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Venga Francisco o Cristiano, el funcionario se va de fiesta

Santuario de Fátima, Portugal.rn
Santuario de Fátima, Portugal.

Venga Francisco, venga Cristiano, a efectos de los funcionarios portugueses da lo mismo: ellos tienen fiesta. Según los últimos datos del INE, el trabajador privado gana 957 euros mensuales, frente a los 1.451 euros del trabajador público, es decir, un 34% menos, pero en cambio trabaja un 16% más, 42 horas semanales, frente a las 35 horas del funcionario.

Las ventajas aumentan día a día. Con la próxima visita del Papa, los días 12 y 13 de mayo, los funcionarios podrán tomarse tolerancia de ponto, o sea, fiesta. La visita es un viernes y un sábado, por lo cual, el fervoroso funcionario bien podría asistir al acto principal de Francisco, la misa del sábado, sin necesidad de guardar fiesta 24 horas antes; pero no, por si acaso el Gobierno les ha dado permiso el viernes, que se suma a otros días que le otorga graciosamente, bien para disfrutar de los carnavales, bien para bajar la digestión al día siguiente de la Navidad, porque llega el Papa o porque llegan los futbolistas de la selección con una copa de más. Pase lo que pase, el funcionario portugués tiene fiesta. Y si le toca trabajar y va, también le darán fiesta. Al empleado público también se le dan días de premio por alto rendimiento, que consiste, fundamentalmente, en ir al trabajo los días que no tiene fiesta.

Tantas ventajas para el funcionariado están creando en la sociedad portuguesa una animadversión hacia el asalariado público cada vez mayor. La desigualdad se agranda entre ellos, a quienes le llueve el salario del cielo pase lo que pase, y el privado, que ve su sueldo pender de un hilo. Si además le dan fiesta al mientras que el privado se tiene que coger un día de sus vacaciones para cuidar a los hijos porque le han cerrado la escuela pública, la brecha social del país se agudiza, pero no entre izquierdas y derechas, o unas clases altas o bajas, sino entre trabajadores públicos y trabajadores privados.

En una encuesta de la radio TSF, que debatió el día de permiso al funcionariado por la llegada del Papa a Fátima, el 76% de los oyentes se decantó en contra pese a que la mayoría se declaró católico.

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