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La NBA rectifica públicamente a sus árbitros

La liga estadounidense hace oficial que no debió ser concedida la canasta con la que Kevin Durant forzó la prórroga y permitió el triunfo de Oklahoma en Portland

La NBA se diferencia de otras organizaciones y competiciones del deporte profesional por bastantes aspectos. En su afán por alcanzar la excelencia, por dar ejemplo, es tan capaz de sancionar en un visto y no visto un pisotón de Kevin Love a Luis Scola con dos partidos como de suspender a Mike Brown, técnico de los Lakers, con un partido y multarle con casi 19.000 euros por sus protestas y su tremendo berrinche a raíz de una decisión arbitral. Esta vez, ha dado un paso más. El martes, a primera hora de la mañana, hora española, Oklahoma, líder de la Conferencia Oeste, ganó en la prórroga un partido en Portland (107-111). El público se quejó porque esa prórroga fue posible gracias a que, con 103-101 y faltando seis segundos, los árbitros concedieron los dos puntos en un tiro de Kevin Durant que no entró pero que, según ellos fue incorrectamente taponado por LaMarcus Aldridge. Los árbitros de la NBA suelen utilizar el vídeo para dictaminar cuando tienen dudas, especialmente en acciones tan determinantes. En esta ocasión, estaban tan convencidos de que el tapón de Aldridge fue ilegal que no estimaron conveniente ratificar su criterio y revisar el vídeo.

No habían transcurrido siquiera 24 horas de la celebración del partido cuando la NBA, a través de su web oficial NBA.com, explicó: "Con el beneficio de la repetición a cámara lenta de la jugada, tras el partido, se ha determinado que Aldridge toca el balón justo antes de que éste toque en el tablero. En consecuencia, debió haberse dictaminado que la acción se trató de un tapón correcto y la concesión de los dos puntos fue una decisión incorrecta". Los árbitros del partido fueron Scott Foster, Eric Lewis y Matt Myers.

Los Blazers protestaron por la concesión de la canasta y pusieron en evidencia que el árbitro que dictaminó fue precisamente el que estaba más alejado de la acción. Por supuesto, si el balón hubiera tocado el aro antes de ser repelido por Aldridge, sí habrían sido bien concedidos los dos puntos. Esa canasta forzó la prórroga y en ella, los Thunder de Oklahoma ganaron por 107-111. Los árbitros de la NBA son profesionales y se calcula que ganan entre 75.000 y 220.000 euros anuales.

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