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Puig reclama una reforma amplia de la Constitución tras la marcha del Rey

El líder del PSPV afirma que sin cambios democráticos “no hay salida a la crisis”

Ximo Puig, este martes, en la sede del PSPV-PSOE. Ampliar foto
Ximo Puig, este martes, en la sede del PSPV-PSOE.

La abdicación del Rey abre la puerta a la reforma de la Constitución porque “no hay una salida posible de la crisis si no hay una reforma de la democracia”. Aunque elogió “el papel del Rey en la consolidación de la democracia”, el líder de los socialistas valencianos, Ximo Puig, evitó apoyar incondicionalmente este martes a la monarquía, como sí que hizo la víspera el todavía secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, pero situó cualquier cambio institucional en la senda de una reforma amplia de la Constitución. Se desmarcó, así, de quienes reclaman a su izquierda un referéndum por la república para evitar la sucesión en la Corona y también del PP, cuya pasividad describió como la de alguien “pasmado” ante reformas que hasta el monarca ve necesarias. Puig esperó 24 horas para hablar, tras la abdicación del Rey. Y asumió que supone un aldabonazo que puede desbloquear las profundas reformas que el sistema reclama.

“Es urgente un nuevo pacto constitucional que incorpore a las generaciones más jóvenes que ya han nacido en democracia", comentó Puig a los periodistas, tras describir la sucesión de Juan Carlos I por su hijo Felipe como “una oportunidad para un nuevo tiempo”, la de “avanzar en las reformas que hace demasiado tiempo que están quedando aplazadas”. El líder de los socialistas valencianos abogó por abordar una amplia reforma de la Constitución, en la que todo se puede debatir, y que culminaría en un referéndum. Y consideró “oportunistas” otras posiciones, en referencia, aunque no lo dijo explícitamente, a la exigencia de un referéndum sobre monarquía o república antes de que se consume la sucesión. “No se puede ni estar en el panegírico monárquico ni el fundamentalismo republicano ni en ese oportunismo que siempre acaba en frustración, porque los problemas de la ciudadanía van más allá de la forma de Estado”, indicó.

Puig citó a Jefferson para preguntarse “hasta qué punto una nueva generación puede estar atada por lo que decidió la anterior", para constatar que "los ciudadanos piden cambio". De ahí la necesidad de una "reforma ambiciosa de la Constitución". Un proceso que debe hacerse “democráticamente”, pero cumpliendo lo que establece el Estado de Derecho. “Hay que reformar la Constitución cumpliendo la Constitución”, señaló.

“Es urgente un nuevo pacto que incorpore a las generaciones más jóvenes”

La garantía del Estado del Bienestar, una cláusula social (que reconozca el derecho al trabajo), el reforzamiento de la igualdad entre hombres y mujeres, la ampliación de los mecanismos de transparencia y de participación política, la reforma territorial para acabar con "viejas instituciones del pasado" (como las diputaciones), la garantía de justicia y equidad en la financiación autonómica, y el Estado federal, entre otras, son las cuestiones que Puig propuso que estén a debate en una reforma constitucional en la que deben seguirse “los mecanismos que la propia Constitución exige”. “No hay atajos para el cambio”, advirtió el dirigente socialista, que insistió en que se trata de cambios que “afectan a la convivencia y necesitan del diálogo y los grandes acuerdos”.

Preguntado por su actitud ante la reivindicación de un referéndum sobre la república por parte de Joves Socialistes y de algunos cargos públicos de su partido, Puig respondió: “Ha de haber referéndum, tienen que ser las nuevas generaciones las que refrenden un nuevo pacto constitucional y no cierro el debate a ninguna cuestión, pueden plantearse todas sin miedo”. Sin embargo, añadió que no incluye la monarquía entre los temas centrales.

“Ha de haber un referéndum para aprobar el nuevo pacto constitucional”

Sobre las dificultades de entendimiento que la cuestión de la monarquía genera en el seno de la izquierda, y al PSPV-PSOE, concretamente, con Compromís y Esquerra Unida, sus eventuales socios de gobierno, Puig declinó “adjetivar” lo que hacen otros partidos políticos. El líder de los socialistas valencianos, que se confesó republicano de sentimiento, citó literalmente lo que escribió Javier Cercas en un artículo publicado este martes en EL PAÍS. “Ahora mismo el dilema real de este país no es el que obliga a elegir entre monarquía y república, sino el que obliga a elegir entre mejor o peor democracia”.

Dado que los diputados de Esquerra Unida en las Cortes Valencianas Ignacio Blanco y Lluís Torró anunciaron que la coalición promoverá mociones a favor de un referéndum por la república (ante una iniciativa similar hace un año, los socialistas se abstuvieron y uno de sus diputados en la Cámara votó a favor, pero no fue sancionado por ello), a Puig se le preguntó cuál será la posición del partido. “Vamos a presentar nuestras propias mociones a favor de la reforma constitucional”, respondió.