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MÚSICA

Björk incluye en sus conciertos el Reactable creado por Sergi Jordà

El investigador confía en que, al igual que ocurrió con el sintetizador, sea un instrumento de uso común

Hace unos 15 días la cantante Björk empezó su nueva gira mundial para presentar Volta, su último trabajo. Las imágenes del concierto inaugural, celebrado en la localidad californiana de Coachella y de la siguiente parada del tour en Nueva York, han dado ya la vuelta al mundo. En ellas, detrás de la menuda artista islandesa, se ven dos pantallas, sobre las que se mueven extraños objetos. Se trata de Reactable, un innovador instrumento musical electrónico, desarrollado por el Grupo de Tecnología Musical de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, dirigido por Sergi Jordà y formado por Marcos Alonso y los austriacos Günter Geiger y Martin Kaltenbrunner, todos ellos músicos e informáticos. El público español podrá ver en directo la actuación de Björk con el Reactable, en Bilbao, Segovia y Madrid, los días 13, 15 y 18 de julio, respectivamente.

A pesar de haber participado en multitud de festivales internacionales, incluidos el Ars Electronica (Linz, Austria) Sonar (Barcelona), Siggraph (Boston) y Transmediale ( Berlín) la popularidad de Reactable se disparó tras la publicación de unos vídeos en la plataforma YouTube. Allí fue donde Björk lo vio. "Ella estaba trabajando en los visuales para la nueva gira, cuando el realizador de películas y vídeos musicales Michel Gondry le habló del Reactable. Ella fue a verlo en YouTube y le gustó", explica Jordà, quien lleva cuatro años trabajando en este instrumento musical colaborativo, en forma de mesa luminosa sobre la que se mueven objetos relacionados con sonidos diferentes, a través de los cuales los usuarios van creando topologías sonoras complejas y dinámicas, como si se tratara de un sintetizador modular o de un lenguaje de programación directamente manipulable.

"Mark Bell, el productor musical de la gira, nos contactó por correo electrónico y quedamos en vernos en París tres días después. Llegamos con la mesa, la montamos y le enseñamos a Björk el funcionamiento. Ella quería quedársela así, sin más", recuerda Jordà, quien volvió a Barcelona a toda prisa para fabricar otro ejemplar para la cantante. "Después de dos semanas, con la mesa lista y configurada con determinados loops, ajustados a los temas de Björk, Marcos y Günter se fueron a Reykiavik para entregarla y enseñar su funcionamiento a los dos músicos que la tocan durante los conciertos: Damián Taylor y el propio Mark Bell", relata Jordà. Gracias a su funcionamiento sencillo e intuitivo, cuatro días después de recibir el Reactable, Björk lo usó en el preestreno de la gira, que empezó oficialmente el mes siguiente en California.

Björk no es la primera compradora del Reactable. También los tienen CosmoCaixa de Alcobendas y el Museo de la Ciencia de Montreal. "Lo de Björk es más una opción estratégica que comercial. Nosotros no tenemos estructura para asegurar el mantenimiento de los equipos y, tratándose de un producto único y original, somos los únicos que sabemos cómo funciona. Llevamos meses actuando con el Reactable cada fin de semana y estamos convencidos de que es un producto fiable, que funciona de verdad, a diferencia de muchas creaciones de arte digital", dice el artista investigador, quien recibe cada día un promedio de 10 solicitudes de compras por parte de músicos, escuelas y museos.

"Hay diversas posibilidades. Podríamos producirlo con una gran empresa especializada en productos musicales o con una empresa nacional más pequeña sobre la que podríamos tener más control", señala Jordà, quien disfruta de una beca de Microsoft para investigar interfaces tangibles.

"Por el momento hemos descartado ceder el Reactable a una de las grandes empresas electrónicas que desarrollan prototipos de mesas interactivas, dirigidas al entretenimiento doméstico. Era la elección más fácil, pero habría estancado el desarrollo del proyecto, porque habría estado supeditado a planes de producción vinculados a consideraciones comerciales y económicas", concluye Jordà, sin ocultar su esperanza de que el Reactable se convierta en un instrumento musical de uso común, como sucedió con el sintetizador en los años sesenta.

REACTABLE: http://mtg.upf.edu/reactable

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de mayo de 2007