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Guinea denuncia en la ONU que Aznar apoyó un golpe

España condena y considera "inaceptables" las acusaciones del Gobierno de Obiang

El primer ministro de Guinea Ecuatorial, Miguel Abia Biteo Boricó, aprovechó el miércoles la caja de resonancia internacional de Naciones Unidas para denunciar ante la Asamblea General que el Gobierno que presidía José María Aznar apoyó un intento golpista de derrocar al presidente guineano, Teodoro Obiang. Biteo Boricó afirmó que los dos buques de guerra españoles que zarparon el pasado 29 de enero hacia su país y fueron desviados el mismo día de ese destino, iban a respaldar el golpe. El primer ministro pidió a la ONU que actúe ante las "amenazas" que sufre su el país.

"El apoyo que recibirían [los golpistas] desde España , comprendía la entrada en acción de dos buques de guerra de la Armada Española con 500 marineros a bordo, para apoyar, en caso de resistencia, y colocar en la Jefatura del Estado al líder de la referida oposición, el señor Severo Moto Nsa, quien había formado un Gobierno en el exilio reconocido por el Gobierno anterior de España", dijo Boricó en su discurso.

El Gobierno español explicó el pasado 4 de febrero que los barcos zarparon en una misión de cortesía -"a enseñar bandera", se dijo- acordada con las autoridades guineanas por la entonces ministra de Exteriores, Ana Palacio, cuando visitó Malabo en noviembre de 2003, y que la misión fue anulada apenas iniciada, de acuerdo con los guineanos. El portavoz de Obiang informó, por su parte, de que Guinea nunca había pedido el envío de los barcos y que lo rechazaba tajantemente. Las autoridades guineanas hablaban por las mismas fechas de que en su país se preparaba un golpe.

La intentona golpista en Guinea Ecuatorial estaba planeada para el 7 de marzo, según se ha establecido en los procesos realizados en Zimbabue contra un grupo de 69 supuestos mercenarios y en Malabo contra otro compuesto por 18 extranjeros y varios guineanos, todos integrados en una trama que, según las autoridades surafricanas, incluía al hijo de la ex primer ministra británica Margaret Thatcher. De acuerdo con la misión abortada, los buques españoles habrían tenido que permanecer en la zona 45 días, o sea hasta el 13 de marzo.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha dicho que no tiene información sobre la misión de los buques y el responsable de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha declarado que en su Ministerio no hay ningún documento relativo al asunto. Una fuente oficial de Exteriores dijo anoche que el Gobierno considera "inaceptable" las palabras del primer ministro guineano, que "rechaza y condena enérgicamnete". "El Gobierno", añadió la fuente, "ha negado en muchas ocasiones cualquier implicación en los hechos referidos y ha reiterado su compromiso de no realizar actividades tendentes a desestabilizar un gobierno extranjero". España quiere mantener con Guinea "unas relaciones lo mejor posible", dijo también. El embajador de España ante la ONU, Juan Antonio Yañez, pidió hacer uso del derecho de réplica y responderá en los próximos días al representante guineano.

Mientras, en Madrid, Severo Moto, por su parte, declaró que "España no ha tenido nada que ver" con la intentona. Dijo, incluso: "A los que estamos en la oposición a veces nos da la sensación de que España está protegiendo la situación de Guinea y no quiere hacer nada". El opositor, que reside en España como refugiado político, indicó que las acusaciones formuladas por Biteo Borico rebelan que "Obiang lo que quiere es mi condena a muerte", informa Europa Press.

Petróleo y recursos

Otro opositor guineano, Celestino Bacale Obiang, del partido Convergencia para la Democracia Social, rechazó toda participación del Gobierno español y apuntó a miembros del entorno de Obiang que, "con el propósito de hacerse con los recursos del país, han intentado echarle del poder, informa Efe.

Fuentes no ligadas al PP que fueron competentes en el tema indican que el Gobierno de Aznar tuvo conocimiento de algún intento golpista en Guinea por esas fechas, pero no del protagonizado por la red internacional desmantelada. Las mismas fuentes afirman que el envío de los buques no estaba relacionado con ninguna trama golpista, sino que pretendía ser una señal de apoyo a Guinea en el conflicto que le enfrenta a Gabón sobre el islote de Mbañé.

Ese pequeño islote fue transferido por España a Guinea Ecuatorial en el momento de la descolonización, en 1968, pero los gaboneses sostienen desde hace años que le fue cedido por el primer presidente guineano, Francisco Macías Nguema, tío de Obiang derrocado por éste en 1979. El original del documento de cesión, firmado por Macías en un viaje a Gabón, no ha aparecido nunca. El litigio está planteado en la ONU y España dispone de toda la documentación sobre sus derechos pasados.

La disputa sobre Mbañé ha subido de tono recientemente debido al descubrimiento en sus aguas territoriales de importantes yacimientos petrolíferos que corresponden a Guinea, país que extrae ya 350.000 barriles diarios. Tras el conflicto se vislumbran los intereses de la empresa norteamericana Exxon Mobil, que es la principal extractora en territorio guineano, y de la francesa Elf, también activa en Guinea, pero sobre todo en Gabón, donde Francia mantiene una presencia militar permanente. La española Repsol-YPF obtuvo en 2003 derechos de prospección cerca de Mbañé.

Los litigios petroleros han alentado especulaciones sobre supuestos intentos cruzados de golpe de Estado

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de septiembre de 2004