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SUPERCOPA | REAL MADRID 4- VALENCIA 2

Increíble remontada del Real Madrid con nueve jugadores

El Real Madrid gana la Supercopa tras vencer por 4-2 al Valencia en el pardido de vuelta en el Bernabéu

El Real Madrid se adjudica el primer torneo oficial de la temporada tras ganar al Valencia en la vuelta de la Supercopa (4-2). Los blancos han firmado una remontada épica en su estadio jugando con nueve jugadores tras la expulsión de los holandeses Van der Vaart, tarjeta roja directa en el minuto 40 de partido tras una entrada sobre el valencianista Juan Mata, y Ruud Van Nistelrooy, en la segunda parte por doble amarilla.

El Valencia había ganado el partido de ida por 3-2 pero no ha sido suficiente para contener la avalancha del equipo de Schuster que empezó por debajo en el marcador, tras un gol del valencianista Silva, y un jugador menos después de la expulsión de Van der Vaart, en el minuto 40 de la primera parte. Lejos de venirse abajo, el conjunto blanco contestó con cuatro goles consecutivos. Van Nistelrooy de penalti, antes de su expulsión, Sergio Ramos a la salida de un córner, De la Red e Higuaín en una acción de pillería. Morientes cerró la cuenta para el conjunto ché.

El duelo tuvo dos actos radicalmente distintos. El primero esperanzador para un Valencia en plena reconstrucción, gracias al planteamiento de Unai Emery. En el segundo sólo existió el Real Madrid que remontó a base de coraje.

Avalancha blanca

Nació el partido con una superioridad numérica valencianista, clave en el centro del campo. Emery ató en corto a Guti y Van der Vaart. El Real Madrid se quedó sin creación. Se perdió en balones largos con nulas posibilidades para Raúl y Van Nistelrooy. Sin Marchena, el cacique de la defensa valencianista, Albiol y Alexis comenzaron a buen nivel.

Menos seguridad mostraba Hildebrant. No atajó ninguno de los dos disparos de Van der Vaart y Van Nistelrooy (minutos 6 y 11). El Real Madrid no tenía claridad, pero sus lanzadores no lo pensaban a la hora de chutar. Mientras, el Valencia destruía con su doble pivote eterno, Albelda-Baraja, y a su control del partido le faltaba la pegada de Villa y Silva. Su aparición fue cuestión de minutos. En el primer momento que Villa dejó de pelearse con Heinze y Silva encontró espacio, el Valencia tocó con criterio hasta que el esférico llegó a Silva, que desde la frontal ajustó su disparo al palo izquierdo. Imparable para Casillas.

El Real Madrid ya necesitaba dos goles para remontar y el nerviosismo aparecía en el Bernabéu. El paseo del Sevilla de la pasada Supercopa (3-5), aparecía en la mente de todos, más si cabe, desde que Van der Vaart fue expulsado por una dura entrada a Mata que desquició al Real Madrid.

Revolucionados protestaron cada acción a Iturralde González. El descanso era necesario para Schuster. Y le vino bien al Real Madrid. Cambió radicalmente su imagen. Tiró de garra en la segunda mitad, en la que no se notó que jugase en inferioridad numérica. Con su nueva cara, se reivindicó el único jugador que desborde que no se llama Robinho: Robben. Sobre todo desde que cambió la banda izquierda por la derecha, para superar siempre a Moretti, que sufrió.

El Valencia parecía pecar de conformismo ante un Real Madrid lanzado. El empate ayudaba aún más. Un cabezazo de Van Nistelrooy golpeaba en la mano de Moretti. Penalti y suspense. El que dio Iturralde hasta que decidió el color de la cartulina. Tocó amarilla. El enfado del Bernabéu no paraba de crecer.

Van Nistelrooy cruzó su disparo a la red y el Real Madrid se lanzó a por la remontada. Robben lideró siempre la reacción. Hasta en cuatro ocasiones su despliegue físico acabó en disparos a la portería de Hildebrant. Se acobardó el Valencia y ni la segunda expulsión del partido, la de Van Nistelrooy por doble amarilla, consiguió frenar al Real Madrid. Sergio Ramos hacía estallar a su afición, aprovechando un rechace tras remate de Diarra al larguero. Higuaín y De la Red desataron la locura con dos goles finales. Y Morientes acudió a su cita con el gol cada vez que pisa el Bernabéu para permitir un triunfo sufrido hasta el último segundo.