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El Supremo ratifica la expulsión de la juez que tuvo preso 455 días a un inocente

El Tribunal Superior de Andalucía la condenó a un año de suspensión y pagar una indemnización de 103.000 euros

El Tribunal Supremo ha confirmado hoy el acuerdo del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) de expulsar de la carrera judicial a la que fuera juez de Motril (Granada) Adelina Entrena, quien olvidó ordenar la libertad de tres presos, porque considera que no fue por un simple descuido, sino por desidia. El alto tribunal desestima el recurso de Entrena contra la decisión del órgano de gobierno de los jueces.

El 28 de noviembre de 2007 el Consejo acordó la separación de la carrera judicial de la juez de Motril al entender que concurrían cuatro infracciones disciplinarias muy graves de desatención de competencias judiciales "de una manera grave y reiterada". La juez alegó en su momento sobrecarga de trabajo. En julio de 2009, el Supremo rebajó la indemnización de 103.000 euros a 43.000.

El Consejo acordó la separación de la carrera de Entrena por su actuación respecto a dos condenados, uno por maltrato familiar -D. A. S.- y otro por quebrantamiento de condena -E. A. I.-, que estuvieron más tiempo de las penas que les fueron impuestas por la juez, en concreto unos treinta días cada uno.

En el caso de otro preso, José Campoy, quien pasó más de un año en la cárcel indebidamente, se actuó por la vía penal, lo que motivó que Adelina Entrena fuera juzgada y condenada a un año de suspensión por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, pena que fue confirmada por el Supremo.

La Sala de lo Civil y Penal del TSJA destacó "su actitud de dejadez" y cómo "la organización de las labores judiciales no estaba siendo adecuada y ello derivó en una consecuencia nefasta". Entrena fue condenada como autora de un delito contra la libertad individual, mediando imprudencia grave.

Campoy fue detenido en noviembre de 2005 para que acudiera a un juicio por un tirón (robo con violencia) cometido dos años antes. Mientras, la juez Adelina Entrena se incorporó semanas después tras una baja por depresión, y celebró el juicio oral contra Campoy. La magistrada dictó en enero la sentencia absolutoria, pero nadie notificó a la prisión que el recluso debía ser liberado.

"La juez acusada, [actuó] sin cerciorarse ni comprobar cuál era la situación personal, con absoluta desatención de las obligaciones inherentes a su cargo (...) Nada se acordó por la acusada para la inmediata puesta en libertad de José Campoy", denuncia la sentencia. A Campoy, que no sabe leer y es politoxicómano, le fue notificada la sentencia pero éste no reclamó su libertad.

Tanto el abogado de oficio, como el fiscal y la secretaria judicial no se percataron de que Campoy seguía en prisión, hasta que 15 meses después un funcionario de prisiones se dio cuenta del grave error.