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"Las mujeres están tan capacitadas o más que los hombres para el ajedrez"

-Nunca pensé que hubiera buenos ajedrecistas entre las mujeres… Siempre lo creí un juego masculino.

-Pues no es así. Hay muchas con la categoría de gran maestro, sobre todo en la Unión Soviética. Lo que pasa es que pocas llegan a los títulos mundiales.

-¿Por qué?

-(…) No es lo mismo jugar algunas partidas que un torneo o un campeonato mundial: esto exige esfuerzo continuado, concentración extrema y gran estabilidad emocional. A las mujeres, que suelen estar sometidas a altibajos biológicos, mantener esa estabilidad uniforme durante las semanas o meses que dura una competición de alto nivel les cuesta más. Factores como la maternidad, o los ciclos menstruales, pueden romper el equilibrio imprescindible de una prueba extrema de ajedrez. Por eso pocas llegan a tal nivel

-¿Y tú estás de acuerdo?

-Un poco. Sí.

-¿También Irina piensa lo mismo?

-No, en absoluto. Sostiene que no hay ninguna diferencia.

-¿Y tu hijo?

-Está de acuerdo con ella. Dice que es cuestión de actitudes y costumbres. Cree que las cosas cambiarán mucho en los próximos años, en ajedrez como en todo lo demás… Que están cambiando ya, con la revolución de los jóvenes, la Luna al alcance de la mano, la música, la política y todo eso.

El tango de la guardia vieja. Arturo Pérez-Reverte

El debate sobre por qué las mujeres jugamos peor al ajedrez está más que presente ya no sólo en el tablero de juego o en el área de la investigación científica, sino también en la literatura. Tanto es así que, al leer las palabras de la novela de Pérez-Reverte, empezamos a indagar en búsqueda de respuestas que quizás no sean las que calmen toda la inquietud que a muchas mujeres puede suscitarnos.

Leontxo García es periodista, experto en ajedrez y autor del libroAjedrez y ciencia, pasiones mezcladas. Se encuentra en México, donde es el comentarista en directo para el público e Internet delTorneo Memorial Carlos Torreen su vigésimo quinta edición. Además, aprovecha la oportunidad para presentar su libro en la edición mexicana. Y hasta él llegamos, a pesar de la distancia, con sed de respuestas y empezando con algo sencillo y a su vez complicado. ¿Cómo definirías con una palabra a un buen jugador de ajedrez? Después de pensarlo unos segundos y de reconocer que es algo “dificilísimo”, responde: luchador. ¿Y una mujer? Leontxo, esta vez sí, responde de inmediato: luchadora.

Y continúa cuando se le pregunta por su afirmación de por qué las mujeres juegan peor al ajedrez que los hombres… “Partimos de la base de que es un hecho que, hablando en general, las mujeres juegan peor que los hombres porque, en este momento, entre los 100 mejores del mundo sólo hay una mujer. Hasta la irrupción de las famosashermanas Polgár, entre los 500 mejores del mundo no había ninguna mujer”. Pero lo cierto es que quien empieza a indagar por el número de mujeres y hombres, se da cuenta de que el número de mujeres que juegan al ajedrez es bastante inferior que en cualquier otro deporte.

“Entonces había algo que yo intuía que era el camino del misterio, el camino de la verdad. Muchos maestros de escuela que habían elegido el ajedrez como herramienta pedagógica en diversos países del mundo, y que por tanto no se conocen entre sí, me decían todos lo mismo casi con las mismas palabras: hasta la pubertad la diferencia entre niños y niñas tanto en cuanto a interés por el ajedrez como en fuerza de juego es muy pequeña. En cambio, cuando llega la pubertad la mayoría de las niñas huyen despavoridas y la mayoría de los niños siguen jugando". Esto agrandaba aún más el misterio.

Para profundizar más en este tema, Leontxo García tomó como referencia para su obra las investigaciones deLouann Brizendine,quien ha escrito dos libros relacionados con el cerebro. Se trata deEl cerebro femeninoyEl cerebro masculino. “Ella no habla absolutamente para nada de ajedrez. Pero de lo que ella dice yo saco una conclusión: cuando llega la pubertad el cerebro de los niños se llena de testosterona y eso los hace muy competitivos- Estamos generalizando, obviamente no todos los niños y todas las niñas son iguales, pero en general, los niños se marcan un objetivo muy importante para ellos: ser mejores en algo. En cambio, a la misma edad, el cerebro de las niñas se llena de progesterona y eso las incita prioritariamente a ampliar sus redes sociales, sus contactos humanos, pero no suelen estar especialmente interesadas a esa edad en ser las mejores en algo”.

Estas reflexiones nos conducen a pensar que, como en la música o en la política, la participación femenina en el ajedrez podría no tratarse únicamente de ciencia, sino también de oportunidades. ¿En algún momento, con la ayuda de los hombres, de la sociedad en general, podrá haber más mujeres y jugar tan bien como los hombres? “En principio lo considero posible. Cuando llega la edad universitaria, muchas mujeres sí se vuelven competitivas, pero ya es tarde para el alto rendimiento deportivo en ajedrez (aparte de que están muy ocupadas con sus estudios). Mi conclusión provisional es que las mujeres están tan capacitadas o más que los hombres para jugar bien al ajedrez pero, dejando aparte factores educativos y sociales, en la edad crítica les interesan más otras cosas.

Nos faltaría por aclarar si el factor hormonal es definitivo o no. Un argumento para pensar que no es definitivo es el de las hermanas Polgár. Las hermanas Polgár son húngaras. Nunca fueron al colegio, excepto para los exámenes, porque sus padres, ambos pedagogos, decidieron hacer un experimento con ellas con dos objetivos: 1) demostrar que los genios no nacen genios sino que se hacen con el trabajo y 2) demostrar que las mujeres pueden jugar al ajedrez tan bien como los hombres. Para ello las educaron en casa con el ajedrez como asignatura. Los resultados son "muy impresionantes y muy positivos tanto desde el punto de vista del ajedrez como desde el punto de vista humano”.

Las hermanas Polgár, según Leontxo García, son “la gran revolución”, así habla de ellas en el capítulo dos de su libro y cuenta con detalle la proeza de tal experimento. “Esto indicaría que, si en el entorno de una niña desde que es muy pequeña el ajedrez forma parte natural de ella, pues entonces sí puede llegar a un rendimiento igual al de los hombres”.

Pero también es cierto que todo lo que cuenta Leontxo está muy ligado a lo que conocemos hasta ahora del cerebro humano, “que más bien es poco”. Y continúa: “Los neurólogos dicen que los próximos 10 o 15 años probablemente va a haber un enorme progreso en ese conocimiento. Digo esto porque aún no sabemos hasta qué punto tiene mucho sentido, o poco, o ninguno la teoría de los hemisferios cerebrales según la cual los hombres tenemos más desarrollado uno de los hemisferios y las mujeres precisamente el contrario. Lo cual querría decir, si eso es cierto, que los hombres estamos más dotados para algunas actividades y las mujeres más para otras. Cuando sepamos lo suficiente del cerebro humano, sí podremos determinar que las cualidades necesarias para jugar bien al ajedrez dependen más de un hemisferio que de otro. Ahí tendríamos una explicación bastante clara. Pero todo esto, ahora mismo, está un poco en nebulosa… porque no se puede afirmar categóricamente casi nada”.

