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COLUMNA i

‘Search Party’: Todd Solondz también lo haría (si pudiera)

La primera 'sitcom noir' es tan disfuncionalmente 'hipster' como divertidísima, una vez aceptas que no hay problema ridículo para el veinteañero 'millennial'

Alia Shawkat encabeza el reparto de 'Search Party'.
Alia Shawkat encabeza el reparto de 'Search Party'.

Antes de dar forma a la primera sitcom noir, la disfuncionalmente hipster y divertidísima —una vez aceptas que no hay problema ridículo, que todo es una pequeña tragedia y a la vez no lo es para el veinteañero millennial de Williamsburg— Search Party, Sarah-Violet Bliss y Charles Rogers, sus creadores, hicieron pequeños cameos creativos en Mozart in the Jungle y Wet Hot American Summer, además de dirigir la escandalosamente indie Fort Tilden, una pequeña joya sobre la amistad femenina, o cómo de odiable puede llegar a resultarte tu mejor amiga cuando las cosas no salen como esperabas.

Para entonces ya conocían a James Franco y a Jason Schwartzman, y quién sabe si fue inspirándose en Bored to Death, el propio hipster noir de Schwartzman, ese cruce entre una novela de Raymond Chandler y la despreocupada y risible vida de (escritores) solteros en Brooklyn, que crearon su única criatura hasta la fecha, la mencionada Search Party (que ahora mismo puede verse en Sky), la clase de serie que tienes que ver si te gusta a) el cine de Todd Solondz; b) Girls, Love, The End of the Fucking World, y c) Misterioso asesinato en Manhattan (o cualquier novela de Agatha Christie hecha aventura gráfica).

La protagoniza la pecosísima Alia Shawkat (Transparent), en el papel de Dory, la chica para todo de una rica engreída, que, cuando se entera de que una excompañera de clase ha desaparecido –ve un cartel con su foto en alguna parte–, decide salir a buscarla y huir, de paso, de su vida, convirtiéndose en una especie de Carol Lipton infinitamente menos patosa. Eso sí, por un momento se temió que la segunda temporada fuese un error –de tan perfecta como había sido la primera–, pero Bliss y Rogers dieron en el clavo al hacer que el grupo de amigos pasase de buscaculpables a fugitivo y, sobre todo, al redoblar el humor, lo que hizo de ella la primera (y cultísima) sitcom noir.

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