Las consultas por alergias en la Comunidad de Madrid han subido un 61% en 10 años

El polen de las gramíneas y del olivo es el responsable de la mayor parte de las alergias que se producen en la región

Una mujer pasea por el parque del Retiro este mayo, cuando sucede la polinización de las gramíneas.
Una mujer pasea por el parque del Retiro este mayo, cuando sucede la polinización de las gramíneas.Samuel Sánchez

Los centros de salud y hospitales madrileños reciben cada año a más madrileños con problemas relacionados con alergias. En 2007 se contabilizaron un total de 167.732 visitas al médico por esta causa. Diez años después, se habían incrementado un 61%, alcanzando las 270.427 citas. Los datos de la Comunidad de Madrid sobre los índices polínicos no han sufrido una gran variación, por lo que los expertos barajan como causas del repunte los hábitos de vida, la mayor diagnosis, la contaminación y el cambio climático que provoca que llueva menos o a destiempo.

El polen de las gramíneas y del olivo es el responsable de la mayor parte de las alergias que se producen en la región, según indican los datos de la red Palinocam, el sistema de vigilancia que ofrece esa información diariamente en la región. Y las consultas se llenan, sobre todo cuando los niveles de polen se disparan. En los últimos 10 años (de 2007 a 2017), las citas médicas totales (consultas primeras más sucesivas) por este motivo han subido un 61% (de 167.732 visitas a 270.427), indican fuentes de la Consejería de Sanidad. Mayor fue el crecimiento en primeras consultas (nuevos pacientes), que alcanzó el 73% en el mismo periodo, de 60.546 a 105.031.

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Mercedes Cimarra, alergóloga del hospital Clínico San Carlos, explica que la alergia es una enfermedad que cada vez está siendo más prevalente en el mundo industrializado. La causa “todavía no se conoce muy bien”, pero, en su opinión, influye, por una parte, la contaminación que hace a las partículas de polen más agresivas y las mantiene más tiempo en suspensión. Y, por otra, la disminución de las infecciones, que provoca la reacción del sistema inmunitario a otros estímulos.

Los cuatro tipos principales de plantas que ocasionan los mayores problemas a los madrileños con alergia son las arizónicas de enero a marzo, el plátano de paseo en abril, y las gramíneas, el olivo y el plantago (plantas herbáceas silvestres) de mayo a junio, enumera Patricia Cervigón, coordinadora de la red Palinocam, que ofrece información de los niveles de polen los días laborables durante el primer semestre del año que es considerado como el periodo de polinización más importante.

Desde la atalaya que le ofrecen sus 20 años de experiencia con la red, Cervigón sostiene que el “espectro polínico no ha cambiado”. Lo que sí se producen son variaciones de año a año, porque la cantidad de polen en el aire depende de las plantas y, en gran medida, de las condiciones meteorológicas. “Ayer (por el jueves pasado) tuvimos vientos huracanados del sur con mucho polen y hoy la lluvia hace que las partículas se posen y disminuyen los niveles”, pone como ejemplo de las variaciones.

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El clima continental de la región tampoco ayuda. Los cambios abruptos de temperatura durante abril y mayo favorecen el florecimiento simultáneo de muchas especies de gramíneas. Son períodos en los que suelen producirse cada año un aumento de las crisis de asma.

La doctora Cimarra añade otra variable: la mayor duración de los periodos en los que el polen ataca. “En Madrid, antes la polinosis abarcaba sobre todo del 15 de mayo al 15 de junio; ahora vemos que los problemas con la arizónica, que antes empezaban en febrero, se adelantan a finales de diciembre y terminan a últimos de marzo; después se empieza con el plátano, las gramíneas y el olivo”, describe. Una situación que abarca más de seis meses, y que ocasiona que algunas rinitis antes estacionales se conviertan en perennes.

La prevención es “muy importante para evitar que las alergias vayan a más”, advierte. Pero se topan con el problema de que en las consultas médicas de atención primaria se “tiende a menospreciar al paciente que tiene rinitis sin pensar que es un antecedente del asma y no se deriva a los especialistas”. De esa forma, se podría aplicar un tratamiento para conocer qué tipo de polen les está afectando. El problema es mayor cuando se trata de niños, “porque cuando los ves ya no hay posibilidad de actuar”, afirma. Y son “patologías que, cogidas a tiempo, se puede evitar que evolucionen a asma”.

La red que controla el nivel de polen

Por las azoteas de la región hay instalados 11 medidores de partículas de polen, que conforman la red Palinocam, que ofrece información diaria de los niveles que se alcanzan. Los datos se actualizan en la web y se envía un SMS a las personas inscritas. Este año la Consejería de Sanidad ha ampliado la difusión y tiene previsto mandar 355.670 mensajes a todos los pacientes con asma. Los captadores toman muestras de aire de 30 kilómetros a la redonda de donde están situados. En Madrid capital hay tres y el resto está distribuido por la región. De esta forma, se recoge el espectro de los diferentes territorios, desde los más urbanos con los medidores situados en Alcalá de Henares, Leganés o Getafe, hasta la sierra con el de Collado-Villalba.

Sobre la firma

Esther Sánchez

Forma parte del equipo de Clima y Medio Ambiente y con anterioridad del suplemento Tierra. Está especializada en biodiversidad con especial preocupación por los conflictos que afectan a la naturaleza y al desarrollo sostenible. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense y ha ejercido gran parte de su carrera profesional en EL PAÍS.

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