Sobre la educación de género, Louann Brizendine afirma, enEl cerebro femenino, que “la naturaleza, ciertamente, es la que interviene con más fuerza para lanzar comportamientos específicamente sexuales, pero la experiencia, la práctica y la interacción con las demás personas puede modificar las neuronas y el cableado cerebral. Si uno quiere tocar el piano, tiene que practicar. Cada vez que practicas, tu cerebro asigna más neuronas a esa actividad, hasta que finalmente has creado nuevos circuitos entre esas neuronas de modo que, cuando te sientas en el banco, tocar es ya una segunda naturaleza”. Y añade: “Los científicos siguen sin saber exactamente hasta qué punto puede reformarse el cerebro que nos dio la naturaleza. Va contra la naturaleza de la intuición, pero algunos estudios muestran que los cerebro del hombre y la mujer tienen distinta susceptibilidad genética a las influencias ambientales”.

Llegados a este punto, una de las palabras que puede aparecer con fuerza podría ser la palabra “inteligencia”. ¿Son los jugadores de ajedrez, mujeres y hombres, más inteligentes? El periodista, en su libro, es de los que defienden que “ambos sexos nacen con el mismo potencial intelectual, pero diversas circunstancias socioculturales van marcando diferencias desde la niñez, que se acrecientan en la edad adulta; por tanto, la escasez de mujeres que se dediquen profesionalmente a los citados ámbitos se debe a las tendencias sociales –o, directamente, a la discriminación sexual- imperantes en muchos países”.

Pero añade otra pregunta: “¿Cuánto es genético y cuánto es adquirido? Esa es otra de las grandes incógnitas con mayúsculas, no sólo aplicable al ajedrez, sino también a todo. Se ha descubierto en varios estudios que hay sensibles diferencias entre ambos cerebros. No solamente en que los ajedrecistas utilizamos parte del cerebro que otras personas utilizan mucho menos que nosotros. Sino que también lo más sorprendente para mí es que los ajedrecistas desarrollamos una especie de habilidad especial que nos permite reducir al funcionamiento mínimo imprescindible, la parte del cerebro que se encarga de las cuestiones básicas, como respirar o mantener el equilibrio cuando te mueves” para concentrar la mayor parte de la energía en lo que hacen: jugar al ajedrez.

A pesar de que hay menos mujeres que juegan al ajedrez, existe una discriminación positiva en cuanto a la participación: “Las mujeres pueden elegir entre torneos femeninos o mixtos, siempre que acrediten la categoría mínima que puede exigirse para participar en cualquier competición, pero los hombres no pueden jugar en torneos de mujeres”, aclara Leontxo García en su libro. E ilustra esta afirmación con el ejemplo de lo que ocurrió en España a finales del siglo XX, “cuando el Defensor del Pueblo, instado por eurodiputados socialistas, sostenía que las mujeres estaban discriminadas en el ajedrez. El asunto tuvo eco periodístico, y se puso muy serio. Tanto, que la Federación Española de Ajedrez (FEDA) emitió esta circular, en la que explica que las competiciones femeninas desaparecerán desde 2002”.

Las jugadoras femeninas pronto se opusieron. Como escribe el periodista, “Julia Codina, de 13 años, era una de las promesas del ajedrez femenino español. Y firmaba esta opinión: eliminar las pruebas femeninas sería ahogar a una minoría. Al igual que Luxemburgo, por ejemplo, no podrá tener nunca tantas atletas de élite como Francia, las mujeres ajedrecistas tienen posibilidades remotas de ocupar los primeros puestos. Eso provocará una desmotivación general. Lo que va a desaparecer no es sólo el ajedrez femenino, sino la mujer ajedrecista”.

Imágenes: las tres hermanas Polgár: Susan, Judit y Sofia, de Chessdom: Polgár Chess Festival 2012. Y Leontxo García, por Cristóbal Manuel

Comentarios

Ambos géneros pueden desarrollar las mismas actividades con éxito, lo que puede cambiar es, la forma de proceder.
Pues yo creo que cualquiera de las tres daría mucho juego.... Y yo me voy de cabeza al ajedrez desde ya
Yo creo que es un problema de meticulosidad y obsesión. El hombre tiene una capacidad propia para intentar llegar siempre a lo máximo en cualquier terreno, aunque se convierta en un bicho raro. Sea la cocina, el arte, las finanzas o la investigación. La mujer sin embargo es eminentemente práctica, y no pierde el tiempo en "chorradas". Lo que pasa es que muchas de esas chorradas son las que hacen avanzar el mundo.
Empezar este tema de "La Mujer y el ajedrez" afirmando que: "... las mujeres están tan capacitadas o más que los hombres para jugar bien al ajedrez " es darlo por zanjado antes de comenzar. Sobra absolutamente el "o más". La mujer está tan capacitada como el hombre. Y punto. Lo demás es ideología, dictadura de lo políticamente correcto y lo peor de todo: ¡¡Discriminación positiva!! LA PEOR DE LAS DISCRIMINACIONES (a no ser que se aplique a discapacitados cosa que, por supuesto, La Mujer no es de por sí) . Mantener torneos de ajedrez de mujeres está, por tanto, absolutamente injustificado digan lo que digan quienes se puedan beneficiar de esta nefasta discriminación. (Algo así como si a los chicos les cobrasen la entrada en una discoteca y a las chicas no...)
En los foros de ajedrez este tema aparece de tanto en tanto y he de decir con pesar que suelen escribirse bastantes sandeces. Me gusta el artículo porque está en la línea de algo que escribí en uno de estos foros hace ya unos años. Perdón por la extensión: "En esta discusión, que viene de años atrás, creo que se suelen cometer sistemáticamente algunos errores. Uno de ellos, considerar que el ajedrez es algo así como un medidor de inteligencia. Si ya resulta complicado ofrecer una definición unificada e indiscutida de “inteligencia”, creer que el ajedrez la mide objetivamente es ya un error. Lasker jugaba mejor al ajedrez que su amigo Einstein (y al bridge, y al go…). ¿Era más inteligente? Fischer jugaba bastante bien al ajedrez y se decía que su coeficiente intelectual era comparable al del citado Einstein. Pero al seguir los avatares de su biografía, uno saca la impresión de que el adjetivo “inteligente” no es el que mejor le cuadra. Es más, quizá incluso le cuadre más “genio”, pero “inteligente”… qué queréis que os diga. Cada vez se tiende más a hablar de inteligencia con adjetivo (inteligencia emocional, inteligencia evolutiva…), por lo que el ajedrez, por más que nos fascine, no es un detector de inteligencia. Tanto detractores como defensores de las mujeres creen en lo anterior. Los machistas opinan: “las mujeres juegan peor al ajedrez, lo cual es una prueba de que son menos inteligentes”. En el bando contrario se razona así: “las mujeres no son menos inteligentes que los hombres, por lo tanto no hay razón para que jueguen peor al ajedrez. Sin duda, es un hecho coyuntural y con la plena igualdad social se verá un nivel similar”. Desde luego, pienso que hay más verdad en esta segunda opinión, pero creo que se equivocan tanto como los machistas al creer que nivel de juego = nivel de inteligencia. Hay que tener en cuenta que al hablar de “mujeres” y “hombres” se habla de colectivos muy grandes. Quizá sea posible hablar de rasgos o características masculino o femeninos en general. Quizá, con muchas salvedades, pueda hacerse y siempre desde un punto de vista científico. Quizá. Pero aunque así fuera, hay que recordar que un/una individuo/a particular no tiene por qué compartir las características medias de su género. Pero sobre todo hay que recordar que no significa nada. Los estudios sobre el cerebro parecen mostrar que las mujeres obtienen mejores resultados que los hombres en general en el campo del lenguaje. También parecen mostrar que los hombres obtienen mejores resultados que las mujeres en general en el campo de la visión espacial. ¿Eso implica algo acerca de las respectivas inteligencias? Ni aunque supiéramos qué es la inteligencia significaría nada. Nada. Cero coma cero. Si alguna vez se demostrara científicamente que los rasgos generales del pensamiento de la mujer tomada como colectivo son menos adecuados que los de los hombres tomados como colectivo para la práctica de un cierto juego llamado ajedrez, ¿aportaría eso algo al absurdo debate de qué sexo es más inteligente? NO. ¿Y si juegan peor al ajedrez, pero mejor al go, o al backgammon, o hacen mejor los sudokus? ¿Si unos/as aprenden mejor idiomas que otros/as, o están mejor dotados/as para la medicina, se deduce algo de esos hechos? Nada: ni colectiva ni individualmente. Sobre los torneos femeninos, durante muchos años el mundo del ajedrez ha creído que la verdad venía dada por el “experimento Polgar”. Laszlo Polgar decidió que sus hijas estudiarían en casa, aprenderían ajedrez con él mismo y jamás jugarían en torneos femeninos. Años después Szusza y Sofia Polgar eran, de lejos, las mejores jugadoras del mundo. Cuando Judit creció, las superó a ambas. El hecho de que las tres fueran las tres mejores jugadoras de la historia parecía una prueba irrefutable de que la presunta inferioridad femenina sólo se debía a que estaban enclaustradas en un ghetto. No podía ser una casualidad. En realidad, la fuerza de la prueba es mucho mayor. Si la capacidad para este juego es igual para ambos sexos, entonces cualquier Laszlo Polgar del mundo podría conseguir parecidos resultados si llevaba a cabo sus propósitos de enseñanza con hijos o hijas indiferentemente. En mi humilde opinión lo que prueba el “experimento Polgar” es esto: da igual que el tipo de pensamiento femenino (hablando de términos medios) es más adecuado o menos o igual que el masculino. Eso sólo es/sería un factor. Y el peso de ese factor es relativamente pequeño comparado con otros factores dependientes de cada caso particular. En el caso de la familia Polgar, aunque fuera cierta la menor adecuación femenina para el ajedrez (que está por ver), ese presunto inconveniente queda ampliamente superado por la inagotable tenacidad de papá Polgar (y de las niñas), del mismo modo que su tenacidad no habría sido suficiente si la capacidad mental de sus hijas no hubiese estado a la altura de la ambición paterna. O si hubieran intervenido factores externos concretos (una guerra, por ejemplo). Se que me he pasado y pido disculpas. Resumiendo: ¿Son discriminatorios los torneos femeninos? No, si no son obligatorios. ¿Juegan peor las mujeres al ajedrez? Sus resultados actuales son peores (aunque el 99,99% de los hombres mataríamos por jugar como Judit, claro) ¿Seguirá siendo así? Probablemente no. No es posible saberlo hoy. ¿Si así fuera, tendría eso algún significado en lo relativo a la inteligencia femenina? Ni el más mínimo. ¿Cómo se promociona el ajedrez femenino? Promocionando el ajedrez. Facilitando que a quien le guste este juego pueda practicarlo. Sea hombre, mujer, andrógino o extraterrestre sin género definido. ¿Cómo sabremos si en algún momento los hombres cometemos alguna discriminación? Escuchando a las mujeres. Y esto vale para cualquier tema de esta vida."
Muy interesante, sobre todo el experimento de las hermanas Polgar.
