EDITORIAL

Una tarea urgente

La justicia y los políticos catalanes deben atajar la creciente mancha de la corrupción

A los pocos días de haber sufrido un descalabro electoral, la imagen pública del PSC se ha visto sacudida por la aparición de un caso de corrupción urbanística en la ciudad de Sabadell, que ha provocado 12 detenciones y la imputación de 26 personas, entre ellas el alcalde de la ciudad y secretario de Política Municipal del partido, Manuel Bustos. En concreto, se investiga la existencia de una trama organizada para cobrar comisiones por la adjudicación de obras públicas. Según la Fiscalía Anticorrupción, la trama podría haber exigido a las empresas un pago de 120.000 euros para poder participar en los concursos y luego, una comisión de entre el 3% y el 4% del importe de las obras. Entre los imputados figuran familiares del alcalde, otros cargos socialistas y un ex concejal del PP.

La irrupción en la escena política catalana de este nuevo episodio de corrupción urbanística debería poner en alerta a la sociedad sobre un fenómeno demasiado generalizado. La sospecha de que se están cobrando comisiones por la adjudicación de obras públicas ha planeado sobre la política catalana desde que el entonces presidente Pasqual Maragall, en un rifirrafe parlamentario con Artur Mas, dio a entender que CiU cobraba mordidas del 3%. Aquella acusación quedó en agua de borrajas, pero desde entonces se han sucedido los casos que han llegado a los juzgados. Entre ellos destacan, por su gravedad, el caso Pretoria y el caso Palau, que implican a cargos y dirigentes de ambos partidos. El del Palau de la Música se inició como un asunto de desfalco por parte de su presidente, pero ha tenido como derivada un caso de financiación irregular de Convergència mediante el cobro de comisiones. La exasperante lentitud con que opera la justicia hace que estos casos se eternicen en los juzgados y, ante la aparición de nuevos escándalos sin haberse resuelto los anteriores, la ciudadanía se desmoraliza y tiene la impresión de nadie es capaz de atajar la corrupción.

El cobro de comisiones no solo atenta contra la moralidad pública. Tiene también efectos devastadores sobre la confianza en los gobernantes y sobre la calidad de la gestión pública. Los partidos que practican mordidas están en posición de ventaja sobre aquellos que actúan con honestidad, y siempre que hay financiación irregular, puede haber también enriquecimiento ilícito de las personas involucradas. Las mordidas corrompen el sistema de adjudicación de obras y servicios pues, cuando median procedimientos corruptos, quienes acaban adjudicándose las obras no son muchas veces los que más méritos tienen, sino quienes carecen de escrúpulos y suplen la falta de capacitación con dádivas y comisiones. Una vez que la corrupción se instala, tiende a perpetuarse. Se consolida así un sistema injusto, ineficiente, que supone un enorme sobrecoste que acaban pagando los ciudadanos. La justicia debe esclarecer estos casos, pero atajar la corrupción debería ser el primer punto de una agenda de regeneración de la política que resulta inaplazable.

 

Otras noticias

Últimas noticias

Ver todo el día

Los estudiantes revientan el claustro de la UCA por las tarjetas

“¡Que salgan los corruptos de la Universidad!”, corean los alumnos

Teresa Romero: “Me conformaría con que pidiese perdón”

Javier Rodríguez Rodríguez no se ha presentado al acto de conciliación en el juzgado

Isabel dos Santos retira la OPA sobre Portugal Telecom

La CMVM le obligaba a subir el precio para comprar la sociedad PT SGPS, que detenta el 26% de la operadora brasileña OI

Lamarca pide permiso de trabajo y residencia para los inmigrantes

EFE

El defensor del pueblo vasco reclama una modificación en la legislación

IMPRESCINDIBLES

LA CUARTA PÁGINA

Trenes llenos de psiquiatras

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Cómo hemos llegado a ese punto en el que la realización del proyecto de un Gobierno pueda conducir a la ruina de Cataluña y probablemente también de toda España?

la cuarta página

Tres problemas de la Universidad

La deficiente formación primaria y secundaria, los criterios endogámicos de selección del profesorado y la perversión de la autonomía y la democracia internas determinan el pésimo rumbo de la enseñanza superior

LA CUARTA PÁGINA

Que la generación Erasmus defienda a Europa

La UE afronta la crisis más profunda de su historia y nunca como ahora había existido tanto pesimismo sobre su futuro entre sus más ardientes partidarios. Necesita con urgencia la voz de quienes han crecido con ella

PIEDRA DE TOOUE

La era de los impostores

La ficción ha sustituido a la realidad en el mundo que vivimos y los mediocres personajes del mundo real no nos interesan. Los fabuladores, sí, como ‘el pequeño Nicolás’ o Enric Marco

El declive de los Estados nacionales

Nuestra clase política vive envuelta en querellas y ajena a los cambios globales

Europa debe reconocer a Palestina

El reconocimiento sirve para ejercer un derecho y no un privilegio

La dependencia

La gestión de nuestros recursos genera una cultura de autorresponsabilidad

La era del carbón toca a su fin

China, EE UU y la UE están enviando una señal poderosa para reducir las emisiones

El dueño de la pocilga

Condenar al Parlamento es un viejo hábito que lleva siglos en España

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana