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La política de inmigración de los populares

Rubalcaba: "Un tufillo xenófobo"

"Un dirigente del PP ha dicho que le parece mal que una mujer inmigrante se haga una mamografía pero no que haga los trabajos más duros; pido perdón a todas las mujeres, sean de dónde sean, en nombre de todos los españoles". Así clamó, en tono indignado, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en Teruel, a propósito de las consideraciones del dirigente del PP Miguel Arias Cañete, sobre lo fácil que le resulta a una inmigrante ecuatoriana hacerse una mamografía en España en relación con el altísimo coste que tendría en su país. Zapatero calificó esas palabras de "rancias y excluyentes".

El debate de la inmigración provocado por el líder del PP, Mariano Rajoy, al proponer un contrato de integración y la exigencia a los inmigrantes de que acepten "las costumbres de España", ha soliviantado los ánimos en el PSOE. La dirección socialista ha analizado las propuestas del PP y ha llegado a dos conclusiones, según han expuesto el responsable de Movimientos Sociales y ONG, Pedro Zerolo, y el ministro del Interior y miembro de la ejecutiva federal, Alfredo Pérez Rubalcaba. Por un lado, han recordado que la mayoría de las medidas legales que propone el PP son ya leyes españolas. Otras, las relativas a las "costumbres", les parecen xenófobas. El conjunto "es humo con tufillo xenófobo", según Rubalcaba.

Desde la sede de su partido, Rubalcaba preguntó al PP: ¿Quién define el catálogo de buenas costumbres? ¿Cuáles son las costumbres que hay que imponer a los inmigrantes? ¿Las mías, las del señor Rajoy, las de monseñor Rouco, las de un agnóstico...?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de febrero de 2008