Hay un aspecto importante que el artículo no toca. En la página de la FIDE se dan los rankings completos de los y las jugadores de ajedrez. Hay como 100.000 jugador(e)(a)s con valoración cuantitativa (su ranking ELO). En los 100.000 hay aprox. 8% de mujeres. Sin embargo en los 100 mejores solo hay 1% de mujeres (la única es Judith Polgar) y en los 1000 mejores solo hay aprox. 2% de mujeres. Si le capacidad de jugar bien fuera igual entre hombres y mujeres, también se esperaria aprox. 8% de mujeres entre los 100 o entre los 1000 mejores, lo que no es el caso. La disproporción es enorme. Disproporciones similares se encuentran también en el razonamiento matematico al maximo nivel. Por ejemplo en las olimpiadas matemáticas en que participan cada año un centenar de paises y en que compiten los 6 mejores alumnos del secundario en matematicas de cada pais,hay aprox. 90% de chicos y 10% de chicas y el 95% de medallas de oro son para los chicos. Una explicación posible radica en la desviación tipica del cociente intelectual (IQ) mayor en los hombres que en las mujeres, lo que implica que hay mucho más genios en los hombres que en las mujeres. Y muy probablemente, para estar al máximo nivel, tanto en ajedrez como en matematicas, hay que ser un genio.
Si hay algo que realmente empieza a ser insoportable, es la necesidad que existe en esta sociedad de comparar las virtudes entre mujeres y hombres. Creo que la búsqueda de la diferencia decisiva es lo que nos lleva a lejarnos cada día más unos de otras, porque sin quererlo convertimos todo en una disputa entre sexos.http://goo.gl/0U2g5v
Ya estamos con los titulares ultrafeministas, con el rollo hormonal o discriminación como excusa. No creo que hoy día las mujeres estén discriminadas para dedicarse al ajedrez. Y las hormonas no son culpa del hombre.
Como en todas las profesiones, las mujeres quieren tenerlo todo, ser las mejores ajedrecistas, por ejemplo, sin sacrificar la familia, las medias jornadas, los fines de semana, los amigos, etcétera, para estar en la élite no sólo se necesita inteligencia que las mujeres la tenemos a porrones, sino tambien capacidad de sacrificio y un grado de amor al trabajo que raye la obsesión.
Que pesadilla de verdad, porque negar lo evidente e intentar una y otra vez retorcer la naturaleza de esta forma tan sadica .Las mujeres y los hombres somos distintos en casi todo, por fortuna y nos ha ido de maravilla hasta ahora.Es evidente, que si en un mundo cada vez mas libre, por lo menos en occidente, no hay mujeres ajedrecistas, sera porque las mujeres no estan especialmente interesadas en este deporte, que no dotadas , pues fin de la historia y no estan interesadas, porque a ellas les interesa otras cosas y me parece muy bien.
Para Antonio: las mujeres no pierden el tiempo en "chorradas" porque tradicionalmente han sido las que se han ocupado de la casa y de los niños. Aún sigue siendo así en la mayoría de los casos, aunque afortunadamente la tendencia va cambiando. Y si alguna ha intentado llegar al máximo, se la ha invisibilizado por razones sexistas. Se me ocurre de ejemplo Camille Claudel. Afortunadamente hoy en día este tipo de actitudes misóginas van desapareciendo y a las mujeres que destacan se les da visibilidad, aunque es patente el residuo misógino social.Para Epopeya: en un mundo idealmente justo la discriminación positiva sería una aberración. Pero desgraciadamente, en un mundo que no lo es, es una herramienta que debemos usar para dar visibilidad, ya sea a las mujeres o a cualquier otro tipo de minoría. Muchas veces la calificación de "apto" o "no apto" se ve sesgada por prejuicios sexuales, raciales o religiosos. Los cupos dan la posibilidad de trascender este tipo de actitudes. Y no, que las mujeres no paguemos en la discoteca no es discriminación positiva... no pagamos para ser tocadas, baboseadas y denudadas con los ojos por muchos machotes en celo dentro de la discotecaPara Pajarraco: me encanta lo que has escrito. Sobre todo la parte en la que aconsejas a los hombres escuchar a las mujeres para saber cuándo se comete alguna discriminación. La mayoría de los hombres desgraciadamente no escuchan, se sienten atacados como individuos, sin llegar a comprender que redundará en beneficio para los dos sexos la no discriminación total. Hay muchos que confunden la lucha por la no discriminación por una lucha por una igualdad mal entendida. Ninguna mujer quiere ser hombre, las que quieren serlo son hombres transexuales. En fin Pajarraco, muchas gracias, es un placer compartir el planeta Tierra con personas con una calidad humana como la tuya.Para Chris: pues claro que la desproporción es enorme... a que tampoco hay negros? Pues eso.Para Roberti Gamarra: nadie compara virtudes. Estamos examinando una situación de desigualdad. Es muy curioso que seáis hombres los que mayoritariamente afirmáis que esto es una disputa entre sexos. ¿Qué hay de malo en cuestionar situaciones? Los debates sociales son necesarios para la evolución social.
Si los hombres colaboraran en mayor medida en la vida doméstica, hijas y madres dedicarían menos tiempo a doblar las sábanas, preparar la mesa, cocinar, lavar la ropa, ir a hacer la compra, cuidar de los abuelos, sobrinos y primos, y podrían dedicarse con mayor intensidad a sus aficiones e intereses, lejos de la multitud de tareas, deberes y responsabilidades que tienen en el hogar.De esta forma, las mujeres no renunciarían a ningún aspecto de la vida y hoy podríamos disfrutar de la descendencia de grandes mujeres como Lise Meitner, Hannah Arendt o Rosa Luxemburg.Es imposible que exista la igualdad si iniciamos la carrera desde posiciones diferentes.
KEPESASOS: qué pesados sois vosotros. Os habrá ido de maravilla a los hombres, pero las mujeres hemos sido violadas, vejadas y discriminadas a los largo de la historia de una forma estructural por parte de los hombres.
Ellos tienen cerebro de cazador, son mejores al ajedrez o con mapas. Nosotras tenemos cerebros más comunicativos, somos mejores con los idiomas, expresándonos, escribiendo...No somos iguales, ni lo pretendemos.
La relación es clara y notoria, salta a la vista, pero preferimos perdernos entre estos rollos más o menos sesudos para esquivar lo obvio. Más allá de debates entre lo adquirido y lo instintivo, más allá de lo cultural y lo biológico subyace una realidad, a saber: el hombre es mucho más diestro en el manejo de instrumentos fálicos en su vertiente de ataque, por ello domina el ajedrez, mientras que la mujer es experta en comer calipos.
No sé porque han borrado mi mensaje si era una opinión respetuosa, repito: las mujeres hoy en día lo quieren todo, quieren estar en la élite sin sacrificar una familia, las medias jornadas, los fines de semana, los amigos, etc... para estar en la élite no sólo se necesita inteligencia que las mujeres tenemos un porrón, sino también capacidad de sacrificio y un amor al trabajo que raye la obsesión!!! (si me borran el mensaje quisiera saber el por qué)
Yo soy Maestro de Ajedrez desde 1998. Y es verdad, en veinte años no he encontrado a una mujer que juegue ni remotamente decentemente. Desde mi perspectiva el ajedrez requiere capacidad de análisis, capacidad espacial, psicología e intuición. Nunca he conocido ninguna mujer que reuniera juntas esas características, es así de sencillo.
En su desarrollo profesional las mujeres tienen dos posibilidades:- O renunciar a trabajar industrialmente para la familia (coser, planchar, lavar, limpiar, cuidar de abuelos, marido, hijos, sobrinos, etc.). En otras palabras, renunciar a formar una unidad familiar.- O asumir todas las tareas y responsabilidades, con la carga psicológica y física que eso conlleva.La única alternativa es la entrada de un segundo actor; el marido o pareja, también conocido como padre. Pero claro, esto conlleva a que dicho hombre pierda ciertos privilegios y no todos están dispuestos a dejar de ser el rey de la casa.
