¿Cuál fue la última vez que terminó primero al final del día?, le preguntaron. “No lo recuerdo. Recuerdo mi última victoria con Yamaha, en el 2010, pero no si alguna vez fui primero con Ducati. ¡Ah, sí! En mojado”, confirmó, sin dar demasiada importancia a aquel logro, instantes después de que se lo apuntaran desde las butacas para la prensa. Fue en Malasia, en 2010, donde ganó su última carrera; en Silverstone, en junio de 2012 y bajo la lluvia, en circunstancias atípicas, la última vez que fue primero en unos libres. “Haré una foto a la clasificación de este día, como cuando los turistas van al Coliseo, y la colgaré en mi cuarto”, bromeó. “He podido hacer un buen tiempo y rodar tan rápido como Jorge; además parece que mi ritmo también es bueno. Yamaha ha marcado la diferencia este domingo. Pero yo tengo que mejorar mucho. Todavía no exprimo al máximo la M1 en la entrada de las curvas; tengo que trabajar aún en mi estilo para adaptarlo a la moto”, reconoció.

Para Lorenzo era una buena noticia el rendimiento de su compañero de equipo: “Quiere decir que Yamaha está bien. Además, Valentino arrastra a muchos fans y que esté luchando por estar delante es bueno para todos”, señaló. Y confesó que queda trabajo para lograr que su moto sea algo menos nerviosa.

Sobre la firma

Nadia Tronchoni

Especialista de motociclismo de la sección de Deportes. Ha estado en cinco Rally Dakar y le apasionan el fútbol y la política. Se inició en la radio y empezó a escribir en el diario La Razón. Es Licenciada en Periodismo por la Universidad de Valencia, Máster en Fútbol en la UV y Executive Master en Marketing Digital por el IEBS.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS