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sábado, 5 de julio de 2008

Compromís expulsa a la coordinadora de Esquerra Unida

La coalición de izquierdas se quiebra un año después de las elecciones

El choque entre Esquerra Unida y el Bloc en el seno de Compromís, el grupo parlamentario fruto de la alianza que sellaron ambas formaciones políticas ante las últimas elecciones autonómicas con otros socios menores, se consumó ayer con la expulsión de Glòria Marcos, coordinadora general de Esquerra Unida y cabeza de lista de la coalición por Valencia en las elecciones de mayo de 2007.

Esquerra Unida augura que el Bloc engullirá a Iniciativa

PP y PSPV vaticinan que el bipartidismo se impondrá en las Cortes Valencianas

Las diferencias en el seno de Esquerra Unida, que se tradujeron en la expulsión del partido de Mònica Oltra y Mireia Mollà, ahora vinculadas a Iniciativa pel Poble Valencià, han sido claves en el desenlace de un desencuentro que se manifestó apenas un mes después de la constitución de las Cortes.

Marcos fue desposeída de la condición de portavoz de Compromís en julio pasado cuando insistió en proponer como miembro del consejo de administración de Ràdio Televisió Valenciana a Amadeu Sanchis, militante del Partit Comunista del País Valencià que rechazó extender el acuerdo de ámbito autonómico que representaba Compromís a un pacto en las candidaturas municipales para la ciudad de Valencia.

Desde entonces, las dos diputadas de Iniciativa y los dos diputados del Bloc, Enric Morera y Josep María Pañella, han formado una piña frente a Marcos, que nunca perdonó su destitución como portavoz. Marina Albiol y Lluís Torró, los otros dos diputados de Esquerra Unida, han cerrado filas con Marcos y consideran una agresión conjunta todo el procedimiento para expulsar a la coordinadora general de su partido, pero todavía no está claro que vayan a abandonar el grupo parlamentario de Compromís.

La expulsión de la coordinadora general de Esquerra Unida sólo será efectiva cuando la Mesa de las Cortes tramite el acuerdo alcanzado ayer por los cuatro diputados de Iniciativa y el Bloc, que solicita que Marcos "cause baja" de Compromís y pase a ser considerada como diputada "no adscrita" a ningún grupo.Compromìs, por cuatro votos contra tres, se dotó de un reglamento interno hace apenas tres semanas para revestir de garantías la expulsión de su cabeza de lista por Valencia. El proceso de expulsión de Marcos se abrió a instancias del Bloc en cuanto se aprobó el reglamento interno. El último acto se escenificó ayer en una reunión de grupo convocada a primera hora de la tarde. Marcos avanzó por la mañana que no reconocía el "pseudoprocedimiento" de que era objeto y que consideraba lesionados sus derechos constitucionales y las garantías que ofrece el propio reglamento de las Cortes.

Ninguno de los tres diputados de Esquerra Unida acudió a la reunión del grupo. Su ausencia ilustró la quiebra definitiva de Compromís.

Más allá de los problemas domésticos del grupo parlamentario, la quiebra definitiva de la coalición electoral fuerza a la izquierda a definir sus espacios políticos.

Marcos está convencida de que Esquerra Unida saldrá reforzada de "la agresión", que considera impulsada por el Bloc. "No hay como un enemigo común para sumar fuerzas en una organización", comentó.

Giuseppe Grezzi, de Els Verds-Esquerra Ecologista, uno de los grupos menores de Compromís que parece más próximo a Iniciativa, lanzó un dardo envenenado contra las suposiciones de Marcos. "Esquerra Unida debería reclamar a Marcos que dejara su escaño para que lo ocupara Marga Sanz, secretaria general del Partit Comunista del País Valencià", sugirió, "eso permitiría a los comunistas recuperar una presencia política que han perdido totalmente".

Mónica Oltra, portavoz de Compromís, apuntó que la salida de Marcos permitirá que la relevancia que dan los medios a las diferencias en el seno del grupo parlamentario queden relegadas a un segundo plano. Los problemas que afronta Iniciativa pel Poble Valencià, el partido constituido a raíz del enfrentamiento entre Glòria Marcos y Gaspar Llamazares, coordinador general de Izquierda Unida, en los meses previos a las elecciones generales de marzo pasado, son de calado y su primer asidero es precisamente el grupo parlamentario. En segundo lugar, las concejalías que ocupa.