No veo la injusticia por ningun lado, si dicen que esta demostrado que a los chicos y chicas llegadas al apubertad (cuando se despunta en el ajedrez) los chicos se interesan más y las chicas salen despavoridas, pierden todo el interes, no es poruqe ellas sufran una injusticia, sean victimas del machismo y tengan que ocuparse de lo s hijos, de la casa etc.. en la pubertad, sobre los 13 años?.. ni en broma.. quizas en africa si ocurra, pero ne occidente con 13 años casi nadie tiene muchas obligaciones domesticas .. algun tipo de condicionamiento social o biologico puede haber....lo que si me parece curioso y no sabia es qu ehubiera torneos para mujeres solamente, como en el deporte.. se los separa a los sexos a sabiendas de que un genero tiene un nivel distinto al otro.. no comprendo muy bien la discrimnacion postitiva en esto, si se supone dicen los dos generos tienes las mismas capacidades para el ajedrez.. y desde luego opino como algunos que ser un genio en el ajedrez no significa ser mas inteligente en la vida.. aunque el ajedrez signifique tener unas capacidades intelectuales muy especificas, para la vida, para ser inteligente, parecen ser necesarios muchas mas capacidades...
Si gobernara el PSOE seguro que hacían una Ley de paridad al 50% para remediar esto
"Las mujeres están tan capacitadas o más que los hombres para el ajedrez".....ya estamos con el ultrafeminismo, no sigo leyendo, ya no me interesa.
"Las mujeres están tan capacitadas o más que los hombres para el ajedrez".Yo aún diría más: las mujeres están tan dotadas o más que los hombres para la lógica, por eso la periodista infiere la frase anterior a la presencia de 1 mujer entre los 100 mejores jugadores del mundo (actualmente la 55).
Para Maritrini, me parece que no entendiste mi reflexión. El tema no es que NO les interesa a las mujeres. En efecto, si tomamos las 8000 mujeres del ranking FIDE que SI se interesan por el ajedrez (ya que figuran en la lista de los 100.000 jugadores con valoración ELO de la FIDE), estas mujeres no consiguen el nivel de los mejores ajedrecistes masculinos. En efecto, si aquellas mujeres que SI juegan mucho al ajedrez jugaran igual de bien que los hombres su representación del 8% del total de ajedrecistas se mantendría también en el top nivel (los mejores 100 o 1000 ajedrecistas de la lista). Y no es el caso ya que al nivel más alto, solo representan el 1% o 2% de la elite, o sea de los respectivamente 100 y 1000 mejores ajedrecistas. Esta disproporción es abismal y la conclusion de esta estádistica elemental es indiscutible : al maximo nivel, las mujeres juegan mucho peor al ajedrez que los hombres
"Las niñas de 13 años no se dedican a las tareas domésticas"Mi hermana a esa edad cocinaba, separaba la ropa de color, dobabla las sábanas, se hacía cargo de otros niños más pequeños, limpiaba la casa, iba a comprar para mi abuela y ayudaba en todo lo que podía a mi madre. Incluso se iba con ella a limpiar otras casas. Y hablo de hace 10 años.El tiempo que no dedican las mujeres, tanto en la infancia como en la edad adulta, a sus aficiones e intereses, sino a supuestas obligaciones es tristemente exorbitante, agranda las diferencias y agrava las desigualdades.Las mujeres se han dedicado a la reproducción (coser, planchar, coser, planchar, coser, planchar) y no a la construcción. Requieren de tiempo y de espacio que los hombres deben ceder para conseguir la conciliación personal, familiar y profesional. Y esto se llama corresponsabilidad.
Rafael Figuereo yo soy el presidente de la asociacion de ajedrez en NY y te puedo tratar de explicar sin entrar en la intringuliz de la ciencia y la psicologia, que algunos piensan que el ajedrez debe ser elitista. sin embargo Capablanca no enseno que hay una mente natural que puede captar en segundo lo que otras mentes necesitarian meses (Capablanca vs la maquina rusa). Mientras uno estaba estudiando con un grupo de maestros de ajedrez, capablanca estaba bailando y bebiendo en los bares. Fischer y Murphy, dos campeones americanos nos ensenaron una teoria que yo presente en la universidad de los Judio "Yeshiva University" que el long term memory, or el inconciente es el lugar donde residen los mas sosfiticados elementos del cerebro humanos. sin embargo pocas gentes logran visitarlo sin terminar locos (ejemplo de los dos ajedrecistas antes mencionados). como no sabemos quienes estan verdaderamente apto para visitar ese terreno, yo opino, que debemos tratar con todos, naturalmente incluyendo las mujeres; una con las limitaciones que la naturaleza les dio para preservar la vida en el planeta. Hence, ellas tienen una tarea mayor de traernos al planeta y nosotros una minima de situarla en nuestros espacios para que se sientan comodas en cualquier tarea que ella quieran dedicarse. sin animo de entrar en polemica, pero con la intencion de darle a las mujeres un espacio sin "glass ceiling"...
"El ajedrez requiere capacidad de análisis, capacidad espacial, psicología e intuición. Nunca he conocido ninguna mujer que reuniera juntas esas características."Supongo que tampoco habrás conocido a ningún hombre que hubiera ganado un nobel de física y otro de química como Marie Curie.
"Supongo que tampoco habrás conocido a ningún hombre que hubiera ganado un nobel de física y otro de química como Marie Curie."Eso no es ningún argumento. Si no, lo sería tambien que ninguna mujer ha ganado dos veces el de química o dos veces el de física (cosa que si han hecho hombres).
Que es un juego de Guerra, cosa que las mujeres aborrecemos...
El tema es algo complejo. La inteligencia nada tiene que ver con el sexo. Jugar bien o mal no depende del sexo, depende del grado de concentración que pongas en el objetivo. Y la concentración de la mente es un ejercicio que responde mas a la reflexión que a la intuición. Tu puedes intuir lo que piensa el rival, o la rival, lo que no puedes intuir son las reglas del juego. Luego el que una persona se concentre mas que otra es ajeno a la sexualidad. Todo depende del objetivo del tipo de juego.
¡Por favor! ¡Cuánta hipocresía!Pero vamos a ver, ¿sería posible que algo en lo que la mujer manifestara un índice inferior, realmente, lo supiéramos, o siempre será un tabú todo lo femenino ante lo cual se sienta en la obligación de interponer una "explicación"? O cien explicaciones. Pero el hecho, casi todos y todas lo olvidan. El hecho es que la mujer, hoy por hoy, juega peor al ajedrez. ¿Y qué? Van a hacer de toda diferencia un problema de solvencia, de honestidad, de veracidad, de integridad.Esto es sexismo invertido, también denominado femichismo, tan presente hoy en dia en varones como en mujeres, de una manera más o menos violenta, expresiva como tácita.El hecho es que gracias a articulos como éste -que reflejan el modo social de confrontar las realidades de género- jamás se sabrán las verdades, porque las evidencias sólo se "explican", para que al fin su realidad sea derivable, explicativamente hablando, sea mitigable.Pero lo que se está dictando, desde cualquier ideología de género como por ejemplo el femichismo, es la realidad de un sistema de valores, y no el valor de toda realidad.Voy a traducir hacia la inversa toda esta comedia, es decir, traduciré las explicaciones (casi siempre excusas) retroactivamente hacia la realidad directa, desnuda y "tangible"; será fácil, veréis, compañeras y compañeros:Se da el hecho de que la mujer, hoy por hoy, juega peor al ajedrez que el varón. Algo que me resulta absolutamente intrascendente e irrelevante, pero en cuanto al asunto ajedrez, tal es el hecho. ¡Coño! ¡Dejémonos de moñigas y tanta comedia y cuento! ¿Acaso todo lo femenino tendrá que ser siempre maquillado? Eso es para mí un asunto trascendente, la capacidad de un género o de un individuo de sostener una verdad sobre sí mism@, y no todas estas comedias.Y todo lo que se retuerza, se adorne, reexplique, maquille, dulcifique, lo está afeando, transformando la irrelevancia en una valoración añadida y aberrada llamada EXCUSA. Y se nota el regusto a excusa, y el ente -en este caso el femenino- queda fatal. Pero al tramposo eso no le resulta ni siquiera detectable, el caso era reexplicar.Pero no, no hay por qué reexplicar direccionalmente tanto "hacia lo compensatorio", hacia la dulcificación