Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Madrid tiene su Obama (de Puerto Rico)

Los dobles del candidato y de Palin se pasean por el Círculo de Bellas Artes.- En la fiesta demócrata se escuchan cánticos del tipo "Obama, Obama, Obama es cojonudo, como Obama no hay ninguno"

22.50: Fiesta de los demócratas en España para la gran noche electoral de EE UU. Se han citado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid para seguir los resultados. En la puerta de la calle de Alcalá se ha habilitado la recogida de tickets reservados (a 20 euros si no se ha hecho con suficiente antelación). Los globos de colores recuerdan las imágenes de los mítines de campaña.

Abundan los periodistas tomando posiciones. Se momento, junto con los organizadores, son los únicos que pueden entrar. La cafetería de la primera planta se ha vaciado completamente para acoger a los más tranquilos de los seguidores demócratas, con una gran mesa y sillones al final de la sala, donde se agolpa la prensa. Si todo va bien, la terraza será el lugar para la celebración de la victoria de Barak Obama. No se ha habilitado guardarropa pero los precios de las copas están visibles en todas las columnas de la cafetería. Sólo en la primera planta hay tres barras y una tienda con merchandising electoral: camisetas, chapas y carteles.

El gran hall se ha habilitado la recepción y un escenario para amenizar la espera. A partir de las 11.00 habrá country. Después de las doce, primeros recuentos, emoción, nervios... Por aquí dicen que desde el año 32 no ganan los demócratas en Indiana. Si gana, sería una señal de victoria inequívoca. Mucho que contar aún.

23.30: Colas y más colas. La entrada está costando mucho, tanto a los que pasan por taquilla como a los que tomaron la precaución de hacerse con ellas antes. Hay un tapón en la recepción, aunque como la noche se presenta feliz, reina el buen ambiente. La cola para entrar da la vuelta a la manzana. Hace frío, según entran todos van a la barra, habrá que buscar manera de entrar en calor. La organización se esmera. Los invitados VIP llevan una pulserita de color azul.

12.30: Se les ha ido de las manos. Problemas de organización hacen que el acto se haya desbordado por completo. Muchas personas se están quedando en las puertas con su entrada en la mano, no les dejan pasar, la cola es más y más larga... La prensa se queja de que no puede entrar a la zona Vip, por donde pulula mucho político del PSOE y algún que otro empresario: Jesús Caldera, Luis Salvador, Lourdes Muñoz Santamaría, Nicolás Sartorius, Martín Varsavsky...

1.30: El Círculo de Bellas Artes está lleno de jóvenes. Van hacia la terraza, mientras que los de más edad están en la primera planta; en el café. Los privilegiados siguen en la zona VIP, a la que no se ha permitido entrar a gente como el actor Juan Diego. Colas ante esa zona, en la tercera planta y algo de polémica. Poco a poco, los ánimos se templan tras el enfado inicial al no poder entrar muchos obamitas españoles que tenían entrada comprada, pero el aforo estaba completo. ¿Dónde se quejarán después? Ambientazo en la terraza y algo de desasiego que se tapa con un trago largo. Florida es de Obama, pero Indiana está con McCain. Todo están deseando que el escrutinio llegue a la otra costa.

2.30: Pensilvania para Obama. Se desborda la alegría al saber que este Estado es demócrata. El ambiente es cada vez más festivo. La primera planta empieza a tener huecos. La cuarta es ahora la planta en la que la gente comienza a celebrarlo. Para dar "salsa a la noche" los dobles de Barack Obama y Sarah Palin se están paseando por la fiesta. Todo el mundo quiere fotos con ellos. Es sorprendente el parecido del que emula a Barack Obama. El clon de Obama está siendo la sensación. Todos quieren una foto con él. Madrid tiene su Obama pero es de Puerto Rico.

3.00: Se cierran los colegios. Cuenta atrás en voz alta. Gritos y golpes por encontrar un lugar con pantalla. Los datos cuentan mucho en la próxima hora. Intentan hacer entrega de un diseño de Eduardo Scala mediante su editor Rafa García Contreras, pero es imposible. Lo dejan para más adelante. Alana Moceri es una de las personas más demandadas en la noche y quiere hacer un acto acorde a las circunstancias para la entrega del presente.

3.10: Cánticos adaptados. El entusiasmo por el candidato demócrata no tiene fronteras. Además de gran parte de la colonia estadounidense, están también muchísimos españoles. Mientras gotean resultados, sondeos y estados, se adaptan cánticos de patio de colegio a las circunstancia. Suena realmente naïf escuchar: "Obama, Obama, Obama es cojonudo, como Obama no hay ninguno". Tratan de encajar así que McCain se quede con Alabama.

4.02: Paciencia, mucha paciencia. Se esperan más datos. El que quiere celebrar, celebra. El que quiere ver qué pasa, sigue bajo una pantalla, con paciencia, para esperar más datos y saber. Emoción contenida, ganas de celebrar, pero todavía sin tener nada seguro. Demasiadas malas experiencias previas: Al Gore y John Kerry. Cada hora en punto, hacen cuenta atrás, aplauden y chillan mientras CNN aporta nuevos datos. En el gran salón ya da todo un poco igual. Un imitador de The Boss canta y ameniza sin parar. Pase lo que pase, prometieron que esto sería una fiesta, ¿no?

4.24: Texas para McCain, pero no se inmutan, se lo esperaban. Lo que sí ilusiona es que Colorado se vuelva azul. Cuando más interés y más cerca está la victoria, menos gente hay. Quedan muchos huecos, se van en orden, serenos, con sonrisa y la mayoría con un cartel a modo de recuerdo.

5.00: La euforia se desata entre los seguidores demócratas con el anuncio de la histórica victoria de Obama a través de las pantallas instaladas en el Círculo. Gritos, abrazos e incluso lágrimas. Emociones a flor de piel en una noche para el recuerdo.