Selecciona Edición
Iniciar sesión
OPINIÓN

El grifo y los baños: soluciones insólitas

La autora recuerda que queda mucho para garantizar el acceso universal al agua y el saneamiento

Unicef Ethiopia

¿Ha reparado en que últimamente los inodoros figuran siempre en las noticias? Ya no es posible escapar, están por todas partes: Matt Damon se echa agua del inodoro por encima; Bill Gates pone en marcha su desafío para reinventar el inodoro; a las puertas de la sede de las Naciones Unidas hay un inodoro enorme

Y por si esto fuera poco, abundan los artículos sobre la menstruación: campañas respaldadas nada menos que por Barack Obama abogan por que los productos relacionados con la menstruación se consideren como necesidades básicas y no como artículos de lujo; las mujeres se niegan a avergonzarse de los indicios que delatan “esos días del mes”; todo el mundo habla de la mujer que practicó el “sangrado libre” en la maratón de Londres.

La caca, la mierda, los excrementos y los productos de higiene menstrual han sido tema de debate en numerosas charlas TED, abordando en profundidad temas que en una sociedad civilizada no se nombran. Este debate abierto sobre las funciones corporales está rompiendo los tabúes y, en consecuencia, ¡mejorando la vida de personas, en especial mujeres y niñas, de todo el mundo!

Ya era hora. Romper el silencio sobre las realidades de la menstruación en una cultura que tiene asco de esas cosas no puede sino ayudar a los millones de mujeres a las que se avergüenza y se excluye de actividades debido a su ciclo menstrual natural. Cada día, una mezcla de deficiencias en la calidad del saneamiento, el agua y la higiene mata a 1.000 niños menores de 5 años debido a enfermedades como la diarrea y el cólera. Esta es una situación inexcusable, sobre todo ahora que entendemos plenamente las causas de estas enfermedades.

“En India, casi el 50% de la población defeca al aire libre, sin ningún tipo de letrina”

La Organización de las Naciones Unidas conviene en que es necesario mejorar el acceso al saneamiento, el agua y la higiene para todos si queremos conseguir un mundo más estable y más justo. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible incluyen un llamamiento al acceso universal al saneamiento, el agua y la higiene para 2030. Sin que nadie quede atrás. En el contexto de estos Objetivos, los beneficios para la salud de uno de ellos se traducen en beneficios para la salud de todos. Según el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 6, relativo al agua y el saneamiento, nadie debe carecer de acceso a un inodoro en casa, en la escuela o en el trabajo.

Cuesta imaginar que en España haya gente que no tiene acceso fácil a un inodoro; pero lo cierto es que hasta en este país hay personas a las que les es difícil disponer de un retrete cuando lo necesitan. En el centro de Madrid hay muy pocos retretes que puedan utilizar las personas sin hogar. Los que viven en la calle dependen en este sentido de la amabilidad de los dueños de bares y restaurantes, o incluso satisfacen sus necesidades en la calle. Las personas discapacitadas, las que padecen problemas de salud crónicos y las personas mayores viven a menudo prisioneras en sus casas porque salir de ellas es arriesgado: hay pocos sanitarios que se adapten a sus necesidades. Esto pone de manifiesto la importancia de los ODS para todos los países del mundo, y el papel fundamental de los gobiernos en cuanto a asegurar el acceso universal al inodoro.

En los países en desarrollo, el problema de la falta de acceso al agua y al retrete está mucho más extendido. En la India, casi el 50% de la población defeca al aire libre, sin ningún tipo de letrina. En África subsahariana, sólo el 30% de la población dispone de un inodoro seguro en el hogar. A pesar de que la meta del Objetivo de Desarrollo del Milenio sobre el agua se alcanzó en 2012, sigue habiendo cantidades enormes de personas en todo el mundo que carecen de acceso a agua potable y asequible.

Esto destroza la salud y la dignidad de la gente, además del coste que representa en tiempo y productividad. El buen saneamiento se asocia a una mejor educación, en especial para las niñas, que son más proclives a abandonar la escuela cuando ésta carece del saneamiento adecuado.

En España también hay gente, como enfermos crónicos, discapacitados o personas sin hogar, con problemas de acceso al saneamiento

Actualmente hay una gran disparidad entre los que tienen y los que no tienen, sobre todo en lo concerniente al acceso al saneamiento. Los ODS presentan una meta ambiciosa que requiere la cooperación y la armonización de entidades que tradicionalmente han mantenido posiciones enfrentadas: el gobierno, la sociedad civil, el sector privado y los expertos técnicos y financieros. La era de los ODS exige una mayor integración y una mejor colaboración entre los países y los aliados para el desarrollo. Cada país en concreto es responsable de la consecución de estos objetivos mundiales.

Siguiendo los esfuerzos por impulsar el cambio en marzo se celebrará en Adís Abeba (Etiopía) una reunión de la alianza Agua y Saneamiento para Todos (SWA por sus siglas en inglés), que integran más de 100 países, la sociedad civil, organizaciones de desarrollo y el sector privado. Los ministros responsables del agua, el saneamiento y la higiene de 50 países de los cinco continentes se congregarán con el fin de analizar qué es lo que deben hacer para lograr el acceso universal al saneamiento y la higiene.

Crearán sus propias hojas de ruta gracias a una clase magistral a nivel ministerial, en la que los países pueden examinar políticas y estrategias, en especial procesos transparentes de vigilancia que permitan asegurar que aquellos que carecen de medios puedan acceder a los servicios que precisan para salir de la pobreza.

Lograr el acceso universal al agua, el saneamiento y la higiene es un desafío mundial que exige soluciones de alcance mundial formuladas y aplicadas a escala local. España ha creado un fondo de cooperación de 1,5 miles de millones de dólares cuya finalidad es ayudar a los países de América Latina a mejorar ese acceso, y hace mucho tiempo que defiende los derechos humanos al agua y el saneamiento.

Pero el impacto de España puede ser aún más significativo a través de SWA, que presta su voz potente, colectiva y de alcance mundial para reclamar una mejor financiación y para exhortar a los gobiernos a que tomen la iniciativa en dar prioridad a conseguir el acceso universal. SWA está ampliando su composición con nuevos miembros de América Latina con el fin de contribuir a los esfuerzos regionales para catalizar el liderazgo político y mejorar la responsabilidad para alcanzar una visión sostenible de saneamiento, agua e higiene para todos. La presencia de España y de todavía más países de América Latina en es alianza seguramente sería mutuamente beneficiosa.

Catarina de Albuquerque, presidenta ejecutiva de Alianza Saneamiento y Agua para Todos (SWA) es también la Primera Relatora Especial de la ONU sobre Agua y Saneamiento.