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Reportaje:

La doble misión de Oltra

Augusto César Lendoiro busca con un nuevo técnico devolver al Deportivo a Primera División y entroncar con el estilo pelotero del club coruñés

Quienes esperaran divisar a un presidente del Deportivo hundido y agobiado por el descenso de categoría y la delicada tesitura económica del club tendrán que esperar a mayores batacazos. Augusto César Lendoiro, el mismo hombre que se limpiaba las lágrimas hace nueve días en el palco de Riazor, muestra por ahora su cara más retranquera, para unos displicente, para otros divertida. A los 66 años, cuando otros emprenden la retirada, Lendoiro se fija una misión inmediata: devolver al Deportivo a Primera División. Y para ello acaba de contratar un nuevo entrenador. José Luis Oltra se presentó ayer en A Coruña.

Había cerrado el sábado casi a medianoche un acuerdo por una temporada prorrogable en caso de ascenso con el club blanquiazul, una oportunidad que surgió cuando estudiaba una oferta para emigrar a Grecia. Lendoiro, que hoy tiene una cita en la sede madrileña de la Liga de Fútbol Profesional para fijar entre otros aspectos la cuantía del seguro de descenso, se disculpó ante él por hacerle viajar a Galicia un domingo. "Hubiera venido nadando", le aclaró el técnico.

Al margen de los resultados, gasta fama de tener buen gusto futbolístico

"Me gusta que mis equipos lleven el peso del partido", dice el valenciano

"El fútbol gallego del norte es diferente al del sur. Aquí gusta la calidad"

Parten con el mejor presupuesto de la categoría, un 20% inferior al pasado

Valenciano, de 42 años, Oltra llega con su ayudante Chema Sanz y reincorpora como preparador físico a José Ángel Franganillo, deportivista desde hace 25 años y que desde la marcha de Javier Irureta había asumido otro tipo de funciones. Su último destino fue Almería, al que llegó a finales de noviembre y del que salió en abril, con el equipo enfilado hacia el descenso.

Antes hizo con el Tenerife un viaje de ida y vuelta por la máxima categoría, tuvo un efímero paso por el Levante y dejó poso en Ciudad de Murcia y Castellón, donde se quedó a un paso de ascender de categoría. Pero, al margen de los resultados, gasta fama de tener un buen gusto futbolístico y Lendoiro quiere enfilar al equipo por ese sendero.

Sostiene el dirigente deportivista que Riazor demanda un estilo que entronca con la historia. "El fútbol gallego del norte es diferente al del sur. Aquí gusta el fútbol de calidad y no es casualidad que del Deportivo hayan salido hombres como Luis Suárez, Amancio, Pellicer, Jaime Blanco o Veloso", enumera en una relación en la que, sin duda, Fran tendría espacio preferente, más allá de las rencillas personales.

Lendoiro quiere ganar y disfrutar, aprovechar lo que denomina "ola buena" para que el sentimiento generado por el descenso sirva para volver a llenar Riazor, aunque sea en Segunda División. Y ha encontrado un oráculo en Juan Carlos Valerón, que aun estando en activo, ya ejerce de asesor, labor para la que tiene un contrato que le vincula todavía cuatro años más con el club. "Es un hombre con el que hay que hablar", asume el presidente.

Oltra, que alcanzó fama en el balompié regional de su tierra por ser un futbolista de buena zurda y maneras exquisitas, llega con el visto bueno y las referencias que ha podido recabar el mediapunta canario. "Encaja en la línea que tenemos los deportivistas sobre el fútbol", sugiere Lendoiro, que traslada al técnico una doble responsabilidad porque hay que conseguir el objetivo del ascenso, pero también importa lograrlo con una cierta estética.

"Es importante saber cuál es la idiosincrasia de los sitios en los que trabajas y me lo he pasado muy bien hablando de fútbol con el presidente. Me gusta que mis equipos lleven el peso del partido, que sean protagonistas, valientes y atrevidos", anticipa. Pero también advierte. "Todo dependerá de los futbolistas que tengamos". Quizás Lotina penó en ese sentido por los recortes económicos, que seguirán, pero no impedirán que el Deportivo parta en Segunda con el mayor presupuesto de la categoría, apenas un 20% inferior al de la campaña recién finalizada.

Será el equipo que habrá que batir, pero aún sin secar la tinta de su firma en el contrato con el club, Oltra anticipa penurias. "Estamos ante una competición larga. De los jugadores ya nos encargaremos nosotros, pero me preocupa el entorno. Hay que saber que la Segunda División no es un paseo militar", explica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de mayo de 2011