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Más de 300 trabajadores de Metro han optado ya por acogerse al ERE

La lista de voluntarios debe superar los 500 empleados antes de cuatro días

Más de 300 empleados de Metro están ya apuntados al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) con el que la empresa pública aspira a sanear sus cuentas en los próximos años. Metro anunció el pasado septiembre que quería prescindir de un 10% de la plantilla (unos 673 trabajadores) entre los empleados con más edad para ahorrar costes. Tres meses después, ha cerrado ya las condiciones de salida y busca ahora a trabajadores principalmente de 58 a 63 años de edad que quieran entrar en este plan, por el que cobrarían mensualmente cerca de un 85% de su sueldo hasta su jubilación.

El preacuerdo alcanzado por Metro y los sindicatos, firmado el pasado 13 de diciembre, recoge que es necesario un mínimo de 500 empleados y un máximo de 700 para cerrar el ERE. El plazo para apuntarse finaliza el próximo domingo 22 de diciembre, dentro de cuatro días. Fuentes sindicales confían en que se alcance esa cifra para entonces y señalan que otro centenar de trabajadores están estudiando ya la propuesta. Las condiciones se pactaron en medio de la negociación del convenio colectivo después de que la empresa barajara rebajas de sueldo del 10% y de que sindicatos y trabajadores convocaran paros intermitentes durante todo 2012.

La horquilla de indemnizaciones, según el preacuerdo al que ha tenido acceso este periódico, oscilan entre 20 días con 12 mensualidades para los empleados de 63 años que leven un máximo de 25 años en la empresa hasta 40 días de indemnización en 37 mensualidades para aquellos con 58 años con menos de 25 años en plantilla.

Se está consultando a los empleados que tienen entre 58 y 63 años de edad

La compañía calculó en septiembre que el ERE previsto reducirá la masa salarial en 47 millones de euros en 2014 y 2015 y que se ahorrarán en más de 119 millones hasta 2020. Metro añade a la propuesta medidas sociales como un plan de recolocación externo de los exempleados y se compromete a facilitar el reciclaje que necesiten quienes tengan que ser reubicados tras el ERE. También recoge que las huelgas o sanciones impuestas a los empleados que se adscriban voluntariamente al expediente no se tendrán en cuenta para el cálculo de la indemnización.

La apertura del ERE voluntario estaba supeditada a la negociación del convenio, cuyo texto fue respaldado masivamente por los trabajadores el pasado noviembre. Más de 4.500 empleados (de 6.700), según datos sindicales, votaron en el referéndum organizado por las centrales para aprobar el preacuerdo que fija sus condiciones laborales hasta 2015 y que, en principio, supone dos años de paz social. Casi el 87% votó a favor de una propuesta que establece la congelación salarial durante los años 2013 y 2014 y “una posible subida” en 2015 de un 0,6% ligada a medidas de productividad, según indicó entonces la empresa.

El proyecto de presupuesto de 2014 que la empresa pública presentó en noviembre incluía ya una reducción de 593 empleados menos hasta 6.344 trabajadores. Esto es, un descenso del 11,7%. Los gastos de personal previstos para el curso que viene serán de 347 millones de euros, casi 30 menos que en este ejercicio (375). Con un presupuesto de 977,6 millones, Metro prevé incrementar el importe neto de su cifra de negocio en 20 millones (de 764 a 784).

275 millones menos en cuatro años

Metro justifica con causas económicas y productivas la presentación del Expediente de Regulación de Empleo que afectará al menos a 500 empleados que se adhieran en principio de forma voluntaria. Según los cálculos facilitados por la empresa y recogidos en el preacuerdo que firmó con los sindicatos, ha perdido 277, 7 millones en los últimos cuatro años. La demanda ha caído un 12,5% desde 2007 hasta los 601 millones registrados en 2012. El número de viajeros comenzó a caer en picado con la crisis, que significó tanto el descenso de los trayectos en días laborales como fundamentalmente aquellos correspondientes al ocio. Durante el mismo periodo se incrementaron sensiblemente los precios. La mayor subida tuvo lugar en 2012, con un incremento medio del 11% en los billetes, el mayor en una década. En 2012 redujo a la mitad el servicio de trenes a partir de las once de la noche. Para 2014, Metro prevé “ajustar” la oferta de servicio “manteniendo” la calidad, según recogía en el proyecto de presupuestos. Las posibles subidas, en principio, se ajustarán al IPC.

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