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FÚTBOL | REAL MADRID

El Madrid exhibe a Cristiano Ronaldo

Más de 75.000 aficionados llenan el Santiago Bernabéu para recibir al gran fichaje de Florentino Pérez- El club dobla la seguridad y vende miles de camisetas del portugués con el número 9

Uno siempre piensa que hay más. Más de los 50.000 que se pasearon por las gradas del Bernabéu el pasado martes para ver a Kaká. Más de los 65.000, récord hasta hoy, que en la tarde del 5 de julio de 1984 llenaron el San Paolo de Nápoles para dar la bienvenida a Diego Armando Maradona. No existía el prime time y los aficionados aguantaron bajo una solana espantosa atraídos, entre otras cosas, por los rumores de que el argentino aterrizaría en el estadio a bordo de un helicóptero.

Y claro, uno siempre piensa que puede haber más. Pero el más de esta noche en Chamartín, en la presentación de Cristiano Ronaldo como nueva estrella blanca, es que fue mucho más. Lo nunca visto. Más de 75.000 espectadores -sólo se quedó vacía una parte de las gradas que está en obras-, 200 medios acreditados, más de 500 periodistas... A las ocho de la tarde, cuando todavía quedaba una hora para la presentación de Cristiano Ronaldo, el club cerró las puertas del estadio porque ya se había llenado. Los que no pudieron entrar, unos 5.000, vieron la puesta en escena del portugués a través una pantalla gigante situada a última hora en la torre B. Algunos de ellos intentaron forzar las puertas cuando el jugador bajó a pie de campo. "Es una auténtica locura. Te haces una idea, pero luego no se acerca para nada a la realidad", contaba Julio Cendal, responsable de seguridad del Real Madrid, que la mañana se desplazó con nueve personas más al aeropuerto de Torrejón a recoger a Cristiano. Y él, claro, como anteriormente lo hicieron Figo y el brasileño Ronaldo, llegó a bordo de un avión privado con una estela de doce personas entre familiares y amigos. "En el fondo es que Cristiano es muy tímido...", le confesaba a algunos empleados del club. Cuesta creerlo viendo la soltura con la que se mueve y con la que se paseó por el Bernabéu enseñando su sonrisa ante miles de flashes.

Cuando el coche oficial le dejó en la puerta 57, el restaurante del Bernabéu, en el que le esperaban Jorge Valdano, José Ángel Sánchez y el mítico ex jugador portugués Eusebio, ya había una avalancha de cámaras. Fuera, en las aceras, bajo el sol de las dos de la tarde, le esperaban un sinfín de niñas. Luego pisó el escenario ante un ambiente a reventar y bajo la mirada de Florentino Pérez, encantado con la estrella que simboliza su nuevo proyecto, el jugador que mejor representa sus inversiones estratosféricas en los futbolistas más mediáticos. El Madrid ya rentabiliza a CR9.

Nadie se maneja de una forma tan cómoda entre las masas como el nuevo presidente del Madrid. Nadie mejor que él sabe como explotar la gallina de los huevos de oro. Es el marketing galáctico hecho persona. De ahí el prime time mundial. De ahí de su capacidad para alternar el énfasis, las pausas y los silencios antes de presentar a Di Stéfano y a Eusebio. "Es muy fuerte todo esto", le susurró el presidente de honor del Madrid a Florentino. De ahí una puesta en escena estudiada hasta el más mínimo detalle para ser retransmitida en directo a todo el mundo. De ahí la carta enviada a la embajada de Portugal para invitar a todos los portugueses. De ahí que se haya puesto ya manos a la obra para amortizar los 94 millones de euros gastados para comprar al futbolista más caro de la historia. En menos de una hora, el club vendió ayer miles de camisetas con el número 9.

El domingo, el Madrid cambió el escenario de presentación y lo orientó al fondo sur para que el 80% del aforo del campo (y no sólo la mitad) pudiese ver al último balón de oro. Decidió abrir el Bernabéu a las siete, dos horas antes de la llegada de Cristiano, para facilitar la entrada de los aficionados. "Nos lo planteamos como un día de partido normal", dice Cendal. Pero claro, de normal esta noche no había nada. "Con Kaká no nos esperábamos tanta gente, así que hoy hemos doblado el personal de seguridad, habrá 1.000 personas trabajando en ello", añade. Varios espontáneos, sin embargo, consiguieron saltar al césped para acercarse a Ronaldo. Él, Cristiano, apareció quince minutos más tarde de lo previsto, con cara de emocionado, casi incrédulo y luciendo el número 9. "Yo es que no me esperaba toda esta gente...", fueron sus primeras palabras como madridista, después de que se proyectaran imágenes de los jugadores de la etapa anterior de Florentino Pérez y de jugadas de Cristiano Ronaldo con el Manchester y con Portugal. "He cumplido mi sueño de niño. Es impresionante ver al estadio lleno", dijo el portugués, que luego pidió a todo el estadio que gritara Hala Madrid.