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‘Dios salve a Bradley Wiggins’

La ‘Union Jack’ en los Campos Elíseos saluda la primera victoria de un británico en 99 ediciones del Tour

Wiggins, durante la etapa de hoy. Ampliar foto
Wiggins, durante la etapa de hoy. AP

Hoy, 109 años después de que se terminara el primer Tour y culminando su 99ª edición (victoria al sprint de Cavendish en la última etapa), por fin el himno británico sonó en los Campos Elíseos acompañado por el flamear de la Union Jack en el asta más alta. La victoria de Bradley Wiggins permite rellenar una casilla vacía más en la interminable historia de primeras veces, podría decirse: inventores, legisladores o codificadores de casi todos los deportes de competición existentes, los británicos logran el premio gordo de un deporte, el ciclismo, nacido en la otra orilla del Canal de la Mancha, de una leyenda cuya aportación era prácticamente una hoja en blanco salvo la nota negra de la muerte de Tom Simpson, el gran mito del ciclismo británico aún, hace 45 años.

Las clasificaciones

General:

1.- Bradley Wiggins (GBR / Sky)

2.- Christopher Froome (GBR / Sky) a 3m 21s

3.- Vicenzo Nibali (Ita. / Liquigas) a 6m 19s

4.- Jurgen Van der Broeck (Bel. / Lotto) a 10m 15s

5.- Tejay Van Garderen (USA / BMC) a 11m 04s

6.- Haimar Zubeldia (Esp. / RadioShack) a 15m 43s

7.- Cadel Evans (Aus. / BMC) a 15m 51s

8.- Pierre Rolland (Fra. / Europcar) a 16m 31s

9.- Janez Brajkovic (Esl. / Astana) a 16m 38s

10.- Thibaut Pinot (Fra. / Bigmat) a 17m 17s

Equipos:

1.- RadioShack

2.- SKY a 6m 2s

3.- BMC a 36m 36s

4- Astana a 43m 39s

5.- Liguigas a 1h 5m 2s

6.- Movistar a 1h 8m 19s

Montaña: Thomas Voeckler

Regularidad (puntos): Peter Sagan

Joven: Tejay Van Garderen

Palmarés por países:

Francia: 36

Bélgica: 18

España: 12

EE UU: 10

Italia: 9

Luxemburgo: 5

Holanda: 2

Suiza: 2

Gran Bretaña: 1

Alemania: 1

Australia: 1

Irlanda: 1

Dinamarca: 1


“Les habrá costado tragarlo a los franceses, que sé que no quieren mucho a los ingleses”, ironizó el ganador, nacido en Gante de padre trotamundos australiano hace 32 años, criado en un barrio obrero al norte de Londres, residente en la campiña, en Ecclestone. Su victoria, conseguida de forma sencilla y sin oposición alguna –victorias en las contrarreloj, marcha tranquila en montaña ante inexistentes ataques de cuajo--, podría decirse también, es el acontecimiento que más une a las islas británicas al continente desde el túnel bajo el canal. Y la sociedad inglesa –“un país cuyos héroes son habitualmente gente que no consigue lo que busca”, dijo Wiggins—le dio ese valor. Y más.

“El Tour de Brad es el triunfo más importante en la historia del deporte británico”, dijo Sir Chris Hoy, a quien sus tres oros en el velódromo de Pekín le valieron el título de nobleza. Y aunque pueda sonar a exagerado, pocos británicos lo pusieron en duda. Menos que ninguno el propio Wiggins. “Da gusto ser reconocido así por mis iguales. Es un honor”, dijo el ciclista inglés, cuyo nombre entra a acompañar ya, según las listas elaboradas por los dominicales londinenses, a los de los más reverenciado en las islas por sus logros: Daley Thompson, Roger Bannister, Edmund Hillary, Nick Faldo, Bobby Moore, Steve Redgrave, Nigel Mansell, John Surtees o Fred Perry. Menos debatible es, por supuesto, afirmar que Wiggins da sentido final a otra lista, la que empezaron a escribir hace 75 años Charles Holland y Bill Burl, los dos primeros británicos que participaron en un Tour. Ninguno lo terminó. El primero que lo hizo fue Tony Hoar, farolillo rojo en 1955. En 1958, Brian Robinson fue el primer británico que ganó una etapa. Lo hizo en Brest y repitió unos días más tarde. En 1962, Tom Simpson vistió de amarillo un día; en 1983, el escocés Robert Millar terminó cuarto y Rey de la Montaña. Y después, ya tan recientes que forman parte de la imagen actual, Chris Boardman, David Millar, Mark Cavendish y, claro, Brad Wiggins.