de lo directo y evidente, sino que cabría en todo caso explicar algo técnicamente, sin que fuera necesario tender hacia el resultado equilibrador, sino hacia el saber del hecho por medio de su técnica. Si es que alguien lo encuentra procedente o necesario, que parece que sí aunque yo no entiendo por qué esto es más relevante que lo socialmente trascendental, por ejemplo.A mí no me resulta necesario, pues cuando miro a una mujer, cuando hablo con una mujer o con un varón, no veo un totem ideológico, sino a una persona como otra. Y todo este rollo tan vuestro me resulta repugnante, por tanta mentira, por su carga social fraudulentamente ideologica e dialógicamente compensatoria, tan comediante, tan acomplejada, vectorial y mentirosa.Sólo falta que nos expliquen, compensatoriamente, acelerada, nerviosa y profusamente en los diarios, por qué la mujer tiene mayores tetas, más culo y más pelo en la cabellera, así, como si hiciera falta recomponer y esconder algo... La mujer no feminista, la mujer franca y entera, debiera hacerse consciente de que toda esta paja politica, educacional, la degrada. Es decir, te degrada todo aquello que reduce la calidad verídica de tu entereza, no la de una mujer sino la de cualquier ser humano. Nadie debiera sentirse a gusto ante quien le recompone y le retoca dulcemente un hecho, aparentemente incómodo o desconcertante, o simplemente real. La propia mujer, en todo caso, debiera repudiar la facilitación compensatoria, ese es el verdadero asunto arrogado y destructivo, pero no es machismo sino ante todo femichismo. No, no se debe aceptar.¿Cuántos más decenios vamos a estar reexplicando las cuestiones femeninas, con los mismos tópicos de siempre? Respuesta: mientras que el género femenino quede mal (a nuestro propio entender), sea cierto o no sea cierto, el hecho se seguirá recomponiendo.Pero esa necesidad neutralizadora o esa anti-honestidad tan urgida y tan dinámica, es la verdadera degradación, de lo femenino, en lo cual lo masculino también se devalúa y compromete, tal como se ve en los articulistas como en este caso, que por cierto, no sé si es ella o si es él, porque para decir lo que aquí digo, no me importa. Lo que aquí digo no es por ello ni más ni menos verdad, ni lo es porque yo sea varón o mujer. A no ser que alguno de ustedes quiera hacer de mis verdades otro nuevo análisis explicativo y recomponedor. Que no me extrañaría nada, ni a mí ni a casi nadie.
ahora me leo y no me entiendo ni yo. lo sientopor el tocho.
Pues ninguna acaba de demostrarlo. Y yo he leído muchas explicaciones que lo basan en la resistencia física (el desgaste durante un campeonato del mundo es brutal).
Eso lo resuelven fácilmente las feministas con cuotas. Una cuota del 50% de ganadores de ajedrez para mujeres y un 50% para hombres.
Me parece obvio que las mujeres siguen teniendo las cosas más difíciles en general que los hombres y que el problema no es un tema de capacidades sino más bien de la estructura patriarcal en la que aún vivimos.Por eso hombres y mujeres debemos luchar juntos por conseguir una sociedad más justa y meritocrática
Hay un señor que a las 18:56:59 ha firmado con el mismo alias que yo, "homo, sapiens sapiens" y con ello finge que me retracto de lo que escribí a las 18:46:53.Independientemente de que haya quien le agrade más o menos un texto corto o un texto largo (hay quienes sólo soportan telegramas o tebeos), la calidad de un texto está primeramente en su contenido. Dudo que tú, suplantadora o suplantador, lo hayas leido. Ahora bien, lo calificas de "tocho", simplemente por su larga extensión, pero no aludes en nada a su contenido. A no ser que el contenido no resulte de tu agrado y por ello hayas recurrido a ese proceder tan deshonesto.
Pues tiene razón, es un tocho, tocho y no me lo pienso leer.
Entre el artículo de Leontxo García, y un par de comentarios no por completo imprescindibles, parece estar todo dicho sobre el tema y, por cierto, sobre muchos de los terrenos en que se debate la comparación de las capacidades de ambos sexos, para el ajedrez, la física y matemáticas, la maternidad y los cuidados que exige para el niño, etc., etc. No va más.
A día de hoy, creo que en ciertas sociedades, ya son disculpas si una mujer no realiza ciertas actividades. Cierto es que aún sobran sociedades que donde la mujer es discriminada brutalmente. Lo que veo es que en sociedades un poco más avanzadas, las mujeres quieren lo cómodo, pero no piden igualdad en lo menos bonito y que les toca a los hombres. Deberíamos tender a una igual de verdad, pero dudo que a la mujer le gustara de verdad. No sé si les gustaría competiciones deportivas mixtas. Pero solo mixtas. Recuerdo a las tenistas reclamando que les pagaran igual que a los hombres en los torneos, y Nadal dijo que estaba de acuerdo, pero que jugaran el mismo número de sets. Quería el mismo dinero jugando 3 sets mientras los hombres juegan 5 en los gran slams.
Yo prefiero las damas.
Mi hija jugaba al ajedrez muy bien desde los 8 años. A los 12 dejó de interesarle. En su paleta de preeferencias eligió otra forma de divertirse. No tuvo nada que ver con hormonas y si con relaciones personales. En el club de ajedrez al que pertenecía mi familia hicimos amigos todos los miembros pero así como en la vejez los círculos se reducen en la juventud se expanden. Es cuestión de gustos, no de cromosomas.
"Las mujeres quieren lo cómodo, pero no piden igualdad en lo menos bonito y que les toca a los hombres"La tasa femenina en las Fuerzas Armadas del Reino de España ha pasado del 6% (2000) al 12% (2012). Y que yo sepa la carrera militar es de las más peligrosas —por ser carne de cañon— y desagradable —por su carácter represivo—.Pero si las mujeres no ingresan en masa en puestos de trabajo tradicionalmente masculinos no es por falta de interés ni por comodidad sino por todos los obstáculos sociales que se encuentran a nivel personal y también profesional (pruebas de acceso al cuerpo de bomberos, por ejemplo).
Diria hay algo en el caracter del ajedrecista de gran ensimismamiento, introversion, asocialidad por necesidad del juego planificacion , analisis, concentracion etc y es sabido por estadisticas que los hombres tiene un gran porcentaje de introversion, asperger, autismo, asocialidad... mas qu elas mujeres, las cuales relacionarse las motiva más.. no es de extrañar como dicen qu e llegados a la pubertdad, donde l apersonalidad se acentúa para la etapa adulta que los hombres se acentue su introversion y sigan en el juego al mas al nivel, lo cual requerira mas esas caracteristicas.... y los intereses de las mujeres tiendadn más a relacionarse.. las hermanas polgar fueron educadas en casa, condicionadas a no relacionarse mucho con lo cual acentuar su caracter introvertido, seguramente luego su ensimismamiento, concetracion, capacidad estrategica, analitica....
¿tan capacitadas o más?... jaja, qué necedad màs grande. Qué despropósito. Si un hombre dijera eso, sería acusado de machista horrible. Pues no, no es cierto, las mujeres juegan peor al ajedrez. Es un hecho contrastado. Aunque, muy bien dicho, la mejor de las mujeres al ajedrez le pega a un repaso al 99% de los hombres... Señoras feministas: si se pasan todo el dïa diciendo las cosas q las mujeres hacen mejor, admitan q hay cosas que, en una media hacen peor. Si no, apaguemos y vayámonos.
Excelente nota Un deporte o juego como el ajedrez no hace mas que anticiparnos la profunda discusión que se avecina : El papel esencial de la mujer en la sociedad y en la unidad familiar ¿Cuál tendrá mas peso? La mujer en la industria, en el comercio, en puestos ejecutivos, donde han demostrado una capacidad igual a la del hombre ó la mujer sosteniendo y arbitrando la unidad familiar, tarea que desarrolla perfectamente. Las dos cosas se excluyen mutuamente y por ahora el varón no da señales de ceder sus privilegios, pero se los van a cuestionar. Muy buena la optica de Leontxo "La mujer si quiere puede (jugar al ajedrez en un nivel semejante al hombre) pero muchas veces no quiere" Válida la opinión de Fernando MI de ajedrez "todavia no aparecen" Carlos San Juan Argentina
