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Un primer paso en firme

El Caja Laboral gana al Maccabi a base de acierto exterior

El Caja Laboral saltó a la cancha priorizando la concentración defensiva y la paciencia en ataque para desarmar a un Maccabi versátil, con muchos recursos y pocos puntos débiles. Lo consiguió. La estrategia de forzar a los israelíes a alargar sus incursiones ofensivas para incomodarles funcionó bien en el primer cuarto y aún mejor durante el segundo. Pese a que la precisión que Eidson exhibió desde el perímetro, la capacidad lanzadora de Lior Eliyahu y la imponente envergadura de Schortsanitis seguían ahí, la dirección de Barac, bien asistido por Fernando San Emeterio, facilitó la obtención de ventajas de hasta 15 puntos en el marcador antes del descanso.

Los vitorianos ofrecieron una de sus mejores versiones y aprovecharon bien el factor cancha para dar un primer paso adelante en la Euroliga ante un rival muy completo que cuenta con grandes jugadores, capaces de sostener sobre sus hombros casi cualquier clase de partido.

Resurgió el Maccabi durante el tercer cuarto, mejor respaldado en Eidson y Eliyahu y las distancias se acortaron hasta los cinco puntos. El conjunto israelí pudo correr y desplegar su veloz juego en transición. Todo ello contribuyó a dar la desasosegante impresión de que el Caja Laboral se desnortaba y hasta se rompía en los momentos más intensos del choque.

A los vitorianos les tembló el pulso ante Hendrix y Eliyahu, pero no lo es menos que supieron recuperar la serenidad y la claridad de ideas a tiempo. De hecho, salvo las escapadas accidentales de Blu, que marcó cuatro puntos en segundos sin tener que esforzarse demasiado, el conjunto de Ivanovic supo también hacerse fuerte en la línea exterior. Los triples de Logan, que se rebeló como un sólido apoyo para sus compañeros, y Huertas y Teletovic dieron aire a los vitorianos, que a esas alturas tenían las cosas mucho menos claras que antes.

La ausencia de Pape Sow, aquejado de un tromboembolismo pulmonar, redujo la nómina de jugadores interiores a Barac y Batista como únicos pívots y a Mirza Teletovic como ala-pívot con la ayuda puntual de Nemanja Bjelica en un puesto que no es el suyo.

Los israelíes trataron entonces de recuperar el pulso en los contragolpes rápidos, pero fue inútil, los vitorianos supieron administrar sus fuerzas con sabiduría y la victoria se acomodó a su lado. Uan vez más la paciencia jugó a favor del connunto de Ivanovic, que supo evitar la precipitación y saborear cada incursión en territorio enemigo. El Caja Laboral, que partía como primero de grupo, empiezó ayer a afianzar su primer objetivo en Europa, donde ha disputado los cuartos de final durante siete años consecutivos: Asegurar los dos primeros triunfos ante su afición antes de trasladar la serie a la pista israelí la próxima semana. Mañana deberá subir, otra vez en casa, el siguiente peldaño ante el gran Maccabi.

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