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CARMEN BALCELLS | Agente literaria | VIENE DE PRIMERA PÁGINA... EL AVANCE DEL LIBRO ELECTRÓNICO

“El libro nunca morirá”

- La principal feria del libro del mundo, Francfort, confirmó que la nueva realidad llega para quedarse. El negocio del libro electrónico superará en 2018 al del papel.

Ahora Carmen Balcells, la mítica agente literaria a la que mucha gente creyó ver retirada hace unos años, vive "en el futuro", apuesta por las nuevas tecnologías, y ha llegado a una alianza editorial que la convierte en una de las líderes del nuevo formato que ya compite con los libros tal como se conocen desde hace más de medio milenio.

En su casa de Barcelona sigue dictando cartas y tomando notas a mano de todo lo que se mueve, pero ya ve los e-mails, está al tanto de lo que se cuece en el mundo tecnológico, y aunque es de la generación en la que se olía el papel para conocer su calidad, cree que el paso que ha dado el mundo "es irreversible".

A partir de ahí, de esa convicción de que las nuevas tecnologías están para revolucionar el mundo del libro, tomó la decisión de sumarse a lo que ella cree que es el futuro. "Es una decisión tranquila, sosegada, muy analizada con respecto a lo que era la realidad del mercado, que prácticamente no existía. Tenía bastante tiempo, no estaba presionada por nadie, ni siquiera por el propio editor que quería iniciar el proyecto".

Balcells cree que la opción electrónica traerá más lectores. "Es irreversible"

Eligió a ese editor (Leer E, de Pamplona) porque le pareció que era "el que se adaptaba mejor a la situación". ¿Y cuál es la situación? "La del mercado del libro electrónico, inexistente hasta ahora. Pero ya han aparecido lectores bastante sofisticados que cambian la perspectiva, y me dije: 'Vamos a probar".

La idea revolucionó el sector. A ella le extrañó. "Lo que nunca me pude imaginar es que esta decisión tan simple tuviera la repercusión que tuvo. He recibido algunas patadas, pero el eco fue inmenso. Me pregunté: '¿En qué me he equivocado?". Le extrañó a Balcells que la reacción "fuera tan furibunda por parte de los editores, a los que no había robado nada".

¿Y qué se respondió, Carmen? "Que no había tomado una mala decisión. Y que los libros que había elegido para el proyecto estaban todos en la Red. Lo que pasa es que nadie se los baja, por la simple razón de que es mucho más caro el papel en el que imprimes que lo que vale el libro en las librerías". Lo que sucede, dice, "es que ha surgido un nuevo formato, y el sector se ha puesto nervioso, como ocurrió cuando salió, en los sesenta, aquella colección RTVE, que sacó Salvat con Radiotelevisión Española. ¡Los libros eran baratísimos, y se enfadaron los editores exquisitos!".

Ella cree que este nuevo formato va a popularizarse. "Porque es altamente cómodo, es barato, y tiene ante sí dos segmentos de clientela posible. Los estudiantes; con un chip tendrán, por poco dinero, todos los títulos que estén obligados a leer... Y los estudiosos; encontrarán que el formato es comodísimo, se parece al libro convencional, no pesa y puede contener mucho texto".

Otra ventaja del formato "es que los técnicos que venden estos libros son vendedores de lectores, no son vendedores de contenidos. La vendedora de contenidos soy yo. Los vendedores venderán máquinas para leer".

¿Ella tiene fe ciega? "No. Las dudas son sobre cómo va a operar el formato. Cuando surge un nuevo soporte nadie sabe qué va a desencadenar. Pero prefiero estar ahí. Cuando esto sea masivo, ya no tendré nada que vender porque los interlocutores serán gigantescos".

Ella cree que el nuevo formato atraerá más lectores. "Leerá todo el mundo. Le quita al lector el sacrosanto respeto que inspiran las bibliotecas e incluso las librerías...". ¿Ya lee en esos soportes? "¡Lo primero que hice... Yo tengo problemas de gente mayor, y en esos libros puedo regular la letra en que los quiero leer".

¿Y qué le pasará al libro tal como lo conocemos ahora? "No morirá nunca. Se decía que la televisión acabaría con la radio, y tampoco acabó con el cine, ni Internet acabará con nada. El mundo del desarrollo tecnológico es fascinante, llegará a las aldeas, hará más lectores, y todo el mundo saldrá beneficiado".

Ella está feliz de estar en el futuro. "No, no exactamente, porque el futuro es este minuto. De lo que estoy feliz es de que el futuro no me haya borrado ya".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de agosto de 2009