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Dua Lipa, la cantante que se fue de Kosovo a los 11 años para ser estrella del pop

Esta londinense de 21 años tiene las cosas claras: quiere llegar a la cima, pero para conseguirlo no va a dejar que nadie la controle

Dua Lipa Ampliar foto
Dua Lipa, en pose de estrella con total look de Loewe y anillos de Hermès.

¿Cómo se sabe si uno está frente a una estrella del pop? Una pista: cuanto más cueste que se ponga delante del objetivo de un fotógrafo, más probabilidades habrá de que lo sea. En este caso, la preparación de la sesión de este reportaje es un intercambio interminable de mails, mensajes y llamadas, más una improvisada yincana por varios rincones del hotel madrileño en el que se aloja esta londinense de origen albanokosovar para encontrar el rincón adecuado para el shooting. Un desencuentro sobre qué debe o no ponerse, con un estilista personal de por medio, está a punto de abortar la misión. Tras unos minutos de tensión todo se resuelve y la cantante de 21 años posa con seguridad (trabajó como modelo mientras se labraba su carrera musical), sin dar muestras de cansancio tras un concierto de presentación la noche anterior y una escapada para ver la exposición de Francis Bacon en el Círculo de Bellas Artes. Según el baremo descrito un poco antes, Dua Lipa está a punto de convertirse en una estrella del pop. De las grandes.

Un momento: ¿Dua qué? Puede que fuera del Reino Unido que su nombre no haga sonar ninguna campanilla, pero eso podría cambiar pronto. Tanto como tarde en publicarse su disco de debut, Dua Lipa, previsto para junio y que culminará dos años de canciones y videoclips que acumulan un número de reproducciones que se cuentan por millones. Desde que en 2015 lanzase su primer single, New love, ha ido acaparando fans y portadas, a la vez que se iba creando un aura de popstar de nueva generación, no tan desafiante como su amiga Charli XCX pero igualmente capaz de atraer a público a un lado y otro de la cada vez más difusa frontera del mainstream. Y sí, ese nombre tan pegadizo —como de cóctel o barra de labios— es el que aparece en su pasaporte: en albanés Dua significa "amor".

Sentada frente a una grabadora, sin embargo, se muestra como una chica de 21 años. Eso sí, una con las ideas tan claras como para decirle a sus padres cuando tan solo era una adolescente que quería salir de Pristina y volver a su Londres natal para ser cantante. "Fue una época muy divertida para mí, aunque no tanto para ellos", dice con una sonrisa un tanto maliciosa. "Siempre he cantado", recuerda, "pero cuando volví a Kosovo, con 11 años, descubrí cuánto me gustaba ponerme delante del público. Ahí fue cuando me di cuenta de que no iba a tener muchas oportunidades de hacer lo que quería hacer allí, y ese fue el momento en el que me dije me iba a dedicar a esto". Sorprendentemente, le dejaron marcharse. "Tenía una amiga que estaba estudiando en Londres, así que les dije 'me voy a vivir con ella", cuenta. "Así fue más fácil, pero me pasé mucho tiempo al teléfono con mi familia".

Según el baremo descrito un poco antes, Dua Lipa está a punto de convertirse en una estrella del pop. De las grandes

Antes había crecido con los discos que le ponía su padre, el músico de rock Dukagjin Lipa ("cosas como Stereophonics, U2, Radiohead…", enumera) y el descubrimiento de sus primeros referentes propios. "Me encantaban Pink y Nelly Furtado, las escuchaba desde que era muy pequeña", explica. "Ellas son artistas fuertes, independientes. Me gustaba mucho el hecho de que, a pesar de ser pop, tenían un mensaje original y honesto. Yo quería aspirar a eso, a ser un poco como ellas". Sin embargo, su primer concierto fue bastante distinto. "¡Method Man y Redman!", exclama. "Fue muy, muy divertido. Cuando regresé a Kosovo, toda la gente que conocía escuchaba hip-hop, y de ahí me viene el amor a ese género. Y creo que se puede ver esa influencia en mi música".

