Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
ELECCIONES EN CATALUÑA | La pugna por el voto

Zapatero promete apoyar la reforma del Estatuto que salga del Parlamento

Maragall pide el voto al PSC para que Cataluña alcance la alternancia

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, prometió ayer solemnemente apoyar la reforma del Estatuto que apruebe el Parlamento catalán. Lo hizo en el Palau Sant Jordi de Barcelona ante cerca de 20.000 personas, que asistieron al mitin central de campaña. Zapatero, quien dijo que sólo Pasqual Maragall asegura el cambio, asumió las principales reivindicaciones del PSC.

El dirigente del PSOE llamó a votar el domingo para que los "enchufados" Artur Mas y Mariano Rajoy pasen a la oposición. Rodríguez Zapatero dejó claro que el 16-N pretende jugársela en Cataluña casi tanto como el propio Maragall. Ofreció su apoyo total a Maragall y presentó su eventual victoria como un primer paso hacia "el cambio" también en España y hacia la construcción de la "España plural", que en su opinión temen por igual los independentistas y los centralistas.

Ayer se disiparon todas las dudas que azuza la derecha respecto a que los proyectos del PSC y el PSOE reman en la misma dirección y también sobre el apoyo real de los socialistas españoles a una eventual reforma del Estatuto catalán. Rodríguez Zapatero, que recitó un verso en catalán de Miquel Martí i Pol, fue tajante: "Apoyaré la reforma del Estatuto que apruebe el Parlamento catalán", afirmó, solemne, entre aplausos. Adoptó como propias otras tres demandas de Maragall: el impulso del Eje Pirenaico de infraestructuras, la reforma del Senado para que sea una auténtica Cámara de representación territorial, y que los organismos del Estado "tengan presencia en todo el territorio nacional", incluido Cataluña.

Para reforzar la idea de unidad del PSOE, estaban allí los socialistas vascos Patxi López y Odón Elorza y el ex presidente balear Francesc Antich.

Rodríguez Zapatero insistió en que votar a Maragall es también "comenzar a construir el cambio" para España. Y, en consecuencia, le presentó como el único capaz de desplazar a la oposición al mismo tiempo a Artur Mas y a Mariano Rajoy. Se refirió a ambos como "enchufados", porque fueron elegidos tras un proceso controlado por los líderes salientes en sus respectivos partidos e ironizó sobre las rencillas que mantienen en campaña tras ocho años de estrecha colaboración: "Es como una película que podría titularse Amor, enfado y reconciliación; es decir, ocho años de amor, 15 días de enfado y reconciliación para toda la vida", afirmó.

Maragall, presentado por Joan Manuel Serrat y aclamado al grito de "¡presidente!", pidió un último esfuerzo para que Cataluña tenga "el primer gobierno tranquilo de izquierdas en un siglo". Reclamó el apoyo de los socialistas, pero también apeló al voto útil de la izquierda y al de los "catalanistas de verdad" que saben que "la alternancia, el pluralismo y el cambio" son la esencia de la democracia. "El cambio es una garantía de que Cataluña alcanzará al fin la plenitud democrática", proclamó.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de noviembre de 2003