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AUTOMOVILISMO

Fallece Michele Alboreto, el último italiano que corrió para la escudería Ferrari

El piloto se encontraba en Alemania probando el Audi A8 con el que iba a disputar las 24 horas de Le Mans

Audi precisó que en el circuito sólo se encontraba el personal emplazado en los boxes, ya que se trataba únicamente de una sesión privada de pruebas. La Policía alemana precintó los restos del vehículo que conducía Alboreto y se dispone a analizarlos con la asistencia de los propios técnicos de Audi. El responsable de la firma alemana, Wolfgang Ulrich, dijo que la tragedia "ha sido increíble", al tiempo que se comprometió también a aclarar los motivos que desencadenaron el accidente.

Michele Alboreto fue el último piloto italiano que Enzo Ferrari hizo correr para su escudería y el último que logró la victoria en un Gran Premio, el de Alemania en 1985, disputado en el circuito de Nurburgring, a poco más de un centenar de kilómetros de donde encontró la muerte. Enzo Ferrari, reacio a incluir pilotos italianos en su equipo de Fórmula 1, sobre todo después del accidente mortal de Lorenzo Bandini en Mónaco en 1966, no pudo ceder a la tentación de dar un volante a un joven milanés con posibilidades de conseguir el mundial.

Un piloto de trato educuado

En su libro piloti, che gente ... Enzo Ferrari decía de Alboreto: "No puedo ocultar mi simpatía por Michele Alboreto, es un joven que pilota muy bien, que comete pocos errores, es veloz y con un bonito estilo, dotes que me recuerdan a Wolfgang von Trips, al que se parece en el trato educado y serio".

Alboreto había quemado etapas, de la Fórmula 3, de la que había sido campeón de Europa, pasó a la Fórmula 1 y sus victorias en Las Vegas y Detroit, al volante de un Tyrrell-Ford, no pasaron inadvertidas para Ferrari, que lo contrató en un periodo difícil, ya que aún no se había repuesto de la desaparición de Gilles Villeneuve un año antes.

En sus cinco temporadas en Ferrari llegaría a acariciar la misión que le había encomendado el viejo Enzo. Tras su victoria en Nurburgring pasaría encabezar la clasificación del campeonato del mundo cuando se había disputado más de media temporada. Sin embargo, la mecánica le traicionó en las últimas pruebas y se tuvo que conformar con el segundo puesto tras el francés Alain Prost.

Tras el fallecimiento de Enzo Ferrari, en agosto de 1988, y tras conseguir con el austriaco Gerhard Berger un inolvidable doblete en el Gran Premio de Italia disputado en Monza tres semanas después, Alboreto creía cumplido su compromiso moral y dejaba su puesto al británico Nigel Mansell. Durante seis temporadas después de dejar Ferrari continuó en Fórmula 1 pilotando para diversas escuderías, la última de ellas la modesta Minardi.

Victoria en Le Mans

Una vez que dejó el gran circo, Alboreto pilotó turismos, prototipos y hasta probó suerte en el Campeonato estadounidense IRL, cuya prueba cumbre son las 500 Millas de Indianápolis.

Su último gran triunfo había sido la victoria en la legendaria prueba de las 24 horas de Le Mans en 1997 en las que compartió el coche con su ex compañero de Ferrari, el sueco Stefan Johansson. Alboreto, en el inicio de este siglo XXI, representaba lo que se había conocido a mediados del pasado como gentlemen driver, personas que les gustaba cualquier tipo de conducción, sin buscar en ello el lucro económico.

La ilusión de Alboreto por cualquier tipo de competición continuaba intacto y ha sido preparando una nueva participación en las 24 horas de Le Mans, cuando ha encontrado la muerte.