Santos y Santos (y II)
Un enroque expuesto cuando se abra la posición se traduce en casillas blancas débiles y letales
Un enroque expuesto cuando se abra la posición se traduce en casillas blancas débiles y letales
Una revolucionaria y espectacular idea de laboratorio otorga un gran interés teórico a esta partida
La iniciativa es un valor en ajedrez… excepto cuando la obligación de mover garantiza la derrota
Impresiona ver a un enorme talento de 18 años transformando ventajas como si fuera un jugador curtido
La frescura de ideas y la querencia por posiciones agudas no son frecuentes en un astro de 49 años
Los dos mejores del mundo libran una lucha de alto nivel y enorme tensión, que ambos tuvieron ganada
Las nuevas ideas del campeón, basadas en el mejor inhumano, cuestionan algunas viejas creencias

Lucha épica, con ambos jugadores lanzados a degüello; el estadounidense templa, contraataca y triunfa
La influencia del monstruo de silicio en el campeón humano está confirmada, y esta partida la ilustra
Llegar a un final de alfiles de distinto color con cierta desventaja no funciona frente al campeón

El campeón ilustra de nuevo las enormes probabilidades de los finales de alfiles de distinto color
Como en yudo, la previsible retadora en el próximo Mundial aprovecha la fuerza de su rival para ganar
Un gran espectáculo de lucha mental libre, pero con las blancas obligadas a ganar, entre dos titanes
El indio Karthikeyan sorprende al prodigio iraní con un espléndido sacrificio de dama en la apertura
El indio Praggnanandhaa, de 13 años, y el iraní Firouzja, de 15, firman un empate vibrante y brillante

Gaprindashvili, campeona de leyenda, exhibe su gran creatividad para doblegar a una rival muy fuerte
Anand exhibe una aguda novedad teórica, y Ding reacciona con la misma intensidad; un gran combate
El juego creativo de Lagno es más interesante que el de su compatriota Goriáchkina, líder destacada
A pesar de sus 27 años, el ‘número dos’ ha analizado o jugado tantas posiciones que es polivalente
Ambos rinden a un nivel altísimo a pesar de la presión y la velocidad, pero Aronián necesita ganar
Ding, obligado a ganar con diez minutos en el reloj, firma un ataque impresionante a esa velocidad
Yudania Hernández ilustra el riesgo de avanzar los peones del enroque para atacar o controlar espacio
Al estilo innovador y ‘semihumano’ de ‘AlphaZero’, Mónica Calzetta conduce un bello ataque modélico

Dos de los mejores jugadores postales de la historia crearon gran belleza en los años sesenta
Nada indicaba que las negras tuvieran problemas; pero una imprecisión basta para que Matnadze arrase
El habitual estilo incisivo y creativo de Matnadze suele producir partidas tan intensas como esta
El excelso jugador y compositor checo transforma en una obra de arte la peculiar geometría del tablero
A pesar del ritmo rápido, Niepómniachi tumba a Grischuk en el desempate de la final con gran calidad
Muy pocos pueden ganar al temible Rapport desde una ventaja microscópica, como hace Harikrishna
El ruso firma un modelo de explotación de ventaja estratégica frente a una de las grandes estrellas
Fiel a su estilo de los últimos meses, Carlsen arriesga, Kariakin está a la altura y el combate atrapa

En una posición restringida, Kaspárov optimiza sus recursos tácticos y logra una victoria espléndida
El 2º mejor indio tras Anand, 26º del mundo, tumba a uno de los jugadores más férreos de la élite
Lección magistral sobre cómo sacar provecho del típico sacrificio de peón en la Apertura Catalana
El campeón mundial en 1957 firmó esta obra de arte 21 años antes, con la armonía como hilo conductor

En la península Ibérica en el siglo XV surgió una pieza clave que revolucionó el tablero. Hoy, se trata de impulsar y reivindicar el vínculo del país con el pasado y el presente del rey de los juegos
A primera vista, el holandés se limita a ubicar bien sus piezas y rematar; pero su juego es finísimo
Ding es tan fuerte que somete a una presión tremenda a Kariakin, uno de los más duros del circuito
Yi Wei roza un gran triunfo frente al 2º del mundo en rápidas, pero no es preciso, y Nakamura se zafa