Últimos ganadores del Tour

2011: Cadel Evans

2010: Andy Schleck

2009: Alberto Contador

2008: Carlos Sastre

2007: Alberto Contador

2006: Oscar Pereiro

2005: Lance Armstrong

2004: Lance Armstrong

2003: Lance Armstrong

2002: Lance Armstrong

2001: Lance Armstrong

2000: Lance Armstrong

1999: Lance Armstrong

1998: Marco Pantani

“Es una revolución, el comienzo de una nueva era”, dijo, también derrotado por la elocuencia, Christian Prudhomme, el director del Tour, que se refería a la aglosajonización inevitable del ciclismo mundial, con un corredor británico sucediendo a uno australiano en el palmarés (dos años seguidos con un nuevo país añadiéndose a la lista). Entre la victoria de Evans en 2011 y la de Wiggins, hay, sin embargo, una diferencia fundamental: mientras el australiano, que emigró a Europa hace más de 10 años, es un puro producto del viejo ciclismo, del italiano de toda la vida, sobre todo, Wiggins, uno que fue ciclista en Londres en una época en que los ciclistas eran bichos raros, puros frikis, ha llegado a lo máximo liderando un proyecto británico 100%, tanto en capital económico como humano. Y, de paso, llega a la cima cuando el ciclismo ya no es algo de chiflados, sino de modernos, muy cool, en las islas. El ganador del Tour, por su parte, prefiere hablar de otra revolución, la de la humanización del ciclismo tras años de extraordinarios y sospechosos rendimientos, sobrehumanos. Se refería Wiggins a Pantani como símbolo de lo que ahora es imposible, atacar en lo más duro de un puerto y mantener el ataque durante 20, 30 minutos. Ese es también el perfil de Alberto Contador, uno que, curiosamente, podría considerarse un precedente en la revolución de técnicas de entrenamiento que exhibe el equipo Sky: el madrileño, que el año próximo regresará al Tour para probar que los escaladores siguen existiendo, ya era un maestro en eso de competir al máximo, descansar, entrenar al máximo, competir al máximo, ganar, y así.

Wiggins ha vencido  siguiendo el ejemplo y el modelo de dos grandes clásicos que llegaron a ganar cinco cada uno: Anquetil  e Indurain

Pese a todas las proclamas Wiggins ha ganado el Tour siguiendo el ejemplo y el modelo de dos grandes clásicos que llegaron a ganar cinco cada uno: Jacques Anquetil y Miguel Indurain. La posibilidad de que repita y abra su propia era a partir de los 32 años también dependerá de la solución de otro problema clásico. Tanto en 1985 (Hinault-LeMond) como en 1996 (Riis-Ullrich), los dos primeros del Tour, como en 2012 con Wiggins y Froome, pertenecían al mismo equipo y en ambas ocasiones el segundo, más fuerte, renunció a la victoria por la imposición de sus jefes. Al año siguiente, en 1986 y 1997, respectivamente, fueron los jóvenes, LeMond y Ullrich, quienes ganaron sin contestación. “Y en 2013, si lo planificamos así, no me importará trabajar para la victoria de Froome”, aseguró Wiggins, el ganador menos sorprendente de un Tour en los últimos años.

Prólogo: Las variaciones Cancellara

Primera etapa: Los domingos generosos

Segunda etapa: Contra la melancolía, Cavendish

Tercera etapa: La construcción del personaje Sagan

Cuarta etapa: ¿Será Greipel el bosón de Higgs?

Quinta etapa: Y una montaña en San Quintín

Sexta etapa: Una guerra de guerrillas

Séptima etapa: El 'nuevo ciclismo' toma el poder

Octava etapa: Wiggins y sus 'enemigos'

Novena etapa: Wiggins, un Indurain muy locuaz

Décima etapa: Los maquis del Grand Colombier

Undécima etapa: Cuando el segundo es mejor que el primero

Duodécima etapa: Pedaleando en la luz

Decimotercera etapa: 14 de julio en Sète con Wiggins

Decimocuarta etapa: Luis León, la memoria genética y el instinto

Decimoquinta etapa: Una victoria sobre una garrapata

Decimosexta etapa: Wiggins, en su burbuja

Decimoséptima etapa: El derroche emotivo y Valverde

Decimoctava etapa: Silbando como un ‘Cavendish’, una bala

Decimonovena etapa: El Tour de las pequeñas cosas

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