Pues a mi me parece que el argumento de que las mujeres son menos competitivas y en la adolescencia pierden el interes, es una chorrada. Si fuese asi no destacarian en nada y ocurriria lo mismo en todas las disciplinas. Por lo tanto habra que buscar otra causa. Yo sugiero: puede ser que se les de peor y que abandonen? Generalmente solemos dedicarnos a lo que se nos da bien y si somos buenos destacamos en ello. Jugar en equipos deportivos femeninos no se considera discriminatorio ni humillante. Aceptar una competición solo para mujeres en una disciplina en la que solo se usa el cerebro, parece mas dificil de llevar y a lo mejor eso lleva al abandono.
"Generalmente solemos dedicarnos a lo que se nos da bien".¿Quieres decir que las mujeres se dedican a cuidar de sus padres y madres en edad avanzada porque se les da bien? ¿Qué impide a los hombres poner una lavadora o planchar? ¿Acaso es necesario hacer un Máster en Astrofísica para cambiar los pañales a una madre? ¿Hay que estudiar Labores del Hogar para duchar a un padre?Creo que el argumento "mi mujer es la que plancha porque a mí no se me da bien" no me parece propio de un zángano, sino, más bien, de un vago, holgazán y privilegiado que no quiere perder su trono en casa. Los hombres machistas deben colaborar en casa, en todas las facetas del hogar, y no sólo jugar con los niños, sino también ducharlos, cambiarles los pañales, ayudarle con los deberes, hacerles de comer, etc.
Efectivamente, el feminismo es un privilegio de la "sociedad del confort", por esa razón nace tras la industrialización, cuando se habla de "oficinista" y "azafata", y luego de cualquier otro puesto de medio o alto nivel, porque ya existe en el mundo laboral. Porque la sociedad del confort no es un logro feminista sino al contrario, el feminismo es una emergencia de la sociedad del confort una vez que ésta existe y produce más comodidad saliendo a trabajar que quedarse trabajando en casa. Y porque para entonces la denominada "competencia laboral" ya es un asunto atractivo, sin verdadera competencia feroz (como en los viejos tiempos) sino con reivindicación y reclamo.Pero ahora, no implantar una igualdad a la fuerza equivale a robar algo. Hubo un momento en el que trabajar afuera pasó a ser más esperanzador y atractivo que quedarse a trabajar en una casa, y mira por donde, en tal momento el feminismo sale a la palestra, recordándonos que los géneros son iguales, sin restricción ni diferencia. ¿Cómo vamos a ser ahora sutiles en el asunto del ajedrez? Imposible. De haber diferencias netas nadie diría la verdad.Señor Rafael Figuereo, eso de que la mujer tiene una tarea "mayor", es peloteo. ¿Tiene algún sentido comparar? Siempre estamos con lo mismo, el miedo al tabú social, este terrible femichismo.Así que hoy en día se da a menudo el hecho de que se impone un 50% de mujeres en un consejo institucional (por ejemplo en un ayuntamiento) al tiempo que no se reinvindica un 50% de mujeres mineras, o agricultoras, o pescadoras de altura (en alta mar). Eso no entra en las disquisiciones, pues ¿quién quiere morir ahogad@ o embrutecerse en una mina?. Pero en el tenis se soliviantan reivindicaciones. Y en el ajedrez se matizan pormenores, y sobre el ajedrez se vuelcan opiniones de por qué los hechos no son los hechos sino una alteración de la realidad de fondo. ¡Cuánta mentira! Tal es la desbordante banalidad de este femichismo periodístico o político o callejero, que ahora se proclama por todas partes, tras haberse logrado la denominada sociedad del confort.Todo es una comedia, un cuento ideológico y una alternativa advenediza. La antropología calla mientras el político con su farsa de siempre promete "igualdad" a cambio de votos, reforzando el conflicto de géneros para aparecer él mismo como un salvador social. Y mientras tanto jamás podremos saber que hay de cierto en esto o en aquello otro. Sabemos, eso sí, diferenciar sexualmente a un hombre de una mujer, pero diferenciar enteramente lo uno de lo otro... ¿quién desea realmente esa parte de la verdad? Eso es un tabú, intocable, nadie se atreve a esa área de la crudeza.En definitiva, lo que desde la igualdad de oportunidades manifiesta no obstante una desigualdad de resultados, es que es desigual. Y si a partir de ahí se recomponen forzada y artificialmente los resultados (tal como en este artículo periodístico) es que aquella igualdad de oportunidades era una mentira siempre a favor de anteponer -justamente o no- al menos capacitado. La igualdad lisa y ciega es la tiranía de una desigualdad falaz y arrogada. Y tal verdad no es una cuestión de generos, sino absoluta y general.
...Y metí la pata en "demasSiado"...
Para Eric Vázquez Jaenada | 09/01/2014 21:37:42:Un gran porcentaje de los accidentes de trafico se dan en conductores que han consumido alcohol. Significa eso que los que no consumen alcohol no se estrellan o que quienes consumen alcohol se accidentan siempre?Pues eso.
Este otro señor (el del comentario de las 22:00:04), señor o señora, firma como yo "homo, sapiens sapiens" y habla en mi nombre por segunda vez y se hace pasar por mí confundiendoles a ustedes en lo referente a mis comentarios.Es deshonesto (o deshonesta) e innoble en su conducta haca el foro porque no hace una broma explícita sino que intenta figir y engañarles a ustedes.Finalmente resulta cómico, ya que en definitiva ustedes ya saben que no soy yo. Dicho lo cual, que cada uno elija pensar según su parecer.Un saludo a tod@s.
No sólo eso (lo que usted llama "mi doble personalidad", todavía sin retractarse de su comedia de textos, sino que aún por encima sigue burlándose del foro con esta otra calumnia que vierte tan injustificadamente sobre mí). Lo más extraño es que también me han eliminado un texto en el que contestaba muy claramente a Eric, les aseguro a tod@s que sin ninguna ofensa hacia nadie ni insulto ni nada parecido, pero con toda certeza y contundencia, a esas palabras tan llenas de poderío del don o doña Eric.En un foro respetable, creo yo, suelen dar una explicación del porqué se elimina una participación, de un forista al cual no obstante la dirección debiera estar, si no agradecida al menos si reconocida.No lo digo por mí especialmente, claro que no, sino por todos los participantes en general, pues no sólo el diario El Pais sino que además todos nosotros contribuimos al mantenimiento del aforo de este servicio.No estoy indignado ni cosa parecida por la eliminación inexplicable de mi texto (quizá debida a un fallo técnico, a saber), pero no me explico la conjunción de todo esto.
Pido disculpas de nuevo, no era mi intención insultar a todo el mundo y luego atribuir mis palabras a un supuesto usurpador. ¡Saludos desde Atapuerca!
Si te censuran es porque insultas.¡yfaltas al respeto!
Está claro que las mujeres están tan capacitadas o más que los hombres para el ajedrez, o menos.
Chapó para el comentario de homo, sapiens sapiens | 09/01/2014 18:46:53. Has tenido la testosterona de decir lo que la mayoría se cagan encima por afirmar. ¿donde está tu cueva? que me voy a vivir allí!
Tampoco nadie reivindica limpiar la m. de otros en WC de establecimientos públicos o en casas, por poner un ejemplo. En el S. XIX en las fábricas había mujeres, niñas.. (por ejemplo en telares insalubres y por ser tales eran peor pagadas. Y antes en el campo. El pensar que las mujeres no han trabajado dentro o/y fuera de casa es muy español y franquista.
La misma cosa sucede en el Bridge donde hay torneos femeninos , mixtos o libres y digo que si hay diferencia con las mujeres
