Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Matas pone el derribo del Atlanterra como ejemplo de recuperación de costas

Otro hotel se levantará tras el solar liberado

La mayor agresión urbanística que ha sufrido el litoral de Cádiz pasó ayer a la historia. En apenas cinco segundos, 175 kilogramos de goma-2 redujeron a un enorme amasijo de acero y escombros el Gran Hotel Zahara de Atlanterra, en la localidad gaditana de Tarifa, una edificación ilegal que se construyó en la década de los sesenta y que se ha erigido en las últimas décadas como un símbolo de la ocupación y la invasión del dominio público marítimo terrestre. El alcalde de Tatifa anunció que la cadena Meliá construirá un hotel a apenas 200 metros del solar liberado.

El ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, que pulsó personalmente el detonador, calificó este derribo como 'el mayor ejemplo de la política del Ministerio par recuperar los terrenos ocupados dentro del dominio público'. 'El Gobierno central impulsa las actuaciones que permiten dar un giro sostenible al desarrollo turístico de nuestro litoral, mejorando la calidad de las playas y respetando el entorno ambiental y paisajístico de la costa', afirmó Matas, quien anunció nuevos derribos en el litoral gaditano en los próximos meses.

En parecidos términos se pronunció la presidenta del PP andaluz, Teófila Martínez. 'Hoy se abre una posibilidad nueva para un desarrollo urbanístico equilibrado que respeta el medio ambiente. Estoy muy orgullosa de una operación que llevo esperando 20 años y que hace el PP', recalcó la alcaldesa gaditana.

De la misma opinión fue el alcalde de Tarifa, Juan Andrés Gil. 'Estoy muy orgulloso de este derribo porque cae un símbolo de un desarrollismo de la década de los años 60, incoherente con el respeto al medio ambiente'.

El portavoz de Ecologistas en Acción, Juan Clavero, y cientos de vecinos que asistieron a la voladura controlada aplaudieron también este derribo, aunque exigieron actuaciones similares en los alrededores.

Varias máquinas excavadoras y decenas de camiones retirarán en los próximos días las 105.000 toneladas de escombros del esqueleto del Gran Hotel Zahara de Atlanterra, que nunca llegó a hospedar a cliente alguno. Los escombros serán tratados y utilizados como subbase para la construcción de caminos en las localidades de Tarifa y Barbate.

Con esta actuación, el paisaje costero gaditano se libera de una mole de gran impacto visual y medioambiental. Con todo, en la urbanización de Atlánterra han proliferado nuevas urbanizaciones que no ocupan terreno protegido de la Demarcación de Costas, pero bordean también el litoral.

El principal valedor de estas nuevas edificaciones es el alcalde de Tarifa, Juan Andrés Gil, un tránsfuga de Izquierda Unida, que gobierna con el apoyo del PP, que concedió en torno al millar de licencias de obras de apartamentos en terrenos urbanizables pero no urbanos y en contra de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

Nuevas construcciones

Tras la voladura, un centenar de vecinos reclamaron con gritos alusivos el derribo también de las urbanizaciones de nueva planta que se vienen construyendo en la zona de Atlanterra. Sin embargo, el ministro, la presidenta del PP andaluz y el alcalde de Tarifa eludieron cualquier responsabilidad y achacaron el urbanismo que se ha desarrollado en los últimos años a la Junta de Andalucía. 'No estoy orgulloso de este urbanismo pero es el correspondiente al Plan General de 1990 elaborado por el PSOE en un caso claro de corrupción que he denunciado al fiscal anticorrupción', defendió el primer edil tarifeño.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de enero de 2002