Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

El mundo en 2037

Un informe británico de Defensa vislumbra en 30 años armas más baratas, atentados espectaculares y un choque de China y el islam

El mundo dentro de 30 años puede ver el renacimiento del marxismo, la transformación de Irán en una democracia llena de vitalidad, la emergencia de China como potencia económica y militar, un incremento de las tensiones entre China y el mundo musulmán, un nivel parecido actual de terrorismo pero con atentados cada vez más espectaculares, un incremento de las migraciones mundiales, la implantación de chips en los cerebros humanos o la existencia de armas terribles a partir del desarrollo de la bomba de neutrones y el uso de maquinarias no pilotadas por el hombre.

Éstos son algunos escenarios posibles, aunque no una predicción, elaborados por el Centro de Desarrollo, Conceptos y Doctrina del Ministerio de Defensa del Reino Unido. Es el tercer informe de prospectiva a 30 años vista del DCDC (en sus siglas en inglés) desde 2001. Aunque es un informe oficial, no representa la posición del Gobierno británico, sino un documento de análisis para preparar la toma de decisiones, sobre todo en materia de defensa.

El informe estima que van a proseguir los cambios provocados por la globalización económica. Estados Unidos va a seguir siendo el poder económico y militar preeminente y garante del sistema de reglas internacionales, pero va a haber una "posiblemente desequilibrada transición de un mundo unipolar a un mundo progresivamente multipolar".

China, y en menor medida India, van a constituir parte de ese sistema de múltiples polos. La economía china superará a la japonesa hacia 2020 y pesará más que la de Estados Unidos hacia 2040. "La futura dirección política de China será crucial no sólo para su propia expansión económica, prosperidad y estabilidad, sino para la del mundo entero", advierte el texto.

Sin embargo, China se enfrenta a retos medioambientales, sociales, políticos, financieros y demográficos que "pueden acabar provocando colapso económico, inestabilidad política, desorden social y zozobra, con repercusiones regionales y globales".

Vienen tiempos de "extremismo político", quizás incluso el retorno del marxismo, por la creciente vulnerabilidad de las clases medias en el mundo globalizado y por la creciente diferencia entre los muy ricos y los muy pobres.

Los avances tecnológicos que fomentan el desarrollo de las telecomunicaciones, con la explosión de Internet y la información en tiempo real, "probablemente van a reducir la integridad de las funciones editoriales, con presiones para publicar historias, narrativas y opiniones en perjuicio de los hechos".

En 2035 "podrían" implantarse chips conectados directamente con el cerebro, desarrollándose la telepatía sintética, lo que tendrá "obvias repercusiones militares y de seguridad", además de implicaciones éticas y legales.

Las nuevas tecnologías van a revolucionar y abaratar el mercado de las armas. El desarrollo de armas de neutrones que pueden matar seres humanos sin destruir las infraestructuras puede facilitar las limpiezas étnicas.

Se mantendrán las tensiones entre el mundo islámico y Occidente, y pueden incrementarse las tensiones entre el islam y China. Irán, en cambio, puede ir transformándose gradualmente en "una democracia llena de vitalidad" en la medida en que su población joven quiera incorporarse a la globalidad y la diversidad.

Todas estas probabilidades pueden saltar por los aires si ocurren grandes fenómenos imprevistos como el volcán que destruyó la civilización minoán en el año 1450 antes de Cristo, la peste que asoló Europa en el siglo XIV o los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Este tercer informe de tendencias estratégicas cubre el periodo 2007-2036 y tiene en cuenta las tendencias en cinco aspectos: recursos, cambio social, evolución política, avance científico y tecnológico e implicaciones militares. El informe parte de la premisa de que la evolución del mundo va e estar condicionada por tres elementos: el cambio climático, la globalización y las desigualdades globales. No expresa vaticinios, sino probabilidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de abril de 2007