Desmantelada en Italia una supuesta red de apuestas ilegales en el fútbol

Entre los 16 detenidos está el exdelantero Giuseppe Signori.- Según las acusaciones, para condicionar los resultados uno de los implicados puso calmantes en las bebidas de los jugadores

Calmantes para restar fuerzas a los futbolistas. Una red de fraude en las apuestas futbolísticas. Giuseppe Signori, exjugador de Foggia, Lazio, del que fue capitán, Sampdoria y Bologna, tres veces pichichi de la Serie A y finalista mundial con Italia en 1994, detenido por ser supuestamente parte integrante de la organización junto a otras 15 personas del mundo del fútbol entre jugadores y dirigentes. Siete han sido trasladados a la cárcel; nueve están en arresto domiciliario. El calcio, otra vez revuelto por cuestiones extradeportivas. Ha pasado un lustro desde el escándalo de calciopoli, que desveló un entramado subterráneo entre dirigentes y árbitros para condicionar resultados y que entonces costó el descenso al Juventus y duras penalizaciones al Milan, Fiorentina y Lazio. Y hoy, otra vez, Italia se despierta consternada. Los detenidos han condicionado, según creen los investigadores que hablan abiertamente de "una organización criminal", los resultados de 18 partidos: cinco de la Segunda División, 12 de la Lega Pro (Tercera División) e, incluso, una de la Seria A, Inter-Lecce.

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Además de Giuseppe Signori, cuya detención ha sido confirmada por el jefe del comando móvil de la policía de Cremona al canal de televisión Sky Tg 24, entre los indagados están Stefano Bettarini -un defensa que jugó en el Bologna, el Sampdoria y el Parma, entre otros- y Doni, capitán del Atalanta que acaba de subir a la Primera División. Ahora el equipo de Bergamo y el Siena, también ascendido y con jugadores involucrados en la investigación, pueden ver revocado por los tribunales deportivos el ascenso. No solo los nombres de los implicados, sino también la distribución de las detenciones, que se han producido en el Norte (Turín, Como, Bolonia, Rimini, Ravenna, Ferrara) en el centro (Roma, Pescara, Ancona, Ascoli) y en el Sur (Nápoles y Bari) dejan presagiar que el escándalo no va a ser un asunto menor.

Entre los aspectos más escalofriantes, los métodos utilizados para condicionar los resultados de los encuentros. Según las acusaciones, en un partido de la pasada temporada de la Lega Pro uno de los indagados puso en las bebidas de los jugadores del Cremonese -en Cremona empezó la investigación policial- unos calmantes para rebajar sus actuaciones en el campo, lo que provocó mareos a cinco jugadores y a un masajista del equipo.

La implicación de Beppe Signori, cuya pasión por las apuestas era algo conocido, ha aumentado la resonancia del caso en los medios. Según la orden firmada por el juez que ha llevado a la detención, el exazzurro era el líder incuestionable del grupo de Bolonia y su nombre no tenía que ser pronunciado por los implicados. Así que se hacía referencia a él como "Beppe nacional" o "él que ha marcado 200 goles en Serie A". El exdelantero en los años noventa fue uno de los mejores puntas italianos, rapidísimo y letal con su zurda, marcó 188 goles en la Serie A, jugó 23 partidos y marcó siete goles con la camiseta de la selección y fue idolatrado en Roma, con el Lazio, y en Bolonia, las ciudades donde transcurrió la mayor parte de su carrera futbolística. En 1993, 1994 y 1996 fue el pichichi de la Primera División, y en 1994 alcanzó la final del Mundial que Italia jugó contra Brasil en Estados Unidos. Esta mañana, tras ser interrogado por los investigadores, salió del juzgado en chaqueta, camisa blanca, vaqueros y la misma melena rubia que le hacía tan reconocible en los campos de fútbol. Dijo a los periodistas: "Tened piedad, por favor". Su recuerdo ha sido manchado.

Giuseppe Signori, exdelantero del Lazio, en 1997.
Giuseppe Signori, exdelantero del Lazio, en 1997.Giuseppe Calzuola (AP)

Las escuchas de las conversaciones entre los implicados

Conversación entre uno de los integrantes del grupo y Antonio Bellavista (exfutbolista del Bari) tras el partido Benevento-Pisa del 21 de marzo

Según las investigaciones, el portero del Benevento (Marco Paoloni) habría tenido que dejarse marcar varios goles. El premio: decenas de miles de euros.

El partido, sin embargo, termina 1-0. Empiezan así las amenazas de los apostantes al portero Paolani.

- "A este no hay que dispararle, hay que cargárselo a golpes".

- "Pues sí, llevárnoslo aquí que lo vamos a matar".

- "Si ha hecho semejante cosa tiene que morir. Nos va a joder a todos, nos tiene que devolver todo el dinero. Me importa tres cojones... si no lo tiene, pues que venda el alma".

Escucha del 22 de marzo entre uno de los apostadores y el portero Marco Paoloni

Hablan de Signori (llamado "aquel de los 200 goles") y de la cantidad que hay que devolverle por el dinero perdido en la apuesta sobre el Inter-Lecce (fue imposible el amaño).

-"Aquel que tiene que recuperar el dinero es el que ha marcado 200 goles en Serie A. El mismo que ayer jugó 5.000 euros sobre tu partido. Me ha dicho: 'si hablas con él hoy, dile que mañana, cuando venga, traiga también mis 5.000 euros".

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