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Reportaje:Empresas & Sectores

La fábrica del mundo pide trabajo

Las empresas chinas buscan el modo de mantener el crecimiento

Goldman Sachs predijo que China se convertiría en la primera potencia económica mundial en 2040, en un informe de hace dos años. Entonces, la hecatombe económica actual no se había producido, no se había colapsado el mercado financiero, no se habían hundido el consumo ni la industria. Y ahora, la pregunta que se hace el gigante asiático es si, con todo el tinglado patas arriba, su tan traído y llevado milagro asiático tropieza. Si la inclinación del epicentro económico hacia Oriente se desinfla o, por el contrario, se acelera.

"China ha tenido un buen profesor, un profesor en el comercio que era Occidente, pero ahora es el profesor el que tiene el problema. Y ése es el gran cambio: ahora es cuando los unos vamos a tener que aprender de los otros, y cuando ningún país vaya delante y otros detrás".

"China tuvo buen profesor, pero ahora el profesor tiene un problema"

La economía crecerá el 7,5% en 2009, según Morgan Stanley

El mercado mundial rebaja los pedidos a las empresas

El alumno quiere salir a hablar a la tarima. Lo vino a decir Cheng Feng, presidente de Hainan Airlines, uno de los empresarios chinos que se reunieron esta semana en Barcelona en Global China Business Meeting, una suerte de foro de Davos para la economía china, que reunió a unos 600 líderes empresariales, con Casa Asia como anfitriona. Allí, mayoritariamente, asumieron que su país tiene ahora una oportunidad de oro, pero tampoco saldrá ileso de la crisis.

Porque ese alumno del que hablaba Cheng Feng también tiene un problema. El mercado mundial ha reducido la cartera de pedidos a la llamada fábrica del mundo, y la sequía crediticia va a contraer la inversión extranjera en el país. Según las últimas estimaciones de Morgan Stanley, China va pasar de una tasa de crecimiento del 11,9% en 2007 a una del 9,4% este año y del 7,5% en 2009.

Pese a ello, algunos de los empresarios hablaban de un cambio sustancial, como el presidente de Malaysia Airlines, Munir Majid, para quien "la parte blanda de Occidente ya no puede usarse como paradigma. Se ha caído".

La cuestión es qué va a pesar más en la balanza, los riesgos a los que se enfrenta China -con una economía totalmente volcada al comercio exterior- o la pérdida de fuelle de Occidente, que pueda llegar a empujar al sorpasso. Federico Steinberg, investigador del Real Instituto Elcano y profesor de la UAM, opina que "los dos elementos actúan, pero el problema para China será si crece por debajo del 7%, porque entonces ya no creará empleo, y no se lo puede permitir un país que tiene aún más de 200 millones de habitantes que viven con menos de un dólar al día".

Amadeo Jensana, director de programas económicos de Casa Asia, coincide en que si China empieza a crecer por debajo del 7%, "empezará a tener problemas", pero si utiliza bien los recursos de que dispone, "saldrá beneficiada".

Steinberg recuerda que el Banco Central tiene unas reservas por valor de 1,9 billones de dólares y un superávit comercial del 11% de su producto interior bruto (PIB). Además, el Gobierno del país ha asombrado al mundo con un paquete de estímulo de la economía por valor de 586.000 millones de dólares.

El viceministro de Comercio chino, Gao Hucheng, se mostró convencido en Barcelona de que las medidas tendrían "gran calado" y animarían el consumo nacional, pero también tendrían un "efecto mundial".

Para Jensana, las asignaturas pendientes de China pasan por repartir la riqueza, equilibrar la economía generada en Shanghai con el subdesarrollo del interior rural, con un sistema de Seguridad Social más repartido, y una apuesta decidida por un nuevo modelo de competitividad.

Si en algo coinciden los expertos en Asia, es en que a la fábrica del mundo le falta imagen de marca. -

¿Plataforma española?

Huawei Technologies fue una de las primeras empresas chinas en instalarse en España, en 2007, con una planta en el Parque Tecnológico de Málaga. Meses después, la compañía fabricante de equipos relacionados con las telecomunicaciones firmó un acuerdo con Telefónica para crear un centro de investigación y desarrollo (I+D).

"Ellos producen los módems con tecnología compartida con Telefónica y se venden en América Latina aprovechando la red de la compañía española", explica Javier Sanz, director ejecutivo de Interes Invest in Spain, la agencia pública española encargada de captar inversiones extranjeras.

Es el modelo de colaboración que el Gobierno quiere fomentar para convertir a España en una plataforma de China para abordar el mercado latinoamericano, una de las ideas que se debatieron durante el Global China Business Meeting.

Pero no parece claro que los empresarios chinos queran viajar de la mano de los empresarios españoles. "China y España van a competir en América Latina, tengo duda de que España pueda hacer de puente para las inversiones chinas", discrepó en el encuentro el presidente de China Gloria Investment, Xu Lipan.

Y es discutible que la empresa china necesite a España. Javier Sanz admite que "ahora, las inversiones asiáticas en América Latina buscan recursos naturales, minerales y petróleo, pero en una segunda fase empezarán a avanzar en la cadena de valor, con productos más sofisticados, y ahí sí será necesario un socio estratégico como España". -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de noviembre de 2008

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