En mi humilde opinión, de manera estadística, el popular dicho de que "el hombre no puede pensar en dos cosas a la vez", puede implicar simultáneamente una mayor capacidad social estadística de las mujeres, generando mejores abogadas o entrevistadoras, y una mayor capacidad de concentración de los hombres, generando un punto extra para aquellas competiciones que requieren concentración. Por supuesto es una apreciación subjetiva, pero podría ser suficiente para explicar una desviación de este tipo, especialmente si sólo miramos a la élite de un deporte, donde cualquier pequeña diferencia puede suponer la victoria.
Verás, somhi, ese texto es mío, ahora bien, aqui hay alguien empeñad@ en firmar con mi mismo alias y crear una bruma de confusión con respecto a mis posibles intervenciones, así que te resultará algo difícil distinguir y que podamos dialogar. Más bien imposible. En cualquier caso me alegra que alguien lo haya leído (entero) y que lo haya entendido sin la exigencia y malignidad y los perjuicios con los que el asunto suele tratarse y forzarse en la relación social más habitual.Por cierto que el homo, sapiens sapiens | 09/01/2014 21:38:18 | 10/01/2014 0:14:59 que responde tras tu intervención, es el que me suplanta, no soy yo.Dices bien en lo de la "cueva" pues en cierto modo hay que recomponer el modo de comunicarse, convivir, y en cierto aspecto hay que aislarse, así es, pero más bien, a mi entender, consolidar cierta capacidad para el criterio propio, sin volverse igualmente reactivo ni reaccionario ni contrario a nada, porque si no caes en lo mismo pero como su opuesto (machismo/femichismo). De todos modos te diré que tengo pareja y no tengo ni el más mínimo problema con el asunto femichista, ni ella con el machista, muy al contrario, ella no está "tocada" por el feo femichismo actual y sabe diferenciar perfectamente entre feminidad y falacia popular o política, toda esa carga de rabia contenida que está encarnada en tantas dinámicas de la reactividad manifestativa y reivindicativa de estos tiempos. Por otra parte tengo y he tenido numerosas amigas que no precisan de ser convencidas de todo esto, porque verás, desde mi limitada experiencia la mujer es la primera en darse cuenta de las falacias de otra mujer, claro está, cuando estas falacias se producen; y lo que es más curioso, la mujer cabal desprecia al varón femichista. La mujer entera admira y aprecia y anhela su encuentro con la virilidad, cómo no, algo que por el contrario se pretende "destruir" mediante el falso sinónimo de "machismo". Muy al contrario, "virilidad" y "machismo" son por completo diferentes, igual que "feminidad" y "femichismo". La feminidad también se aniquila por medio del "femichismo".Por eso una mujer inteligente, sensible, entera y honorable, no admite ser rescatada o regalada de manera improcedente, desmerecida, es decir, que se la trate como a un infante. Así que aquí, en esta cuestión, la mujer no es el problema, pues el femichismo está extendido en ámbitos muy diversos pero no entre la mujeres de manera absoluta, no, ni mucho menos. El problema son algunos hombres femichistas y algunas mujeres femichistas, pero sobre todo la clase política, la moda, los juzgados, los colectivos demagógicos e instigadores, los medios de comunicación, los mercados, etcétera. Enemistar a los géneros es un asunto diversamente rentable.El texto 09/01/2014 21:38:18 también es mío.Otro ejemplo, yo no sé si tú eres ella o él, no obstante no te hablo ni te hablaría diferente, me hallo absolutamente convencido, impregnado, del valor de la feminidad o de la virilidad. Me resulta muy grato poder relacionarme directamente con lo valioso y directo, del varón o de la mujer, con toda abertura, naturalidad y gracia. No necesito en absoluto ser lo que no soy ante ella o él, y ni ella ni él precisan ante mí ser campeones ajedrecistas o justificar por qué no lo son. ¡Menuda tontería! Recibe mi saludo.
A Soponides:Es curioso que consideres que el hecho de que a tu hija dejara de interesarle el ajedrez es una cuestión de gustos, y no de cromosomas, hormonas o relaciones personales. Corro el riesgo de hablar sin conocer el caso en concreto, y por ello puedo meter la pata hasta el fondo, pero me gustaría aclarar que, así, tal y como lo has explicado, parece que --en contra de lo que afirmas-- sí que es un asunto de cromosomas y hormonas.Estamos (mal)acostumbrados a pensar que "genético" significa imposible de corregir sin recurrir a la "ingeniería genética" o a avanzadas técnicas médicas, que significa también "completamente determinado" y que es algo independiente del medio en que se desarrolle la persona (o el ser vivo) que porta esos genes. Como Richard Dawkins ha explicado ampliamente (por ejemplo en "El gen egoísta" o en "El fenotipo extendido"), esta interpretación está bastante lejos de ser adecuada.Lo genético se manifiesta directamente a nivel de la química celular, de los productos que forman parte de la célula. Pero esto tiene consecuencias amplísimas, y no está para nada exento de influencias externas (y con "influencias externas" quiero decir cualquier cosa fuera de la propia molécula de ADN, desde otras moléculas de ADN hasta la radiación que existe en el exterior, pasando también --y esto suele soslayarse-- por el útero materno durante la gestación o las propias células del cuerpo). El hecho de que a las mujeres les llegue una cierta edad en la que dejan de interesarles ciertas cosas y les empiezan a interesar otras es muy significativo, máxime cuando ese cambio de gustos coincide con otros signos más visibles y objetivos dentro del cuerpo de la mujer que sí sabemos que se deben a cambios hormonales. ¿No será entonces que, las mismas hormonas que producen cambios en el cuerpo, actúan también sobre el cerebro, que no es otra cosa que una parte del cuerpo?Un saludo.
O sea a ver si lo he entendido. No hay diferencia alguna entre hombres y mujeres en cuanto al talento necesario para ello pero y digo pero, hacemos competiciones "solo" para ellas no sea que no esté tan claro que la igualdad de talentos sea la misma y realmente exista alguna diferencia que diferencia y valga la redundancia, la capacidad para ejercer el noble arte. Mucha ignorancia veo yo pero no tanta como hipocresía. A pasarlo bien.
Igualdad, igualdad, igualdad. Hasta los mismísimos de siempre lo mismo. Enteraros de una vez por siempre, NO SOMOS IGUALES!!!! para bien o para mal, os guste o no!
Que hay diferencias biológicas entre hombre y mujer me parece algo que no es preciso discutir. Pero nada más. No creo que tales diferencias afecten, de modo radical, a las aptitudes ni a la inteligencia ni a la capacidad para ninguna cosa. Todo es producto de la educación recibida y de las tendencias sociales del momento. Una mujer puede valer para cualquier actividad que practique un hombre y viceversa. Todo está en las oportunidades que se les den a cada cual. ¿Que hay pocas mujeres en el "top" del ajedrez? Porque hay menos que juegan, porque no se las ha animado a que lo hagan, porque se considera que es "juego de hombres", porque... y así hasta el infinito. Y no ya en el ajedrez, sino en muchos deportes y actividades diversas que "no estaban bien vistas" para las mujeres. Vayamos al polo opuesto. ¿Son mejores las mujeres que los hombres para la danza? Pensemos el mismo argumento: ¿cuántos niños se inscriben en clases de ballet? ¿Por qué? Porque los padres (padres y madres) no "ven bien" eso para sus hijos y sí para sus hijas. Por tanto, todo es cuestión de mentalidad y de cultura. Pero los tiempos cambian. Y, espero no equivocarme, casi siempre para bien. Lo demás son ganas de marear la perdiz, tanto por parte de las feministas y de los machistas (o de los feministas y de las machistas, que también los hay y más de lo que creemos).