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Entrevista:OSAMU MOTOJIMA | Director general del reactor internacional ITER

"La fusión ha dejado de ser un sueño"

"La fusión nuclear ha dejado de ser un sueño y se ha convertido en un objetivo realista", afirma con énfasis Osamu Motojima. Es físico experimental, con una larga trayectoria de investigación en la fusión nuclear controlada con fines pacíficos, y de dirección al más alto nivel de instituciones y proyectos en su Japón natal. Es también el nuevo director general de ITER, el reactor experimental internacional de fusión por confinamiento magnético, puesto en marcha hace unos años por la UE, EE UU, Rusia, Japón, Corea del Sur, India y China, y ya en construcción en Cadarache (Francia). El objetivo es hacer realidad una solución energética que se viene fraguando desde hace más de medio siglo y que consiste en producir electricidad imitando las reacciones que se producen en las estrellas y que las hacen brillar, es decir, fusionando átomos de hidrógeno, lo que genera energía.

"Seguro que una inteligencia extraterrestre usa esta tecnología"

El reactor experimental empezará a funcionar en 2019

Motojima, a punto de cumplir 62 años, está tan convencido de que es una solución obvia de un mundo tecnológico desarrollado que dice que la búsqueda de su firma -neutrinos generados con una emisión pautada de encendido/apagado propia de un reactor de fusión artificial- sería una vía idónea de buscar civilizaciones en el universo, porque "seguro que una inteligencia extraterrestre utiliza esta tecnología", afirma.

El prestigioso físico japonés se hizo cargo de la dirección de ITER este verano, cuando se zanjó la más difícil crisis que ha sufrido la organización desde que arrancó. Un replanteamiento presupuestario desveló que el coste del reactor experimental iba a costar 10.000 millones de euros, en torno a un 40% más de lo previsto y no todos estaban dispuestos a gastar más. Finalmente, los socios aprobaron la financiación y Motojima, que visitó España recientemente, quiso expresamente agradecer al Ministerio de Ciencia e Innovación su gestión -durante la presidencia española de la UE- para superar el difícil escollo. A la vez, los socios eligieron a este científico experto reconocido internacionalmente para sustituir en el cargo a su compatriota Kaname Ikeda, de corte más político.

"Llevo más de 35 años trabajando en fusión y le aseguro que durante ese tiempo ha avanzado muchísimo", dice Motojima. "Los parámetros más importantes para la fusión son la densidad del plasma en el reactor, su temperatura (150 millones de grados centígrados, superior a la del Sol) y el tiempo que se mantiene caliente. Pues bien, en medio siglo de investigación hemos mejorado esos parámetros en un millón de veces. Ahora podemos afirmar que la fusión no es un sueño, sino una realidad alcanzable y se avanza muy rápidamente".

El objetivo concreto de ITER, explica, es generar (en un reactor de tipo tokamak con confinamiento magnético) 500 megavatios de energía introduciendo sólo 50 en la máquina, es decir, obtener 10 veces más de lo que se necesita para provocar la reacción de fusión nuclear. El reactor debe empezar a funcionar en 2019.

¿Por qué es tan difícil imitar a las estrellas? Pasó una década desde que EE UU anunció la llegada del hombre a la Luna hasta que se consiguió; sin embargo la fusión lleva 50 años sobre el tapete y siempre falta más tiempo. "Desde luego ir la Luna fue algo muy difícil y un gran avance" responde Motojima, y repasa el largo camino de esta investigación que parece nunca llegar a destino. "El uso pacífico de la fusión arrancó en 1958, en una conferencia celebrada en Ginebra, porque antes era un programa militar clasificado. Empezó con instalaciones pequeñas y no se podía predecir correctamente cuánto tiempo haría falta para lograrlo. Efectivamente, ha tardado mucho tiempo pero hoy en día tenemos suficiente experiencia y las soluciones técnicas necesarias. El sueño de la fusión ya es una realidad".

En cuanto a los problemas recientes del presupuesto de ITER, el director explica que las estimaciones iniciales del dinero necesario se hicieron hace casi 10 años, cuando aún no se había completado el diseño del reactor, y luego se ha visto que hacía falta más inversión para afrontar, por ejemplo, todas las cuestiones de seguridad, control de calidad y ensayos. "Ahora el diseño está listo, el presupuesto es realista y uno de mis cometidos es contener el coste", dice.

La energía es uno de los mayores problemas actuales y nadie piensa que habrá una solución mágica, sino una combinación de fuentes energéticas. "La fusión tendrá una parte importante en esa combinación de fuentes de energía", señala el director de ITER. "Tiene varias ventajas y puede producir cantidades enormes de energía: el combustible es el deuterio que se extrae del agua, así que es ilimitado. El otro componente, el tritio, es radiactivo, pero de baja actividad, no como el uranio, así que no plantea problemas medioambientales graves".

Ante el futuro, cuando ITER haya demostrado la viabilidad de esta tecnología, Motojima concibe un sistema descentralizado de plantas pequeñas, del nivel de 500 megavatios, así que un país como España tendría varias. "Combinar la fusión con otras tecnologías, como redes eléctricas superconductoras para la distribución eléctrica a grandes distancias, será muy eficaz", añade. La producción comercial de energía con reactores basados en la experiencia que se adquiera en ITER se verá dentro de 20 o 30 años, dice.

España, el tercer país por contratos

La construcción del reactor experimental ITER y sus instalaciones satélite sigue a toda marcha en Cadarache (Francia) y los contratos de los elementos esenciales de la gran máquina se han adjudicado a las empresas o grupos que los fabricarán. La cámara de vacío del reactor se adjudicó hace unos días al consorcio europeo liderado por tres firmas italianas (Ansaldo Nucleare, Mangiarotti y Walter Tosto), y "es un elemento clave para cumplir el calendario previsto de inicio de las operaciones en 2019", explica desde Cadarache el español Carlos Alejaldre, director general adjunto de seguridad nuclear de ITER. La cámara está formada por nueve elementos y de siete de ellos se ocupa el socio europeo, mientras que las otras dos son responsabilidad de Corea del Sur.

"Por los contratos asignados ya, España ocupa el tercer lugar dentro de Europa, tras Francia e Italia y por delante de Alemania", destaca Alejaldre. Tras la reorganización de la cúpula de ITER este verano, con la designación de Osamu Motojima como nuevo director general, Alejaldre (físico especialista en fusión nuclear) es el único que mantiene un alto cargo.

Hasta hace unos meses había seis directores adjuntos que se han reestructurado ahora en tres departamentos: uno es el que dirige el español, los otros dos están pendientes del nombramiento que, presumiblemente, se realizará la semana próxima en la reunión prevista de los siete socios del proyecto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de noviembre de 2010

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