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De cómo varios ‘youtubers’ echaron un pulso a Buteflika

Vídeos a favor del boicot de las elecciones de Argelia influyeron en el récord de abstención

El presidente de Argelia, Abdelaziz Bouteflika vota en un colegio electoral durante las sextas elecciones legislativas en Argel (Argelia) rn rn
El presidente de Argelia, Abdelaziz Bouteflika vota en un colegio electoral durante las sextas elecciones legislativas en Argel (Argelia)

Las elecciones legislativas del 4 de mayo en Argelia se convirtieron en un examen sobre el vigor de la democracia en el país y, por ende, sobre el poder de convocatoria del presidente argelino Abdelaziz Buteflika, un dirigente de 80 años que lleva cuatro mandatos consecutivos y 18 años en el poder. De ellos, los últimos cuatro los ha pasado en una silla de ruedas y sin apenas comparecencias en público.

El Gobierno de Buteflika puso toda la carne en el asador para animar a la participación. El poder contrató campañas publicitarias, recurrió a personajes famosos y a imames. El primer ministro, Abdelmalek Sellal, animó a las mujeres a pegar con un palo a los maridos que no quisieran ir a las urnas. Frente a ese despliegue solo había un hartazgo generalizado en la sociedad civil y varios youtubers con mucho ingenio y poco miedo.

De entre ellos, DZ Joker, de 26 años, dio el campanazo con un vídeo titulado en árabe Mansotich, un juego de palabras que decía “yo no salto” y “yo no voto”. El vídeo fue visto por cuatro millones de personas en un país de 40 millones de habitantes. Otra grabación parodiaba una película de zombis en un ambiente desértico estilo Mad Max en el que los principales miembros del Gobierno, amigos y aliados, seguían al líder zombi que no era otro que… Buteflika.

Finalmente, las elecciones las ganó el Frente de Liberación Nacional (FLN), el mismo partido que gobierna desde la independencia, en 1962. Eso todo el mundo lo daba por descontado. Pero la abstención batió un récord. Los resultados definitivos arrojaron un paupérrimo 35,37% de participación, solo similar a las legislativas de 2007 (35,65%). Pero esta vez, además, ganó el voto en blanco. De los ocho millones de votantes, dos millones acudieron a las urnas pero no votaron a ningún partido. Esa cifra supera a los 1,6 millones que votaron al FLN.

El hartazgo buscó la forma de expresarse y la encontró.

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