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Reportaje:

Se va un hospital público, llega uno privado

La Consejería de Sanidad renuncia a hacer un nuevo centro en Campanar - A 2,5 kilómetros, junto al Palacio de Congresos, la empresa Imed Hospitales levantará uno de 200 camas

No habrá un hospital público en Campanar para cubrir el hueco que dejará La Fe tras su traslado al barrio de Malilla. En contra de los planes iniciales, la Consejería de Sanidad ya no tiene previsto poner en marcha un nuevo centro para que la población más próxima a la antigua ciudad sanitaria de Valencia no tenga que acudir a la otra punta de la ciudad para recibir atención hospitalaria.

Este vacío lo cubrirá la empresa Imed Hospitales, que construirá un hospital privado de 200 camas y 15 quirófanos en Burjassot, muy cerca del Palacio de Congresos diseñado por Norman Foster. El centro es de un tamaño similar al que Sanidad pensaba construir en Campanar. Aunque sus impulsores indican que su propósito no es el de servir de apoyo a la consejería y concertar servicios, tampoco rechazan que pueda suceder en el futuro. "No descarto llegar a acuerdos con la pública, aunque, en principio, nuestro objetivo es la sanidad privada", comenta Ángel Gómez, consejero delegado de Imed Hospitales.

Hasta los presupuestos de este año, Sanidad ha reservado siempre una partida en el apartado de construcción de centros hospitalarios para el hospital de Campanar. No era mucho dinero (100.000 euros este año, 200.000 el pasado), pero reflejaba el deseo de la consejería de construir este centro. El hospital estaba incluido en el plan Construyendo Salud 2005-2008, e incluso el consejero de Sanidad, Manuel Cervera, llegó a aludir en junio de 2008, en una entrevista publicada por EL PAÍS, a la posibilidad de que este nuevo centro de Campanar, de unas 200 camas, pudiera ser gestionado por una empresa privada dentro del denominado modelo Alzira.

Sin embargo, estos planes se han alterado. Para ello hay varios argumentos, según el secretario autonómico de la consejería, Luis Rosado. Por un lado, señala el número dos de Sanidad, está la puesta en marcha del nuevo hospital de Manises, que le ha restado pacientes a La Fe. Además, Rosado añade el efecto que tendrán el futuro hospital de Llíria, la ampliación del hospital Arnau de Vilanova en Valencia e incluso la futura ampliación del Clínico o el Militar, que "en 2011 alcanzará su rendimiento máximo". Por todo ello, "a día de hoy no hay necesidad de nuevas camas de agudos" en el noroeste de la ciudad, que se considera bien cubierto. "Cualquier ciudadano puede ser hospitalizado en un centro cercano", asegura. Cuestión distinta, apunta, son las urgencias, "que necesitan un tiempo de respuesta más corto, por lo que en Campanar se seguirá ofreciendo atención de este tipo".

Sin embargo, buena parte de estos planes ya se conocían cuando, hasta al menos hace un año, el hospital de Campanar aún figuraba entre los planes de Sanidad. ¿Ha influido en la decisión la falta de fondos que sufre la Hacienda valenciana? "No tiene nada que ver. Es una cuestión puramente estratégica", comenta Rosado. "A corto plazo, la situación está resuelta: otra cosa es cómo evolucione el mapa demográfico de la ciudad o si la zona norte sigue creciendo", añade.

De momento, Imed Hospitales ya ha tomado posiciones con la decisión de levantar un hospital en Burjassot. "La zona es muy interesante, con fácil acceso desde la pista de Ademuz, que es la entrada natural a Valencia de mucha población", comenta Ángel Gómez. Y hay que sumar a los propios vecinos de la ciudad. "Primero miramos un solar al lado del casino, en la avenida de las Cortes Valencianas, pero finalmente nos decidimos por este edificio" en la zona de Burjassot, indica.

Gómez insiste en que este proyecto está orientado hacia el mercado privado: "Nos reunimos con diferentes aseguradoras y vimos que había una oportunidad de negocio". Su intención es abrirse un hueco entre el resto de hospitales privados de la ciudad (Quirón, 9 d'Octubre, El Consuelo o La Salud). "No digo que no hagamos algo para el sector público, como pueden hacer otros grupos privados, como el concierto de servicios o el plan de choque, pero sería una actividad residual, al margen del objetivo principal que es el sector privado", explica.

A finales de 2008, Bancaja entró en esta empresa al hacerse con un 31,6% de las acciones. Ello supuso la entrada de Alberto de Rosa (responsable de Ribera Salud y principal impulsor del modelo Alzira) en el consejo de administración de este grupo hospitalario.

En Campanar -una parcela propiedad del Consell- quedará un hospital de 200 camas para pacientes de larga estancia, además de un servicio de urgencias. Hasta que no finalice el traslado a Malilla, Sanidad no analizará la utilidad que dará a este extenso solar de uso sanitario.

Centro de Burjassot

- Acuerdo entre el Grupo NAU (propietario del edificio) e Imed Hospitales, que gestionará el centro. Ambas compañías están participadas por Bancaja.

- La inversión total del proyecto es de 75 millones de euros. Las obras comenzarán en enero y tardarán 20 meses.

- De las dos torres que integran el hospital privado, una se destinará a actividad hospitalaria y otra a consultas.

- El centro tendrá 200 camas, una UCI de 12 camas y 15 quirófanos. También contará con UCI pediátrica, radioterapia oncológica, diagnóstico por imagen, urgencias y 90 consultas externas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de enero de 2011

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