No esa clase de popstar

En Londres, y todavía adolescente, Dua trabajó como modelo, pero también en la puerta de un club nocturno. "Era lo peor, lo odiaba", confiesa. "Un vez tuve que prohibirle la entrada a unos amigos por llevar zapatillas. Ese día lo dejé". De la moda todavía conserva un sentido teatral de transformarse en el escenario. "Es muy interesante crear un mundo alrededor de la música", defiende. "Con la ropa, por ejemplo. Me gusta buscar outfits divertidos para salir a actuar, cosas que la gente pueda recordar más tarde. Todo eso le proporciona una nueva dimensión al espectáculo". Pero esos trabajos solo eran paradas de paso a su único objetivo. "Para cualquiera es muy importante tener muy claras tus intenciones, saber lo que te gusta realmente, que te veas haciendo algo en concreto y no tener ningún plan B. Decirte a ti misma que no hay nada más en el mundo que quieras hacer".

Su pasado como modelo la delata: Dua sabe perfectamente cómo atrapar a la cámara. Aquí, con total look de Abrahamsson y collar de Cartier.
Su pasado como modelo la delata: Dua sabe perfectamente cómo atrapar a la cámara. Aquí, con total look de Abrahamsson y collar de Cartier.

Durante toda la conversación, Dua intenta dejar claro que no estamos ante un caso clásico de cantante joven manejada por un equipo de productores, mánagers y publicistas, aunque tenga uno (o varios) de esos perfiles cerca. "Yo tuve suerte desde el principio porque tenía una idea clara de qué tipo de artista quería ser y qué tipo de sonido quería tener", asegura. "Pero ser lo mejor que puedas en lo que haces no significa que puedas hacerlo tú todo, por eso ser capaz de encontrar el equipo adecuado, la gente que te pueda ayudar a conseguir lo que te propones, es muy importante". La palabra que más repite es "honesto", quizás consciente del estereotipo de cantante pop de masas. Un ejemplo: "Creo que la verdadera creatividad viene de la honestidad". Cuando se le plantea la cuestión sobre si las mujeres en el pop tienen que soportar más sospechas sobre su supuesta autenticidad, insiste: "Para cualquier artista, sea hombre o mujer, es muy importante mostrar quién eres realmente. Ser auténtico es importante para los fans, pero sobre todo para ti mismo".

"Desde el principio tuve claro qué tipo de artista quería ser. Siento que tengo el control"

Dua es la viva representación de una nueva generación de artistas pop que sabe las reglas del juego y no se deja manejar. "Es importante ser fuerte", asegura con firmeza. "Si crees en algo tienes que ir a por ello. Es bueno tener a gente alrededor que sea sincera contigo, que te digan lo que piensan, si creen que algo está bien o mal. Pero, aparte de eso, siento que tengo el control de lo que hago". Tanto como algunos de los referentes con los que ha crecido. "Me atrae mucho una feminidad poderosa, una voluntad fuerte. Admiro eso", explica. "Yo me sentía empoderada cuando escuchaba a gente como Pink, y me gustaría que la gente que me escuche también se sienta así con mis canciones. Esa es mi meta". Por supuesto, tampoco tiene ningún problema en definirse. "Claro que soy feminista", exclama, "porque si no lo eres, es que eres sexista. La palabra feminismo a veces se malinterpreta y hay gente que la percibe de manera negativa, pero simplemente se trata de igualdad. Esa en la definición de feminismo".

Con esa decisión, su carrera ha sido tan rápida que da vértigo tan solo al percibirla como espectador. Pero Dua no parece dispuesta a parar ahora... Para poder leer la entrevista completa descárgate la app de TENTACIONES, disponible para Android en Google Play, para iOS en Apple Store o para tu ordenador en kiosko y más. ¡Es gratuita! 


Dua Lipa se publica el 2 de junio, y actuará en FIB (13 al 16 de julio, Benicàssim).

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