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Las matemáticas no engañan

Podemos tiene derecho a subir el gasto si gobierna; pero la política fiscal tiene que ser creíble

Hace unos días el responsable económico de Podemos, Nacho Álvarez, usó este medio para calificar su propuesta fiscal de factible. Empleó cuatro argumentos. Primero, que el aumento de gasto reflejado en su proyecto es similar al que hemos visto anteriormente. Segundo, que no es el momento de atacar el déficit, ya que el BCE nos garantiza una financiación barata. Tercero, que hay evidencia empírica de que el multiplicador del gasto es mayor que uno. Finalmente, que hay espacio para aumentar la recaudación.

Para justificar este último punto cita uno de nuestros artículos, por lo que nos sentimos en la necesidad de responder. Creemos que es digno de elogio que Nacho haya usado argumentos académicos para defender sus ideas. Esto es de agradecer en una discusión en la que las referencias científicas brillan por su ausencia y, ciertamente, nos facilita el análisis. Ojalá todos hiciesen lo mismo.

Primero, el hecho de que el gasto público haya aumentado en el pasado no puede ser justificación para que continúe haciéndolo. Aumentar el gasto es una decisión política y por ello solo se puede justificar desde posiciones ideológicas. Poco que añadir al respecto. Segundo, aun siendo verdad que el BCE parece dispuesto a ayudar a que los países de la zona euro se financien a tasas de interés bajas, no es menos cierto que hay un contrato implícito por el que se obliga a los beneficiarios a llevar a cabo reformas estructurales que favorezcan el crecimiento. Propuestas como rebajar la edad de jubilación, eliminar la reforma laboral o retrasar el cumplimiento del objetivo de déficit no serían vistas con buenos ojos desde Fráncfort.

Tercero, si bien es verdad que hay evidencia empírica de que los multiplicadores de gasto pueden ser mayores que uno, también es cierto que hay la misma evidencia de que estos pueden ser menores que uno. Es decir, la ciencia económica no parece tener una posición concluyente sobre ese tema. La propuesta parece olvidar que también hay un efecto multiplicador en un aumento recaudatorio, aunque en este caso es negativo. La evidencia empírica en esa dirección es abrumadora. Es difícil argumentar desde un punto de vista científico que subir la recaudación para gastar más solo puede tener efectos expansivos.

Sin eliminar los beneficios fiscales del IVA es difícil conseguir niveles de ingresos suficientes para financiar nuestro Estado de bienestar

Pasemos al último punto que es el que más nos incumbe. Si bien la conclusión de nuestro artículo es que hay que aumentar la recaudación para resolver nuestra crisis fiscal, en esto coincidimos, nuestras recomendaciones de cómo llevar a cabo tal cometido discrepan con las de Podemos. Eso debemos dejarlo claro. Nuestro estudio concluye que el problema de la baja recaudación se debe al gran número de beneficios fiscales escondidos en todas nuestras figuras tributarias, incluida el IVA. Podemos incide en la necesidad de eliminar beneficios fiscales de todos los impuestos, menos los del IVA. Es más, defiende aumentar los beneficios fiscales de este impuesto, reduciendo el IVA que pagan algunos bienes y servicios.

Sin eliminar los beneficios fiscales del IVA es difícil conseguir niveles de ingresos suficientes para financiar nuestro Estado de bienestar. Su argumento es que eliminar los tipos más bajos del IVA sería una política regresiva. ¿Qué dice la ciencia sobre el tema? El Informe Mirrless explica que el sistema tributario debe centrarse en recaudar, mientras que el gasto debe usarse para redistribuir. Si el objetivo es ayudar a las familias con menos recursos, ¿qué sentido tiene hacerlo con un mecanismo por el que también se van a beneficiar los más ricos? ¿No sería más eficiente desde el punto de vista recaudatorio que todos paguemos el IVA general y usar la política de gasto para compensar únicamente a las familias con menos recursos?

Si Podemos entra en el Gobierno y quiere aumentar el gasto público en 96.000 millones, tiene derecho a hacerlo. A diferencia de otros, han sido muy transparentes sobre este tema, y sus votantes no deben sentirse engañados si así lo intenta. Pero deben darse cuenta de que no podrán llevarlo a cabo de cualquier manera, las matemáticas no engañan y la política fiscal tiene que ser creíble.

La propuesta de Podemos olvida que la evidencia empírica sobre los multiplicadores fiscales es incierta, y que será necesario limitar los tipos reducidos del IVA para aumentar la recaudación en los niveles que desean. Detrás de tales omisiones puede esconderse una malinterpretación o un engaño. Pero si una mala interpretación tiene fácil solución, el engaño es difícil de reconducir.

J. Ignacio Conde-Ruiz (Universidad Complutense) y Juan Rubio-Ramírez (Universidad de Emory) son investigadores de Fedea.