Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El rey de Holanda habla de su vida más familiar

Guillermo alaba la estrecha colaboración con su madre, la antigua reina Beatriz

De Máxima, asegura que le parece “honesto”que siga siendo católica tras su matrimonio

Guillermo de Holanda
El rey Guillermo Alejandro de Holanda, en el Jardín Primaveral de Breezand. EFE

En vísperas de su visita de Estado a Dinamarca, el rey Guillermo Alejandro de Orange ha concedido una entrevista al semanario danés Billed Bladet. A pesar de que el estilo del soberano holandés es menos rígido que el de su madre, la antigua reina Beatriz, sus declaraciones han sorprendido por lo directas. Billet Bladet combina información sobre la realeza con noticias sobre personajes famosos, y Guillermo no ha tenido inconveniente en asegurar que le parece “honesto y muy bien” el hecho de que su esposa, la reina consorte Máxima, siga siendo católica tras su matrimonio. Para ilustrar la afirmación, ha comparado la situación de la Corona en ambos países. “En Dinamarca, la reina Margarita es la jefa de la Iglesia Luterana. La Constitución holandesa, por contra, no menciona el credo del Jefe del Estado desde 1815. Cierto es que los Orange son protestantes en origen, pero no hay una Iglesia estatal. La religión en un asunto privado, y nuestra Carta Magna impide la discriminación por razón de raza, género y religión”, dice. Conocido por su franqueza a la hora de abordar asuntos personales, ha añadido que le hubiera parecido “poco creíble que Máxima diera el paso hacia el protestantismo solo porque parecía obligado”.

Los reyes de Holanda en su visita a Arnhem, el 30 de mayo de 2013.
Los reyes de Holanda en su visita a Arnhem, el 30 de mayo de 2013. AFP

Margarita de Dinamarca es la madrina de Guillermo, y ambas familias mantienen buenas relaciones que van más allá de los encuentros en bodas, bautizos o funerales regios. También la forma de educar a sus hijos es parecida. El primogénito de los príncipes herederos daneses, Christian, tiene 9 años y está todavía en primaria, y la princesa Amalia de Holanda empezará la secundaria el próximo curso. “Sabe que está en una situación privilegiada y es esencial que pueda desarrollar su propia personalidad como cualquier niño. Por eso no la educamos de forma distinta a sus hermanas, Alexia y Ariana”. La futura reina holandesa asiste hoy al mismo colegio público que sus hermanas, y su padre sostiene que “debe conocerse a sí misma para poder cumplir con su tarea pública”, declara Guillermo en la entrevista. “Si no aprendes primero a cometer errores en un entorno protegido, luego no estás preparado para asumir tus responsabilidades”. A su vez, asegura que les cuentan a sus hijas detalles de su trabajo.

La visita de Estado está prevista entre el 17 y el 19 de marzo, y dados los lazos entre ambos países, tendrá asimismo un marcado caracter comercial. Antes de acceder al trono, Guillermo y Máxima acompañaron a la entonces reina Beatriz en sus viajes de Estado. El trío se lleva bien, y ahora que Beatriz es princesa, su hijo alaba “sus excelentes consejos y colaboración”. Algo que Federico, el príncipe heredero danés, probablemente no podrá disfrutar. Las abdicaciones forman parte de la monarquía en Holanda, pero la reina Margarita de Dinamarca no parece dispuesta a ceder la corona en vida. Para demostrar que el contacto con Federico es estrecho, Guillermo de Holanda comenta en la entrevista que “tiene el número de su móvil y habló con él”, después del atentado contra una sinagoga de Copenhague, perpetrado el pasado febrero.

Los Reyes de Holanda, con la princesa Beatriz.
Los Reyes de Holanda, con la princesa Beatriz. EFE