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Un contrato de Endesa con Gas Natural pone en peligro la viabilidad de Reganosa

La gasística catalana se niega a enviarle el combustible a la central de As Pontes por Ferrol

La viabilidad de la planta de gas construida junto a las poblaciones de Ferrol y Mugardos está en el aire. Un contrato entre dos gigantes de la energía podría arrebatarle a la instalación participada por la Xunta uno de sus dos clientes: la central térmica de As Pontes. Gas Natural se niega a usar la regasificadora gallega para suministrarle a Endesa el combustible que precisa la factoría pontesa. La Comisión Nacional de la Energía será la encargada de decidir este mes si la planta de Ferrol se queda sin su principal comprador antes de empezar a funcionar de manera oficial.

El movimiento ciudadano que se opone a que barcos cargados de gas licuado circulen continuamente por la estrecha y poco profunda ría de Ferrol no es el único problema al que se enfrenta Reganosa. El proyecto, impulsado en 1999 por varias empresas privadas con el padrinazgo de la Xunta del PP, ha empezado a funcionar en pruebas sin tener garantizada su clientela. Gas Natural se niega a usar la regasificadora gallega para suministrarle el combustible a la central térmica de As Pontes, la instalación de ciclo combinado de Endesa que iba a comprarle a Reganosa la mayoría de su producción.

El conflicto ha llevado a la Comisión Nacional de la Energía a abrir un expediente que tiene previsto resolver este mes. La información sobre el caso está siendo analizada por los servicios jurídicos de este organismo del Ministerio de Industria. El origen del problema está en un contrato firmado entre Endesa y Gas Natural que establece que esta última es la encargada de suministrar el gas a la central de As Pontes. La empresa catalana está dispuesta a cumplir lo pactado, pero defiende su "derecho" a meter el gas por la regasificadora que quiera. Desde Gas Natural explican que nunca introducen en la red de gasoductos el combustible destinado a un solo cliente: sus envíos se bifurcan hacia varias centrales distintas y por tanto necesita hacerlos desde puntos mejor conectados que la planta de Ferrol. La Comisión Nacional de la Energía añade que los gaseros de Gas Natural suelen ir a las regasificadoras de Barcelona y Huelva.

La situación no pinta bien para las instalaciones ubicadas en la ría de Ferrol. Según la Comisión Nacional de la Energía - un organismo público- Endesa, que es con Fenosa la mayor accionista de Reganosa con un 21% de las participaciones, se ha mostrado dispuesta a aceptar que el gas no le llegue a As Pontes a través de la planta de Mugardos. Un portavoz oficial de la comisión ha asegurado a este periódico que la eléctrica "quiere que se cumpla el contrato, aunque el gas venga de Barcelona".

Un informe de la comisión del pasado junio revela que Endesa ha solicitado que su ciclo combinado de As Pontes reciba el combustible de una instalación "distinta a Mugardos". Fuentes de la eléctrica defienden, sin embargo, que "la implicación de Endesa con el proyecto de la planta de gas de Ferrol es total". "Los cuatro primeros ejecutivos de Reganosa son de Endesa", argumenta un representante de esta compañía.

En el futuro de la regasificadora de Ferrol por parte de la central de As Pontes tendrá peso la postura de Enagás, una compañía privada a la que el Estado ha nombrado gestor técnico del sistema gasístico y que, por tanto, es la encargada de coordinar a todos los agentes que intervienen en la red. La empresa, participada por Gas Natural, determinará si la red de gasoductos tiene capacidad suficiente para que la compañía catalana le envíe el combustible a As Pontes desde otra regasificadora que no sea la de Mugardos. Para ello, señala Enagás, se realizarán cálculos basados "en una normativa escrita".

Los responsables de Enagás no han querido adelantar cuál será su dictamen pero, según informa la Comisión Nacional de la Energía, el gestor técnico del sistema gasístico español alega que el cumplimiento del contrato entre Endesa y la firma catalana "no es viable" si el combustible se envía a los gasoductos desde la regasificadora de Ferrol y no desde la de Barcelona.

La Comisión Nacional de la Energía reconoce que, ante estos problemas, la planta de gas de Ferrol puede "tener dificultades". La regasificadora gallega se creó de hecho para surtir los ciclos combinados de Endesa en As Pontes y de Fenosa en Sabón (Arteixo), las dos centrales térmicas que funcionarán con gas en Galicia.

La deuda secreta de Fraga

La planta de gas fue polémica desde el principio. Su promotor, el empresario Roberto Tojeiro, propietario de los supermercados Gadis, logró el apoyo de la Xunta de Manuel Fraga y de empresas como Endesa, Fenosa, Caixa Galicia o la argelina Sonatrach para construir la regasificadora en terrenos de su propiedad y no en el puerto exterior, pese a que la ubicación obligaba a los buques metaneros a sortear la angosta ría de Ferrol y sólo con pleamar.

Todos estos socios firmaron un pacto secreto el 20 de julio de 2000. En él Endesa se comprometía a que su central de As Pontes consumiría el gas desembarcado en la planta de Reganosa, mientras Fraga prometía "tramitar con la máxima celeridad" las licencias. Es más, "si la evolución de la actividad de la empresa se viese afectada por circunstancias externas que redujesen sustancialmente la rentabilidad estándar del proyecto", la Xunta tendría que "analizar los mecanismos adecuados para mantener su viabilidad económica".

¿Apelarán a este acuerdo los socios privados de Reganosa si la Comisión Nacional de la Energía deja a la regasificadora sin su principal cliente? El bipartito asegura que el pacto no les obliga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de septiembre de 2007

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