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Dalí y su familia, al desnudo

Fotografías, cartas y manuscritos, muchos de ellos inéditos, permiten reconstruir los entresijos de la familia del pintor

Gala, Salvador Dalí, la 'tieta' Catalina, Salvador Dalí padre y la hermana Anna Maria, en Es Llaner en 1948.
Gala, Salvador Dalí, la 'tieta' Catalina, Salvador Dalí padre y la hermana Anna Maria, en Es Llaner en 1948.

El álbum en el que el padre de Salvador Dalí reúne los recortes de prensa que hablan de su hijo a partir de 1925; la carta que manda a Joan Miró agradeciéndole que abra camino a su hijo en París; el pasaporte de Anna María Dalí o una foto del pintor de campamentos en Sant Pere de Rodes (El Port de la Selva) en 1920, son algunos de las fotos y documentos inéditos que reúne Los Dalí de Figueres. La familia, el Empordà y el arte,una muestra que puede verse en el Museu de l’Empordà (hasta el 4 de noviembre) y que profundiza y deja al desnudo la vida de familia del figuerense más universal.

El Ayuntamiento de Figueres encargó hace seis años a la historiadora del arte Mariona Seguranyes, una investigación exhaustiva sobre la familia Dalí para que se convirtiera en un libro y una exposición. Ya son una realidad. La muestra incluye 135 piezas, entre ellas 13 óleos, 27 dibujos y 62 documentos originales, como manuscritos, cartas y fotografías.

La muestra teje la vida y la obra de un artista único y complejo, cuya trayectoria es imposible de entender sin conocer sus raíces, su entorno familiar y su paisaje del Cap de Creus. A través de fotos y documentos, algunos de los cuales pueden escucharse en audio de voz en off, reconstruye el relato de la vida de Dalí, la relación con el padre, Salvador Dalí Cusí; con la madre, Felipa Domènech, y con la hermana, Anna Maria. Una familia que funciona como un engranaje al servicio del pintor y su consolidación.

La familia del pintor funciona como un engranaje a su completo servicio

La muestra tiene tres ámbitos: uno dedicado al padre, notario de profesión, figura clave para entender la vida del pintor; otro dedicado a la constelación femenina que rodeaba al artista, y el último a la hermana. Una parte importante de los documentos relacionados con el padre se exponen por primera vez y sacan a la luz su trayectoria profesional e intelectual. Gracias a sus pulcros papeles se ha podido reconstruir su vida. Entre los documentos nunca vistos, están las cartas que escribió a Luís Buñuel o García Lorca para contarles que había expulsado a su hijo de su casa de Cadaquès.

Inquietudes del hijo

El acercamiento al notario a través de su periplo profesional e ideológico ayuda a entender el gran escollo que tuvo que vencer el artista para vivir como quería, lejos de sus pautas, su protección y del bienestar donde se había resguardado. El padre es clave para entender las pugnas del genio consigo mismo. El notario no ahorró medios para satisfacer las inquietudes artísticas de su hijo, siguiendo los consejos del profesor Juan Núñez —de quien también se muestra un autorretrato— y de sus amigos Josep Pitxot y Josep Puig Pujades, quienes, junto a los Cusí, fueron los primeros en comprarle obra. Entre los cuadros, dos pintados a los 11 y 13 años.

Salvador Dalí, su famiilia y su marinero, 'el Beti', en Cadaqués. hacia 1920.
Salvador Dalí, su famiilia y su marinero, 'el Beti', en Cadaqués. hacia 1920.

También por primera vez se exponen las cartas entre Anna Maria y Manuel Brunet y documentos de ella que desvelan aspectos de las relaciones íntimas del pintor con su familia. Entre ellos las anotaciones a mano que hace en la edición de La vida secreta que Dalí que les mandó en 1944 desde Nueva York. Ella escribe en cada página en lo que está de acuerdo, o no y asegura no entender porqué su hermano no cita nunca a García Lorca. Los dos hermanos compartieron amigos y arte. La infancia y adolescencia de ella giró entorno a él, fue su modelo, secretaria y su cómplice de aventuras artísticas. Pero la fractura familiar desmenuzó también su intensa relación fraternal. Prueba de esta relación es un audiovisual en la que un juego de imágenes permite verles bailar charlestón en la casa de Es Llaner, mientras suena la canción sonó entonces.

'Autorretrato' de Salvador Dalí, realizado hacia 1920. Óleo sobre tela (28,2 x 24,5).
'Autorretrato' de Salvador Dalí, realizado hacia 1920. Óleo sobre tela (28,2 x 24,5).

Documentos y fotografías tienen en esta exposición el mismo valor que las obras y todas ellas se conjuran para contar la historia “secreta” de los Dalí. Los hermanos crecieron con la ternura de la madre, Felipa, de la tieta Catalina, —que se casó con su cuñado al morir su hermana—, de la abuela Anna, y de la niñera. En la casa, cuyo interior aparece en fotografías inéditas, estaba muy presente el primer Salvador, el hermano mayor, que murió con 21 meses. La exposición muestra fotos nunca vistas de todos ellos, del pequeño, de su madre retocada a lápiz y de la tieta Catalina, a quien en 1946 Dalí mandó desde EEUU un catálogo dedicado: “para la tieta esta nueva edición de mi catálogo con mil cosas afectuosas y con un fuerte abrazo de su Salvador”. Al lado, les representa a ambos —él pequeño— de la mano y mirando las estrellas.

La ruptura entre el pintor y su familia se exterioriza con la llegada de sus nuevos amigos surrealistas a Cadaqués en julio de 1929. En semanas pasó de estar logísticamente en manos de su padre a las de Gala. Pocas imágenes existen de todos ellos juntos, una inédita de 1948 muestra a Gala y Dalí sentados en una mesa en el jardín de la casa y delante Anna Maria, su padre y su tieta.