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"Estamos destrozados"

El árbitro señaló el final, las gradas del estadio rugieron de alegría y comenzó una indescriptible fiesta, culminada con el canto colectivo de La Marsellesa. Los futbolistas del Lens daban una vuelta de honor, mientras en una de las áreas, varios cuerpos permanecían tendidos sobre la hierba sin poder reaccionar. Entre ellos estaban algunos de los jugadores más jóvenes del Celta, como Sergio y Juanfran. Fue su propio entrenador, Víctor Fernández, quien tuvo que saltar al campo, ayudarlos a levantarse, darles ánimo y mandarlos a la caseta. "El vestuario está destrozado", confesaría después el técnico.A pesar de la desolación, Juanfran aún tuvo fuerzas para comparecer en la sala de prensa. Lo hizo con los ojos todavía llorosos, y cuando los periodistas le preguntaron por la jugada polémica del penalti que brindó el empate al Lens, el desconsolado Juanfran zanjó cualquier intento de ofrecer excusas. "No hay que buscar culpables, la responsabilidad es sólo nuestra porque teníamos todo a favor", replicó. "Un futbolista joven siempre aspira a lograr lo máximo. Y perder así duele muchísimo. Hubiese preferido caer contra el Juventus".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de marzo de 2000