Esquerra Unida ha desatado una batalla contra todos los concejales que han renunciado a sus siglas desde las pasadas elecciones municipales para vincularse a Iniciativa. Esquerra Unida ha solicitado a varios Ayuntamientos que esos concejales sean expulsados de sus grupos municipales y considerados no adscritos. La misma situación que afronta Marcos. Pero la maniobra está condenada al fracaso. Cabe recordar que el PSPV expulsó del partido a la mayoría de sus concejales de Orihuela durante la pasada legislatura pero nunca pudo impedir que siguieran constituyendo el Grupo Socialista en la Corporación municipal.

El futuro de Iniciativa está decisivamente ligado a la fragilidad de los cargos públicos que ocupan ahora sus militantes más destacados y a su capacidad para definir un perfil propio que sea capaz de superar el peso de la marca Esquerra Unida.

El tercero en discordia, el Bloc, aparece a primera vista como el primer beneficiario de la quiebra de Compromís. El Bloc es un partido consolidado, con importante presencia municipal y vinculado a decenas de movimientos ciudadanos de corte nacionalista.

Enric Morera, secretario general del Bloc, cerró filas con Isaura Navarro, vinculada a Iniciativa, en las últimas elecciones generales con vocación de consolidar "un tercer espacio". La pluralidad progresista y los tintes nacionalistas y ecologistas fueron las señas de identidad de una candidatura al Congreso que no logró superar en votos la apuesta de Esquerra Unida.

Iniciativa y Bloc subrayaron entonces que su alianza tenía vocación de permanencia y se fraguaba sin cuotas. "No somos una unión temporal de empresas", repetían.

Iniciativa y el Bloc tienen tres años por delante para demostrar la calidad de aquella alianza de cara a las próximas elecciones autonómicas. Y también tendrán delante a Esquerra Unida, que augura que el Bloc engullirá a Iniciativa sin ningún miramiento. "¿Quién le va a exigir nada a Pepa Chesa, secretaria de organización del Bloc, cuando tengan que hacer listas municipales?", se pregunta un militante de Esquerra Unida.

Marcos lamenta ahora el esfuerzo que supuso convencer a los militantes de Esquerra Unida de la bondad del acuerdo con el Bloc. "Los primeros interesados en Compromís son los primeros en romperlo", recordó Lluís Torró, en alusión al Bloc y a Esquerra i País, la corriente interna de EU que es el núcleo de la actual Iniciativa pel Poble Valencià.

Portavoces del PP y del PSPV, por su parte, coinciden al vaticinar que el bipartidismo se impondrá en las Cortes en la próxima legislatura autonómica.

GLÒRIA MARCOS: De retirada

- La coordinadora general de Esquerra Unida (Valencia, 1950) afronta una humillación sin precedentes en su carrera política a punto de jubilarse. "Yo ya me he hecho todas las fotos", comenta con sorna.

- Marcos está convencida de que Esquerra Unida saldrá reforzada de una agresión que atribuye al Bloc. "No hay como tener un enemigo común para aunar fuerzas en una organización".

- La marca de Esquerra Unida se impuso a la apuesta de sus rivales en el seno de Compromís en las elecciones generales de marzo, pero perdió sus concejales en Valencia y Alicante en las municipales de 2007.

MÒNICA OLTRA: Definir un perfil

- La portavoz de Compromís (Neuss, Alemania, 1969) milita en Esquerra Unida del País Valencià desde su fundación en 1986. Es licenciada en Derecho y abogada en ejercicio. Fue expulsada de Esquerra Unida y es fundadora de Iniciativa pel Poble Valencià.

- Oltra ocupa la primera línea institucional de Iniciativa y tiene la responsabilidad de definir el perfil político del partido frente a la marca Esquerra Unida.

- Practica un exquisito respeto a las formas, pero no mostró ningún escrúpulo para desplazar a Marcos de la portavocía de Compromís, primero, y para expulsarla del grupo, después.

ENRIC MORERA: La apuesta

- El secretario general del Bloc (Oliva, 1964) aparece como el primer beneficiario de la quiebra de Compromís. Defiende la necesidad de consolidar un "tercer espacio" tan nacionalista como progresista al margen de los dos grandes partidos en el que no cabe la actual Esquerra Unida.

- Morera sostiene que la apuesta por una oferta de izquierda de nuevo cuño tiene futuro porque la alianza con Iniciativa nunca se formalizó como una unión temporal de empresas.

- Los nacionalistas impulsaron Compromís pero no han tenido ningún reparo en sentenciar aquel acuerdo.

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