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PROTAGONISTAS

Ánimo, Soraya

Voy a meterme en uno de esos jardines tropicales en los que sabes cómo entras pero no cómo sales. Aunque me escupan mis congéneres, que para eso vengo con el neopreno puesto. Defiendo a muerte que Soraya haya decidido currar recién parida exactamente igual que mato por el derecho de todas las madres trabajadoras a agotar las 16 semanas de baja, la lactancia, las vacaciones, los moscosos y todo lo que puedan arañarle al sistema y a su empresa, ya lo he dicho. Pero me temo que estoy en minoría.

He dejado caer el tema en la cantina del curro y se ha liado un pollo al chilindrón que ríete tú del del menú del día. Ellos no se han mojado mucho, unos porque ni les va ni les viene y otros para que no les llamen machistas. Pero ellas me han saltado a la yugular hasta el punto de que una intimísima me ha mandado a tomar por donde yo te diga, fina que es ella. Por no hablar de las flores que le ha echado a Soraya. Que se ha cargado décadas de lucha feminista por la conciliación. Que cada una hace lo que quiere, pero ella no debe porque es política y tiene que dar ejemplo. Resumiendo, que es una trepa que antepone su carrera a estar con su hijo. Cuando Sarkozy dejó plantadas a Bruni y a su niña recién nacida para tramar con Merkel el ultimátum a Papandreu no se le calentó tanto la boca.

Parece que para algunas lo de nosotras parimos, nosotras decidimos caduca en cuanto echas el cachorro al mundo. Pues claro que lo de Soraya es ambición pura y dura, y lo de ellos qué es, ¿sentido de Estado? Cuando les oigo a algunos decir que la pobre se sacrifica por el euro y por España me da la risa. Sobre todo porque son los mismos que pusieron a parir a la ministra Chacón cuando pasó revista a las tropas preñada de ocho meses. Me dicen en Génova que Soraya es una adicta al trabajo que lleva 15 años deslomándose 15 horas al día para llegar a La Moncloa. Como para perderse ahora el traspaso de poderes. Si le ha pillado el parto por medio, es su problema, ella sabrá la sangre, los sudores y las lágrimas que le cuesta. Aunque tenga una salus bregando con el nene las 24 horas como buena pija, quien le da teta cada tres horas es ella. Y luego está el papá de la criatura, ¿o es que con él no va la cosa? Que su marido se ha cogido la baja para cuidar del bebé, gracias, le soltó la mamá al mismísimo Jáuregui cuando le preguntó cómo se las apañaba, eso es tapar bocas.

Soraya está como una moto, eso es cierto. Entre la oxitocina del puerperio y la adrenalina de la victoria, debe de estar atacada desde que se levanta, eso si pega ojo entre toma y toma. Tampoco me da pena, cada una elige sus yugos. Una compañera mía estuvo sacándose leche dos veces al día en el aseo del curro con un ordeñador eléctrico hasta que su niña casi se le lleva un pezón de un mordisco: Solete, tú sí que eres una heroína moderna. De acuerdo que no es lo mismo incorporarse a un despacho y a un cochazo con chófer que a una caja del Dia. Ni que todas pueden pagarse una nurse. Pero de lo que se trata es de poder escoger sin presiones, ni siquiera las propias, no de tener que hacer nada por narices. Soraya: yo no lo haría ni loca, pero reconozco que tienes dos ovarios y un útero, aunque todavía no hayan vuelto a su sitio.

PORTERA DE DÍA

Luz Sánchez-Mellado

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de noviembre de 2011