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Cisneros, el colegio mayor del rugby

El club de la Complutense se asienta, con su espíritu universitario, en la División de Honor

Partido en la División de Honor entre el Cisneros y el Atlético. Ampliar foto
Partido en la División de Honor entre el Cisneros y el Atlético.

Los colegios mayores adscritos la Universidad Complutense de Madrid (UCM) pueden estar orgullosos. En uno de ellos, el Cisneros, se ha escrito la historia de uno de los deportes más nobles: el rugby. Fundado en 1943, el Complutense Cisneros es el más antiguo de Madrid. El club, que ha logrado dos títulos de Liga, solo había faltado hasta los años 90 tres temporadas de la máxima competición desde su fundación. Pero en la campaña 1997-1998 comenzó un lento declive, que se agudizó en 2003, año en el que volvió a descender tras decidir la Universidad Complutense el fin del patrocinio de un equipo que, con la excepción de 2007 y la temporada en curso, ha permanecido en la División de Honor B.

El año pasado el Complutense Cisneros logró un trabajado ascenso fundado en la cantera, una política que contrasta con otros clubes de la máxima competición, que recurren a los fichajes. “El trabajo por el ascenso se inició precisamente hace 10 años, en 2003. Comenzamos un proyecto sin apremios, con la conciencia de que había que esperar”, explica Juan Pedro Brolese, director técnico del club, que resalta que poco a poco fueron viendo los frutos de este trabajo con los chavales. “En 2008 comenzaron a salir equipos muy competitivos. Y en 2009 y 2010 había ya una buena camada de chavales. Con ellos, y otros que ya estaban jugando en el equipo, se ha logrado armar un equipo muy conjuntado, en el que chicos de 19 años conviven con hombres de 32 y 33 años. Comparten muchas cosas pese a la diferencia de edad”, completa Brolese, de origen argentino.

Junto al trabajo de cantera, otro de los pilares del ascenso se pueden encontrar en haber mantenido el espíritu universitario del club, y de un deporte, que sigue siendo amateur. “El trabajo del cuerpo técnico, en cuanto a la gestión del grupo, ha sido muy bueno, pues se mantiene el espíritu universitario. Ahora se da más responsabilidad a los jugadores, ya que antes, durante los exámenes, todos se relajaban. Pero con la cohesión del grupo todos son más responsables”, explica el director técnico del Complutense Cisneros.

El plantel lo forman chicos de 19 años conviven con hombres de 32 y 33 años

El carácter universitario de este deporte, y especialmente del Complutense Cisneros, que es conocido como El Colegio, es un arma de doble fila. Todo tiene sus pros y sus contras, destaca Brolese, que sostiene que hay jugadores que vienen y se van, pero durante ese tiempo se están formando en el club. También explica que dejan un vacío cuando se van. “Como por ejemplo ha pasado ahora con Guillermo Espinós, un jugador de Madrid que era muy importante para nosotros, pero se ha ido a estudiar a Italia con una beca Erasmus. Nosotros asumimos que nuestra filosofía es universitaria, y que tenemos que vivir con ello. Sabemos que no somos los mejores del mundo, pero cuando no ganamos tampoco perdemos la cabeza”.

Por su parte, el entrenador del primer equipo, Daniel Vinuesa, destaca que el 80% de sus jugadores son universitarios. “Para nosotros el rugby un complemento a la formación universitaria, mientras que para otros equipos es una forma de vida. Y nosotros en el Cisneros nos negamos de una manera deliberada a que el rugby sea una forma de vida. Si fuera así el club dejaría de tener sentido, y traicionaríamos a la universidad”, considera Vinuesa.

Los jugadores de este club universitario no cobran. Reciben como máximo becas de estudio en el colegio mayor o el alquiler de dos pisos en Madrid. Mientras, cada sábado deben enfrentarse a jugadores de la División que son semiprofesionales. “Es complicado competir, pese a que disponemos de un grupo humano con un gran nivel deportivo que estarían en la frontera de poder aspirar a sacarse un dinero. Pero no lo suficiente... Enfrente tienen a jugadores que en España marcan diferencia, pero que no tienen nivel para jugar en las grandes Ligas europeas”.

“Si se apuesta por la profesionalización de la Liga nosotros no tendríamos cabida”

Este es el motivo, según Vinuesa, por el que cuatro equipos dominan la Liga española. Eso sí, la crisis económica y la huida de los patrocinadores le ha echado un cable al equipo universitario: los extranjeros que marcan la diferencia ya no vienen a España. “El descenso de nivel de la Liga nos favorece, por lo que estamos recortando las diferencias”.

En lo que va de temporada, el Complutense Cisneros ha logrado acercarse a los puestos de cabeza, algo que sin embargo no le quita el sueño al entrenador, que apuesta por consolidar el equipo en la División de Honor. “Si se apuesta por la profesionalización de la Liga nosotros no tendríamos cabida. Ahora mismo nuestro mayor logro no ha sido el ascenso, sino que hasta 700 personas nos acompañaran al País Vasco, entre padres y niños de la escuela. El objetivo principal es que el club genere una masa social en la que todos aprendamos cosas del rugby”.

El mismo espíritu universitario del Complutense Cisneros impregna al equipo de División de Honor femenino. Creado hace una veintena de años, esta temporada será la segunda en la elite nacional, creada hace tres años. Precisamente este año el Colegio Mayor Cisneros ha dejado de ser masculino para convertirse en mixto. “Y los chicos están animando a las chicas a que se apunten al equipo de rugby”, explica la delegada del equipo femenino, Elena Serrano, que destaca que la adaptación ha sido inmediata.

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