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El plan de austeridad del Gobierno recortará 50.000 millones en tres años

El proyecto contempla una reducción del gasto corriente y las inversiones

Al final, el recorte del gasto público será mucho más severo de lo que se había pensado. La estimación que ayer se barajó en la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE fue de 50.000 millones de euros en tres años, según informan varios miembros de esa ejecutiva. La cantidad, incluida en el plan de austeridad al que se comprometió el Gobierno a final de 2009, la manejó el vicesecretario general del PSOE y ministro de Fomento, José Blanco.

Estos interlocutores señalan que el tijeretazo al gasto corriente será radical, aunque para llegar a esa cifra tan elevada no habrá apenas excepciones. Por tanto, también se incluyen "las inversiones", aseguran fuentes de la ejecutiva. En los últimos días, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha hecho hincapié en la voluntad firme de su Gobierno de reducir el déficit, que en 2009 se desbocó y superó el 10%, según las primeras estimaciones. El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, admitió ayer: "Alguna desviación ha habido".

El Consejo de Ministros aprobará el viernes las medidas de ahorro

Aunque la retirada de los estímulos económicos -en especial la subida de impuestos- permitirá reducir algo el déficit en 2010, no será suficiente, señalan en la ejecutiva socialista, por lo que el recorte debe ser así de profundo. El viernes, salvo imprevisto, el Consejo de Ministros dará a conocer tanto las nuevas proyecciones de déficit para 2009 y los próximos años como el plan de austeridad.

El recorte es voluminoso. Analizado anualmente, representa casi un 4% de los 330.000 millones de euros de gasto que recogen los Presupuestos Generales del Estado para 2010. Incluso supera la cantidad que el Ejecutivo espera recaudar de más con la subida de impuestos (supresión de 400 euros en el IRPF, subida del IVA a partir de julio y aumento del gravamen sobre el ahorro). Son 12.500 millones al año con el plan de austeridad sumados a los casi 11.000 que espera arañar Hacienda con la subida fiscal.

Ahora está por ver la participación y colaboración de las comunidades autónomas en la mejora de estas cifras. A ellas apela constantemente el presidente del Gobierno, de momento, con poco éxito. Éste pide al líder del PP, Mariano Rajoy, que ponga de su parte para que las comunidades gobernadas por su partido contribuyan también a la reducción de gasto público. Un portavoz del Ministerio de Economía que dirige Elena Salgado insistió ayer en que para recortar las cifras de déficit tienen que estar implicadas todas las comunidades. Y que todas sus actuaciones persiguen dejar el desequilibrio por debajo del 3% en 2013.

El Gobierno ha decidido acelerar al máximo el plan de austeridad para amortiguar el impacto que supondrá la publicación de las cifras de déficit, previsiblemente las mayores registradas nunca. La Ley de Economía Sostenible, que incluye el plan de austeridad en el apartado de sostenibilidad de las administraciones públicas, daba un plazo de seis meses desde la aprobación de la ley para que el Consejo de Ministros diese el visto bueno al proyecto. Sólo dos meses después, Hacienda ya tiene listo el plan de austeridad, con un proyecto de racionalización de las estructuras del Estado.

En este contexto, Salgado "suprimirá, refundirá o reestructurará los órganos que considere necesario", según la Ley de Economía Sostenible. Este propósito ya se expresó en el plan económico-financiero de reequilibrio 2010-2012 que envió al Congreso de los Diputados a principios de noviembre. El documento, una obligación derivada de los números rojos que presentan las cuentas públicas, barajaba "la posibilidad de suprimir organismos" dentro de "reorganizaciones administrativas que supongan una reducción del gasto real".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de enero de 2010