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LIGA EUROPA | SEVILLA 2 - B. DORTMUND 2

El Sevilla sobrevive

El equipo andaluz sigue adelante en el torneo tras empatar ante el Dortmund en un duelo que encaró con mucho oficio Kanouté, que se lesionó, y Romaric, goleadores

Con más garra que fútbol, con un juego lleno de altibajos y apelando a su versión más conservadora, el Sevilla logró un agónico empate ante el Dortmund que le permite seguir vivo en la Liga Europa y que, de paso, le ayuda a obtener la autoestima necesaria para mejorar su rendimiento en la competición doméstica.

Debería constituirse esta clasificación en un punto de inflexión, en un símbolo para unos nuevos tiempos regenadores en el Sevilla. Una rebelión contra un destino que situaba al equipo andaluz fuera de la Liga Europa en el duelo a vida o muerte ante el Dortmund. El líder de la Bundesliga, un equipo joven y valiente, que bate registros en su país, había pasado literalmente por encima del Sevilla, todavía sin Jesús Navas, aunque auxiliado con la siempre importante presencia de Luis Fabiano, en 15 minutos de insultante superioridad.

Sevilla 2 - B. Dortmund 2

Sevilla: Palop; Konko, Alexis, Escudé, Dabo; Perotti (Martín Cáceres, m. 60), Zokora, Romaric (Fazio, m. 85), Capel; Kanouté (Renato, m. 41) y Luis Fabiano. No utilizados: Javi Varas; Acosta, Alfaro y Negredo.

B. Dortmund: Weidenfeller; Piszczek, Subotic, Hummels, Schmelzer (La Tallec, m. 87); Bender (Da Silva, m. 77), Sahin; Götze, Kagawa, Blaszczykowski (Lewandowski, m. 67); y Lucas Barrios. No utilizados: Langerak; Santana, Dede y Grosskreutz.

Goles: 0-1. M. 03. Kagawa. 1-1. M. 30. Romaric. 2-1. M. 34. Kanouté. 2-2. M. 49. Subotic.

Árbitro: Aleksei Nikolaev (Rusia). Amonestó a Romaric, Alexis, Zokora, Subotic, Palop y Weindenfeller.

Unos 35.000 espectadores en el Ramón Sánchez Pizjuán.

El japonés Kagawa había adelantado al Dortmund y no existían señales de vida en el Sevilla hasta que Kanouté, siempre él, propició la rebelión. Por eso el fútbol no es una ciencia exacta. Un equipo superado y con evidentes síntomas de decadencia tiró de orgullo y comenzó a acorralar a su rival. El gigante meta Weidenfeller salvó la integridad del Dortmund ante remates de Romaric y Alexis, para luego asistir de manera impotente a los goles del propio Romaric y Kanouté. En estos tiempos de carestía, la alegría por la remontada se vio acompañada por la lesión del delantero, con un problema muscular que probablemente le impedirá estar el domingo en el Santiago Bernabéu.

El tempranero gol de Subotic en la segunda parte volvió a abrir la puerta del miedo. Con el empate pasaba el Sevilla, pero quedaba mucho por delante por sufrir, y más, cuando en un nuevo capítulo de la mala suerte particular de este equipo Perotti también caía lesionado. Manzano abundó en el perfil práctico de su equipo, que decidió defender el empate con uñas y dientes, con una defensa de cinco y con una grada empeñada en seguir en la Liga Europa, esa que tantas alegrías ha dado al equipo en su pasado glorioso más reciente.

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